@DIN - Comentarios, entrevistas, reportajes: enero 01, 2006

miércoles, enero 04, 2006

Las claves de la gira mundial de Evo

CONSECUCIÓN DE FINES POLÍTICOS Y ECONÓMICOS MARCAN EL PERIPLO DEL PRESIDENTE ELECTO BOLIVIANO

La consolidación del eje La Paz-Caracas-La Habana, demostrar que contará con suficiente apoyo internacional y llevar tranquilidad a las petroleras de capitales europeos figuran en la agenda de objetivos que Morales pretende alcanzar en su largo periplo por cuatro continentes.

La Nación/Chile

Para cualquier ser humano embarcarse en una gira por nueve países de cuatro continentes en poco más de dos semanas resulta agotador y tedioso. Sin embargo, el Presidente electo de Bolivia, Evo Morales, tiene la convicción de que un esfuerzo de tal envergadura se justifica plenamente si logra alcanzar los variopintos objetivos que inicialmente se ha fijado.En este plano, no fue mera casualidad que los primeros destinos del periplo mundial de Morales, quien debe asumir el 22 de enero la Presidencia, hayan sido Cuba (el viernes) y Venezuela (ayer). En su primera parada, La Habana, se reunió con el líder cubano Fidel Castro, mientras que en Caracas se entrevistó con el Presidente Hugo Chávez, mandatarios hacia los cuales profesa una pública admiración y con quienes ha forjado una intensa relación de amistad. Al margen de los acuerdos de cooperación en salud, educación y cultura y tecnología firmados, la visita del futuro Jefe de Estado boliviano a ambos países latinoamericanos constituyó la consolidación de una estrecha alianza ideológica, calificada por el triunvirato político como "un eje del bien" para hacer frente a Estados Unidos y su sueño de hacer de la región un baluarte del neoliberalismo.Por de pronto, los pasos dados por Morales en la articulación del eje La Paz-Caracas-La Habana, considerado por los sectores más conservadores de la política de EEUU como el "eje del mal latinoamericano", son seguidos con lupa por la Casa Blanca. Ayer, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack, declaró que las relaciones entre Washington y Bolivia dependerán del grado de "intersección de los intereses" de los dos países.En términos más claros, el mensaje dado por Estados Unidos se reduce a que la profundización o la distancia con La Paz estarán condicionados a que el Presidente electo boliviano no se salga de cauce, es decir, que no se desligue por completo de las políticas estadounidenses, sobre todo en materia de erradicación de la hoja de coca.
Mientras, la presencia de Evo en España, hoy, miércoles, posee una clara matriz económica.
En tierras hispanas, el dirigente indígena será recibido por el Jefe del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, dándose por descontado que en el centro de la charla estará la presencia de la empresa petrolera de capitales españoles Repsol-YPF en Bolivia, y el plan de Morales de establecer un mayor control estatal sobre los hidrocarburos.Entre jueves y viernes, el futuro Mandatario altiplánico deberá reunirse en París con el Presidente Jacques Chirac, donde el tema de conversación no sólo será la cooperación bilateral, sino que también el escenario futuro que enfrentarán los intereses galos. Y Total es una de las empresas fuertes que operan en Bolivia.Luego, Morales visitará en Bruselas a funcionarios de la Unión Europea (UE), para viajar enseguida a Sudáfrica, donde se reunirá con el ex Presidente y premio Nobel Nelson Mandela, personalidad a la que también profesa admiración.Posteriormente, el Jefe de Estado electo boliviano estará entre el 10 y 12 de enero en China, donde se reunirá con el gobernante Hu Jintao para hablar sobre cooperación, mercados e inversiones. El cierre de la gira tendrá como telón de fondo a Brasil, donde el día 14 Morales será recibido con los brazos abiertos por otro aliado, el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, donde el tema del futuro de la petrolera brasileña Petrobras en Bolivia tendrá un lugar destacado en la agenda bilateral.

La causa común de los mandatarios de Venezuela y Bolivia

Evo Morales, Presidente electo de Bolivia, fue recibido en Venezuela con todos los honores de un Jefe de Estado. Y no perdió tiempo en hacer causa común con su colega y amigo Hugo Chávez, al anunciar una alianza antiimperialista en América Latina y una lucha por rescatar "la dignidad de Bolivia". "Estamos acá incorporándonos a esa lucha antineoliberal y antiimperialista (…) para dar respuesta a las necesidades de las mayorías nacionales", afirmó Morales. "Son tiempos nuevos. Este milenio será para los pueblos, no para el Imperio", dijo el Mandatario electo, quien también dejó claro que sus objetivos serán "cambiar a Bolivia" y "liberar al pueblo boliviano". En tanto, Chávez ofreció ayuda a Morales para lograr sus objetivos. "Vamos a apoyarle modestamente para que se haga realidad lo que Evo ha llamado el rescate de la dignidad de Bolivia", dijo el Mandatario venezolano. Asimismo ironizó con la calificación de países que suele usar EEUU: "Washington y sus aliados representan el eje del mal; nosotros somos el eje del bien". En tanto, durante la conferencia conjunta de ambos líderes, Chávez confirmó que en la víspera recibió la visita, en el palacio de Miraflores, al candidato presidencial peruano Ollanta Humala, que intentó en 2000 derrocar al Presidente Alberto Fujimori y que hoy marcha segundo en las encuestas para las presidenciales del 9 de abril.

ESPERANZAS DE CHILE

Aun cuando La Moneda reconoce como una "anomalía" no tener relaciones diplomáticas con Bolivia, el ministro portavoz Osvaldo Puccio expresó ayer su confianza en que la alta votación que obtuvo el electo Presidente de Bolivia, Evo Morales, "abre enormes posibilidades de fortalecimiento del diálogo, de avances mayores en nuestra relación y en la búsqueda de solución de lo que se ha hecho llamar la agenda abierta de Bolivia o en la agenda sin exclusiones de ninguna naturaleza".El vocero de Gobierno agregó que, en principio, el Presidente Ricardo Lagos no asistirá al cambio de mando en el vecino país, aunque precisó que "siempre es bueno esperar" hasta el 22 de enero.

Dibujo: Lucas Ordóñez / @DIN Posted by Picasa


Lo que Petras no comprende

Jaime Otero-Zuazo
BolPress

A pesar de que se evidencia un apoyo creciente de organizaciones, naciones y personalidades del mundo, existen muchas voces influyentes que no paran con su intromisión e insulto desmedidos al nuevo proyecto boliviano. Tales ataques vienen ahora de todos lados y de todas partes. Parecería ser que existe, en ciertas personas, un deseo de erosionar el hecho de que los bolivianos se despiertan e inician el progreso de una de las naciones mejor dotadas de recursos naturales y posición geográfica. Lo cierto es que Bolivia no puede limitarse a las deficiencias intelectuales y conceptuales de otros.

El académico y conferencista de izquierda norteamericano James Petras confirma que los movimientos sociales estarán pendientes de que el gobierno mantenga su línea de compromiso eleccionario. Se espera la conformación de un gobierno que no postergue la resolución de las demandas sociales, y que ataque frontalmente el tema de la pobreza de la mayoría nacional. En lo que Petras se equivoca, no obstante, es en su afirmación de que el manejo de los asuntos económicos y políticos no deba obedecer a metodologías bolivianas, lo que considera un ridículo, y en cambio seguir a doctrinarismos trillados e inflexibles. Petras es miope al comenzar un ataque prematuro a Evo Morales y su gobierno- aunque ya se dejó escuchar su letanía de disconformidad incluso antes de las elecciones. Tenemos que considerar, en primera instancia, que si Evo Morales empieza a resolver los problemas sociales y económico críticos de Bolivia, sin injerencia extranjera, desempleará a muchos profesionales sociales que, por décadas, han venido construyendo la multimillonaria industria de la “limosna social” en países como Bolivia. Esta “limosna social” no ha brindado resultados proporcionales a su inversión y ha beneficiado más a la oligarquía servicial que a las mayorías pobres, desplazando el progreso en áreas críticas de desarrollo como la salud y la educación.
Al atacar el modelo boliviano de desarrollo, ¿pretende Petras decir que la capacidad de acumulación de riqueza nacional e incremento del ahorro interno es propiedad y bien sólo de los países desarrollados? O, como insinúa, ¿qué una aplicación del capitalismo andino ‘por y para los andinos’ sería ”ridícula”? Por un lado, eso de que los bolivianos no pueden hacerlo, a menos de que se implanten las medidas desarrollistas de afuera hacia adentro, con obvias consecuencias desventajosas para los bolivianos, tiene un eco arrogante muy familiar a la campaña electoral de PODEMOS- a quienes la pedantería tan solo de sus siglas les costó las elecciones. Donde Petras y PODEMOS yerran es en olvidar la historia de los pueblos, sobretodo del pueblo boliviano. Sus plataformas políticas, una de extrema izquierda y la otra de extrema derecha, no vislumbran el momentum desarrollista de Bolivia, que no puede ser tabula rasa para todos los pueblos en cuanto a la implementación de medidas requeridas para el beneficio humano se refiere. Los doctrinarismos de ambas tendencias son manifestaciones políticas rezagadas, que no alcanzan el paso de marcha firme del pueblo erguido, caminando no rumbo a la izquierda ni a la derecha, sino de frente hacia la consolidación de la nación y su soberanía y el desarrollo de una base económica fuerte y transparente. La diferencia del gobierno del MAS es que pretende encaminarse hacia ese futuro subsanando, a cada paso, el déficit social sin demorar ningún plan de justicia social, pero también sin idealismos doctrinarios estáticos que no nos dan el pan de cada día y nos condenan a más pobreza.

La formulación de Petras de que Evo Morales y su movimiento se han “derechizado” en los 2 últimos años es otra falacia y limitación intelectual. Lo cierto es que Bolivia nunca fue un país radical en aras de una revolución socialista extrema que nos devuelva al siglo XX de Cambodia o Viet Nam o inclusive de la Unión Soviética, con el consecuente sacrifico de millones de vidas. La realidad socio-política boliviana es tan palpable y latente como su pobreza. En Bolivia, el sufrimiento parte de la unidad familiar incapacitada de sostenerse y alimentarse por falta de empleos- en las ciudades- y de infraestructura y acceso a mercados- en el agro. La esperanza del pueblo surge de poder ver el fruto de sus esfuerzos realizados, no como políticos uniformados marchando al son de alguna doctrina radical impuesta, sino como partícipes de los mercados de productos y servicios en una sociedad con oportunidades y sin prejuicios. Lo que Petras no comprende, y considera ridícula al generalizarla, es que la parte más importante de la producción agregada de Bolivia parte precisamente del proceso de la administración de bienes y servicios, por humilde que estos sean, en manos bolivianas y en mercados bolivianos, constituyéndose así la base del soporte material directo a las familias bolivianas. La función del estado no es la de manipular las vidas de los ciudadanos, pero más bien ayudar a las familias a conseguir una estabilidad económica real y persistente, rompiendo las barreras sociales. El gobierno debe impulsar mejorías en la infraestructura del desarrollo entregando en manos del pueblo el camino a los mercados internos y externos; también debe promover la salud pública para no padecer de enfermedades curables; y, por supuesto impulsar la educación para incorporar mejor al boliviano al mundo moderno y a una mejor vida.
Es cierto que Petras percibe una Bolivia más generalizada donde los hidrocarburos son un factor internacional en plena contienda geopolítica. Sin embargo, aquí también la sabiduría nacional tiene la capacidad de poder conducir políticas realistas y pragmáticas que partan de las exigencias sociales de todos los bolivianos, excluyendo la oligarquía “cleptócrata” que ya va preparando maletas.
Las demás acusaciones de Petras son de carácter personal y ridículo.