@DIN - Comentarios, entrevistas, reportajes: julio 31, 2005

viernes, agosto 05, 2005

Hiroshima: Un asomo al infierno

Por: Carmen Esquivel*



Hace 60 años Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima. En un instante la ciudad quedó bajo una enorme bola de fuego que fundió la arcilla, derritió los vehículos, desintegró zonas enteras y mató a más de 100 mil personas.

El mundo asistía con horror a uno de los hechos más vergonzosos de la historia y considerado entre los peores actos de terrorismo de Estado que recuerde la humanidad.
Cerca del punto cero de la explosión muchas personas se volatizaron, pero su sombra quedó plasmada en las paredes como figuras fantasmagóricas.
Mientras, sobrevivientes con la ropa hecha jirones deambulaban por la ciudad sin tener adonde acudir. "Los hombres con las gorras fundidas a los cueros cabelludos, las mujeres con los kimonos soldados sobre su piel y los niños con los calcetines adheridos a sus piernas quemadas".
Desde el Enola Gay, el avión que lanzó la bomba, el ametrallador de cola Bob Caron pudo contemplar todo el panorama. "Era como si el anillo que rodeara a un distante planeta se hubiera soltado y ascendiera hacia nosotros. Era como asomarse al infierno".
El episodio se repetiría tres días después sobre la ciudad de Nagasaki.
Washington justificó el horrendo crimen como una conveniencia meramente militar. Pero más allá del pretexto de derrotar a Japón y concluir la guerra, cuyo fin ya era inminente sin necesidad de este genocidio, su objetivo era aterrorizar al resto de la humanidad.
Los bombardeos contra Hiroshima y Nagasaki están considerados entre los más graves actos de terrorismo de Estado que ha sufrido la humanidad, entendidos éstos como la voluntad de eliminar poblaciones civiles a través de una violencia extrema con el propósito de sembrar el terror para mantener y aumentar el poder.
Terrorismo de Estado fueron también la matanza de más de cuatro millones de personas durante la agresión norteamericana contra Vietnam, el genocidio de Israel en los territorios palestinos, el apartheid en Sudáfrica o la guerra contra la ex Yugoslavia.
No obstante, tales actos y debido al escamoteo ideológico que realizan los poderosos medios de comunicación, cuando se habla de terrorismo hoy día la gente piensa automáticamente en un fanático musulmán con un cinturón de explosivos adosado a su cuerpo.
Se olvida que esa práctica rebasa las ideologías y religiones. No hay diferencia en que los que proyecten la matanza en masa sean islámicos, cristianos o de cualquier otra religión y tampoco si son preparados por individuos, organizaciones o Estados.
Los atentados contra las Torres Gemelas, el metro de Madrid o el servicio de transporte de Londres son actos de terrorismo, como también lo son las agresiones con armas químicas o bacteriológicas, el atentado contra un avión de pasajeros o la guerra contra Iraq o Afganistán.
"¿Acaso alguien puede pensar que cuando caían las bombas sobre Hiroshima o Bagdad sus habitantes no estaban aterrorizados?, se preguntaba en un artículo el periodista Atilio Borón.
Al referirse a este tema, el escritor uruguayo Eduardo Galeano afirmaba hace poco: “El presidente George Bush adora citar el Apocalipsis, pero más práctico sería que citara las noticias, que son más actuales y dicen más o menos lo mismo”.
Decía el Apocalipsis: "Junto al gran río Eufrates fue exterminada la tercera parte de los hombres por el fuego, el humo y el azufre". "La tercera parte de la tierra quedó abrazada. Mucha gente murió por las aguas de los ríos, que se habían vuelto amargas".
"El autor -continúa Galeano- atribuía estas catástrofes a la ira divina. El nunca había oído hablar de las bombas inteligentes, ni de la lluvia ácida, ni de la basura radiactiva. Y no podía imaginar que la sociedad de consumo y la tecnología de la devastación serían más terribles que la cólera de Dios".
Durante siglos el Apocalipsis fue empleado por la religión para aterrorizar a la gente. Hoy, en la era inaugurada por Estados Unidos hace 60 años sobre Hiroshima, se puede obtener el mismo efecto si encendemos la televisión y observamos la matanza planificada y fríamente ejecutada contra miles de inocentes en todo el planeta.

* La autora es Jefa de la Redacción en Asia de Prensa Latina.

jueves, agosto 04, 2005

Las doce líneas del editor


Fremez: "Miss Liberty"

¿Dónde está el centro?

Alguien es alto o bajo en relación con los habitantes del lugar donde vive. Así, mi estatura de 1,73 me haría "alto" si vivo en Vietnam o Japón, o "bajo" si en cambio resido en Holanda. Mientras que en mi país, la Argentina, donde las estaturas masculinas raramente superan los 1,80 y casi nunca son inferiores a 1,60, soy hombre "normal".
Si aplicamos este criterio a la política, deberíamos llamar "centro" a una posición equidistante entre las ideas consideradas "de izquierda" y "derecha". Por el contrario, lo que la prensa ha venido llamando "centro", en los últimos 20 años (ejemplo patético: Aznar), son corporaciones políticas del capitalismo sin ley (en el caso del PP español, un fascismo encubierto). La responsabilidad de esta confusión recae sobre los monopolios des-informativos, que por cierto manejan los "centristas"... de derecha.
Un país como Venezuela, en cambio, debería representar el "centro" ejemplar -si el caso fuera aplicar raseros atinados- en este panorama político internacional. Sin embargo, el increíble achatamiento intelectual que las empresas desinformativas han impuesto a sus periodistas, hace que estos sigan difundiendo falsos criterios, encadenados, cual remeros esclavos, al buque suicida del neonazismo internacional.

Julio Carreras (h)

lunes, agosto 01, 2005

Enrique Obispo, mártir de los pobres

Foto: Tomás Marini


Por: Fray Antonio Puigjané

Reenvío esto, por si a alguna hermana o hermano le sirve para el próximo 4 de AGOSTO, adaptándolo como mejor le parezca. Un abrazo fraterno.
Antonio

Muy queridas hermanas-hermanos-amigos : ¡PAZ y BIEN!
Ante el pedido de Beatriz, les escribo estas líneas, como si estuviera conversando con ustedes, ya que sólo les diré algo, tal como brote de mi corazón, después de haber compartido cinco años muy cerquita del "PELADO" QUERIDO, el santo hermano obispo asesinado por los hermanos militares el 4 de Agosto de 1976.

Siempre lo noté, en su palabra y en su obrar, notablemente identificado con cuanto habíamos recibido, del mismo ESPÍRITU SANTO, a través del CONCILIO VATICANO II.
Por eso , sin la menor duda, la IGLESIA ERA PARA ÉL, EL PUEBLO DE DIOS EN MARCHA, AL QUE AMABA, SERVÍA Y ACOMPAÑABA CON TODA SU ALMA, TANTO QUE, COMO JESÚS, LLEGÓ A DAR SU VIDA, ALEGREMENTE, POR ÉL.
Desde su llegada a LA RIOJA, cuyo suelo besó reverente al cruzar el límite de su CÓRDOBA natal, después de SERREZUELA, dejando allí todo su bagaje de sueños y proyectos cordobeses, SE HIZO UN RIOJANO MÁS y así lo manifestó desde sus primeras palabras dirigidas al pueblo riojano.
Su respeto y su amor al pueblo todo quedó manifestado claramente y para siempre, en el lema de su ESCUDO EPISCOPAL: "JUSTICIA Y PAZ". Sin luchar por la JUSTICIA, no puede haber ni paz ni amor verdadero. Y como él amaba de veras a todos, no bien llegó y comenzó a acercarse fraternamente a los más empobrecidos, a hablarles en su lenguaje, con palabras sencillas y claras, inmediatamente comenzó la persecución de los que se creían superiores, con más poder económico o político, y casi sobre todo de parte de los que, por su posición de "católicos"de rancia estirpe, de la alta sociedad, se sentían dueños de la iglesia y no podían tolerar que un "hijo de campesinos" fuera su obispo, "tomara mate con los pobres en sus ranchos" y pretendiera, como ellos decían, "cambiarles su religión". Estos "pobres hermanos ricos", decididos a todo, en su empeño por echar al nuevo obispo, formaron una agrupación a la que llamaron "CRUZADOS DE LA FE", con la que, el 13 de Junio del 73, entre insultos y pedradas, bajo la batuta de AMADO MENEM y con el apoyo explícito de su hermano el entonces gobernador CARLOS MENEM, con todas y todos las monjas y curas que celebrábamos la fiesta del SANTO PATRONO del departamento de CASTRO BARROS, SAN ANTONIO, nos expulsaron violentamente de ANILLACO que, desde entonces y con un inmenso cartel a su entrada, es la "CAPITAL DE LA FE".

Desde entonces, en los diarios y publicaciones, ANGELELLI, fue para ellos SATANELLI...
Es que ANGELELLI no se contentó, en su amor a laicas y laicos de su pueblo riojano, con reclamar justicia con sólo su palabra, sino que alentó la formación de COOPERATIVAS DE TRABAJO , con las que quiso contrarrestar la hiriente situación de pobreza en la que estaba sumido el pueblo trabajador.
A nuestro querido PELADO ANGELELLI, le pasó exactamente lo mismo que a nuestro querido JESÚS, que fue condenado como BLASFEMO, por los que detentaban el PODER RELIGIOSO y se habían hecho dueños de DIOS: no pudieron aceptar que EL HIJO DEL CARPINTERO SE DIJERA HIJO DE DIOS y nos enseñara a ser hermanas y hermanos.
A JESÚS lo entregaron a los romanos para que ellos lo asesinaran... a ANGELELLI lo entregaron a los militares para que ellos lo asesinaran.
Así el PELADO dio la máxima prueba del AMOR MÁS GRANDE, DANDO SU VIDA POR SUS AMIGOS, SU PUEBLO, LOS POBRES DE SU PUEBLO.
A medida que el Pelado caminaba con su pueblo, con los más pequeños y más pobres, en las largas PROCESIONES de cada ciudad y cada pueblito (jamás faltaba a las fiestas patronales de cada lugar: lo experimenté durante casi un año, acompañándole en su camionetita, en la que lo asesinarían en PUNTA DE LOS LLANOS, durante la dictadura militar, iba sintetizando su experiencia de hermano pastor y servidor, en esa frase tan llena de contenido y que, para todas y todos los que lo conocimos y compartimos su caminar y su servicio, sintetiza su verdadera vida : "PARA SER FIELES TENEMOS QUE CAMINAR CON UN OÍDO EN EL PUEBLO Y OTRO EN EL EVANGELIO". Así, en este orden y hacia el final de su caminar en medio de su pueblo, detalle en el que antes no había reparado, lo escuché en grabaciones en alguna prédica suya en la Catedral de SAN NICOLÁS: primero poner nuestro oído, nuestra atención y nuestro respeto, en nuestro pueblo, en los que más sufren, en su fe sencilla y sincera, en los jóvenes y en las ancianas y ancianos, y entonces, después, poner nuestro otro oído en el EVANGELIO que ilumina y da sentido a esa realidad que nos rodea. Creo que con esto está claramente explicitado que LAS HERMANAS Y HERMANOS LAICOS ERAN SU PREOCUPACIÓN CENTRAL, en la que estábamos incluídos todos los demás.
Estoy seguro que nuestro PELADO QUERIDO tenía por las religiosas y sacerdotes un cariño preferencial, sobre todo cuando a algunos nos notaba flojos o vacilantes, pero nos veía y quería siempre formando parte de su pueblo, caminando y aprendiendo de ellos y con ellos. ¡Qué hermosa la expresión de una riojana humilde, luchadora y valiente que lo quería con amor entrañable y resumía lo que ANGELELLI les había dado: "ÉL NOS ENSEÑÓ A SER PERSONAS".
Ciertamente el ejemplo amable y magnífico del PELADO ANGELELLI y el de tantas hermanas y hermanos que se jugaron la vida por los demás, por la justicia y la verdad, como las MADRES QUERIDAS DE LA PLAZA, que, detalle en el que antes no había reparado, regresaron a darnos su testimonio en brazos del hermano mar y de la mano de los hermanos médicos forenses, en ese lugar de lucha y encuentro, SANTA CRUZ, nos alienta a SER PERSONAS como él y como ellas, como los pobres de nuestro pueblo que entienden estas cosas, que quedan ocultas a los "sabios y poderosos".
La consigna que entendimos nos dejó EL PELADO es lo que necesitamos para construir un mundo justo y fraterno y ser realmente felices : "¡HAY QUE SEGUIR ANDANDO NOMÁS!"
A todo ese grupo hermoso de SANTA CRUZ, laicas y laicos, religiosas y religiosos y a CARLITOS que se brinda con tanta generosidad siempre, les pido perdón por la pobreza de mi aporte y les agradezco la oportunidad de hacer memoria de este hermano amigo de todas y todos.
Un abrazo fraterno.

* Sacerdote Franciscano Capuchino