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miércoles, diciembre 13, 2006

Día del Petróleo: La gran fecha olvidada


13/12/06 - Día del Petróleo Nacional Argentino

Por: Jorge Raúl Agnese

Cuenta la leyenda, que en la película argentina “Y mañana serán hombres”, el actor Enrique Muiño emplazaba - en la ficción -, a su hijo tarambana y vividor: “O trabajas o te meto en un barco y te mando a Comodoro Rivadavia”. Una verdadera penitencia. Ese lugar pertenecía al entonces Territorio Nacional del Chubut. Era tierra de leyendas, misteriosas y salvajes, que aparecía en textos escolares y mapas militares de la época, en una ignorada Patagonia que sólo era noticia en los medios, por las andanzas de Buch Cassidy y su banda de forajidos, o por sucesos como los fusilamientos de huelguistas en 1919, que retrato crudamente Osvaldo Bayer en “La Patagonia Rebelde”. Pero unos años antes - el 13 de diciembre de 1907 - se hizo famosa por el descubrimiento del petróleo. Lo que siguió fue una historia de traiciones que pagó y aun paga hoy el pueblo argentino. A un año del centenario de esta historia, es bueno hacer memoria sobre esta gran fecha olvidada - por lo menos -, en los grandes medios nacionales.

Recién asomaba el siglo pasado, cuando el gringo Francisco Pietrobelli levantaba un galpón de chapa y fundaba Comodoro Rivadavia. Su mirada estaba puesta en los recursos laneros y pesqueros. Pero tenía un enorme enemigo: La falta de agua potable. Por iniciativa de este pionero el gobierno nacional envía un equipo de expertos en perforación para buscar ese elemento. Perforaciones realizadas en 1903 con una maquina Fauck llamada “Wenceslao Escalante” no lograron mayor éxito, un poco por actos de indisciplina de los obreros y otro poco porque el viento la daño. El ingeniero Julio Krause de la División Hidrológica del ministerio de Agricultura, envía entonces al alemán José Fuchs y a Humberto Beghin - del que se dice era hijo de irlandeses -, junto a una cuadrilla “internacional” de peones. El pozo N° 1 se instaló donde hoy se emplaza la sucursal del Banco de Nación. La pregunta surge casi maliciosamente: ¿Quién sino el Estado se arriesgaría a semejante operativo en una zona despoblada y sin movimiento comercial?

EL ORO NEGRO

El operativo fracasa y la estructura de madera se traslada 3 Km. al norte. Cuando ya estaban cerca del “no va mas”, el 11 de diciembre los obreros vieron surgir un líquido que consideraron sucio y maloliente. Fuchs y Beghin percibieron olor a gas de kerosene, comunicándole la novedad a Krause, quien el 12 de diciembre les da indicaciones para confirmar las sospechas. Tras las comprobaciones, Beghin hizo cuchara con las manos, levantó algo del liquido y tras unos instantes exclamó la frase histórica: “¡Gran Dios! Encontramos kerosene. Es del Estado. Vamos a comunicárselo”. Eran las 8 de la mañana del 13 de diciembre de 1907, día de Santa Lucía.
En realidad la Dirección de Minas del Ministerio de Agricultura de la Nación a cargo del Ingeniero Julio Krause algo sospechaba - se lo había informado el padre de la geología petrolera argentina Anselmo Windhausen -, porque cuando la histórica máquina a percusión Fauck Schenk - rebautizada Chubut -, superó su máxima profundidad de 500 metros, ordenó como al descuido: “Sigan un poco mas”. Y siguieron hasta los 539 metros. Y el país supo que era inmensamente rico.
A las 21 horas de ese día el festejo se realizó en el hotel de Pedro Coletto, frente al local – una suerte de ramos generales -, de La Anónima, donde antes funcionaba la Casa Lahusen. Abrieron una caja de cerveza marca “Niño” y otra de champagne. Se dice que las hoy rebautizadas “birras”, le ganaron ampliamente el producto francés.

LA HISTORIA NO OFICIAL

Desde ya que nada fue fácil. Se dice que el alemán Fuchs habría sido en realidad un agente del imperio alemán que intentó avisar a sus patrones antes que lo supiera el gobierno argentino. Se lo habría impedido Beghin en forma enérgica, quien luego también reflexionó que Fuchs había trabajado muy bien. Por su parte, éste habría decidido no convertir su patriotismo germano en un escándalo. Ambos silenciaron el episodio para no restarle brillo al anuncio, pero varias generaciones de petroleros han comentado el episodio. Testimonios y pruebas documentales estarían en poder de la familia del general Alfonso Baldrich administrador del yacimiento descubridor entre 1922 y 1924. Fuchs nunca llego a relacionarse con YPF, en cambio que Beghin, sus hijos y sus nietos trabajaron en ella y se jubilaron sin prerrogativas de ninguna especie. Como sea, nadie puede quitarle a don José Fuchs, el lugar que ocupa en la historia petrolera nacional.

SE CREA YPF

Llega 1921 y el general Enrique Mosconi crea la Dirección de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y la pone a funcionar con todas las de la ley y al servicio del país. En el sur lo acompañaron inmigrantes europeos desbandados por las guerras, un puñado de porteños y catamarqueños y una legión de chilenos de la zona – conocidos como chilotes -, que realizaban las tareas mas pesadas.
Por su parte la Standar Oil - a través de la firma Wico -, expendía su nafta importada marca Energina y monopolizaba el mercado. Mosconi hace ingresar a YPF en el mercado de las ventas de naftas el 1 de agosto de 1929 con el mismo precio que la Wico. En noviembre de ese año Mosconi rebaja el precio en 2 centavos y en enero de 1930 repite la rebaja y convierte a YPF en un ente regulador del precio de los combustibles. Para ese entonces la empresa del estado llega a vender más de 900 millones de litros de nafta contra los apenas 150 millones de 1922. Este crecimiento fenomenal colmó la paciencia de los gringos. ¿Ahora se da cuenta amigo lector por qué cayo Yrigoyen en 1930? ¿Se enseña esto hoy en las escuelas primarias y secundarias o en las universidades?

LA CALIFORNIA ARGENTINA

Paso mucha agua bajo el puente y - a pesar de todo -, entre su fundación en 1921 y 1954 YPF atendió el 50 % del consumo interno. Pero a principios de los ´50 - en un aniversario del descubrimiento del petróleo -, dirigentes del SUPE concurren a la Casa Rosada a regalarle al presidente Perón, una réplica en oro de la torre descubridora. El general casi se la tira por sus cabezas. Ocurría que estaba muy enojado porque la empresa no producía como él aspiraba. Anunció que cedería zonas inexploradas de alto riesgo económico a empresas extranjeras. Era el Plan California Argentina. Con Arturo Frondizi a la cabeza el radicalismo se opone a este plan pero pierde en la votación legislativa en ambas cámaras.
En el contrato de concesión los gringos se comprometían a que en el caso de encontrar petróleo, deberían construir un gasoducto que se sumaría al ya existente bautizado con el nombre de Julio Canessa, que une Pico Truncado - Santa Cruz -, con Buenos Aires -, y dos poliductos, debiendo entregar además el 40 % de sus ganancias al Estado durante los 25 años de concesión. Si este segundo gasoducto se hubiera concretado el tema del gas con Bolivia no hubiera sido objeto de discusión con Evo Morales. Cabe señalar que las tierras que involucraban a La California Argentina no registraron ni registran actividad petrolera hasta nuestros días.
El caso es que Julio Canessa - constructor del primer gasoducto nacional -, era un ingeniero formado en YPF que creó Gas del Estado con el objeto de aprovechar el gas que libre y gratuitamente fluía de los pozos de petróleo. Por eso Perón exigía otro gasoducto. Nunca se hizo y hoy 2006 y como hace décadas, se pierden aproximadamente tres millones de metros cúbicos de gas natural por día, en la llama de los “fósforos” que flamean en los pozos de todo el país. ¡Y en el gran Buenos Aires hoy se paga 26 y hasta 30 pesos una garrafa! Amigo lector, si siente náuseas le recomiendo Reliveran, un antiguo fármaco que las alivia.
Lo cierto es que el convenio era un buen negocio para ambas partes, pero los gringos siempre fueron insaciables y bancaron el golpe del ´55. ¿Ahora se da cuenta amigo lector por qué cayo Perón en ese año? ¿Se enseña esto hoy en las escuelas primarias y secundarias o en las universidades?

YPF SE ENFERMA

Con Perón derrocado, la tristemente célebre Revolución Libertadora - la que en 1955 bombardeó civiles en Plaza de Mayo y asesinó civiles en 1956 en José León Suárez y a camaradas de armas como el general Juan José Valle -, sólo se dedicó a cazar brujas y descuidó a YPF que - gracias a sus fieles trabajadores y a su tremendo poder económico -, sobrevivió aunque bastante herida.
En 1958 asume como presidente de la Nación el doctor Arturo Frondizi montado en su famosa “Batalla del Petróleo”. Un hombre de carrera en YPF - Arturo Sabato -, asume en la empresa y con la anuencia de Frondizi - el mismo que se opuso a los contratos desde su banca de diputado en 1954 -, adjudica concesiones petroleras a la Panamerican Oil Co. conocida aquí como AMOCO, que sería pariente no muy lejana de la ya conocida Standar Oil.
Las polémicas por el tema hacen caer a Sabato que es reemplazado por el doctor Juan José Bruno, un médico pediatra que cuando visitaba los yacimientos prefería atender a pequeños paciente en los modernos hospitales de YPF, que inspeccionar las instalaciones de la empresa. Lo cierto es que Frondizi - presionado por la opinión pública nacionalista -, quiso modificar los contratos y lo voltearon. ¿Se enseña esto hoy en las escuelas primarias y secundarias o en las universidades?
Tras el interinato del doctor Guido – vicepresidente de Frondizi y títere de los militares -, asume como presidente de la Nación - y con sólo poco más del 20 % de los votos del electorado y dos partidos políticos proscriptos -, el doctor Arturo Humberto Illia que pone al frente de YPF a Facundo Suárez quien al asumir dijo: “De esto sé poco, pero tengo amigos que conocen del tema”. El primer acto de gobierno fue anular los contratos de Frondizi, pero abonando gruesas indemnizaciones a las petroleras gringas. A todo esto en la sede central de YPF, se colocaron escritorios hasta en los sótanos debido al generoso incremento de personal que obviamente no trabajaba en los yacimientos. Los ñoquis no son un invento resiente.
Por su parte Adolfo Benito Cavalli en aquel entonces secretario general del Sindicato Unido Petroleros del Estado – SUPE -, avaló esto a cambio de abultados porcentajes que le permitieron al gremio comprar en el interior, hoteles de turismo y realizar planes de vivienda para los «ypefianos» que respondían a su mando. Cavalli fue asesinado en 1977, unos dicen que a manos de la Triple A, otros sindican al almirante Eduardo Massera y otros señalan a Diego Sebastián Ibáñez. El caso es que nunca se supo quienes fueron sus asesinos materiales e intelectuales.
En tanto el doctor Illia intenta anular 13 contratos petroleros y además sanciona la ley Oñativia sobre las patentes medicinales -, las mismas que se firmaron en un pasado muy cercano y en silencio -, y lo voltearon. ¿Se enseña esto hoy en las escuelas primarias y secundarias o en las universidades?
Llega al poder uno de los más nefastos militares que supimos conseguir: El general Juan Carlos Onganía. Gestor de “La noche de los bastones largos”, que echo del país a 1.400 científicos e investigadores de la universidades públicas, Onganía pone al frente de YPF al ingeniero Daniel Brunella un fuerte empresario del rubro de los aceites comestibles (¿¡!?). O sea: Un gastronómico al frente de una petrolera. Cosas de nuestro país che. Mientras el déficit de la empresa crecía geometricamente (1), se firmaron nuevos acuerdos y así in eternum, hasta que llega el doctor Héctor J. Cámpora y pone al frente de YPF y como interventor al general (RE) Ernesto Fatigati, de reconocida trayectoria peronista.
Luego, por indicación directa de Perón asume en YPF el ingeniero Armando José Venturini - un antiperonista, pero hombre probo y de carrera en la empresa nacional -, que ante las presiones del SUPE duró menos que un flato un día de viento. Lo peor vendría con el Proceso de Organización Nacional y luego con la llegada de la democracia.

LA AGONIA DE YPF

El Proceso de Reorganización Nacional, al principio colocó al soberbio coronel Alberto Raúl Rueda que rodó poco. El régimen se equivoca y coloca al frente de YPF al general de brigada (RE) Juan Carlos Reyes – un buen hombre que era comandante general de los Boys Scouts Argentinos y esto no es broma -, que en cuanto mostró su sesgo nacionalista, fue reemplazado por el capitán de fragata Carlos Delfín Rojo - hombre de José Alfredo Martínez de Hoz, Eduardo Emilio Massera y Carlos Suárez Mason -, quien procedía de la Shell y dejó prescindible a todo aquel que oliera a fervor nacional. Eran los tiempos de las desapariciones y el aire se cortaba con la mirada en la sede central de YPF. Realmente había miedo y no era para menos.
El proceso se vuelve a equivocar y pone al frente de YPF a un hombre de la Nueva Fuerza - candidato a vicepresidente junto a José Chamizo en 1973 -, que era un liberal en el verdadero sentido de esa palabra y que justo cuando intentó administrar debidamente a la empresa, fallece en un accidente de aviación en la Isla Navarino cerca del Canal de Beagle. Era ingeniero y se llamaba Raúl Ondarts (2).
Como frutilla del postre, la lista se engrosó con la aparición como administrador de YPF, del tristemente celebre genocida Carlos Guillermo “Pajarito” Suárez Mason. Allí se comienza a oler la traición de parte del SUPE. Los “perseguidos” dirigentes sindicales compartían suculentos asados en el Club YPF del barrio de Núñez - hoy convertido en un páramo con dueños desconocidos -, con este detestable asesino, torturador y ladrón de bebes de madres luego desaparecidas. Las persecuciones internas fueron feroces y hasta el propio Suárez Mason estaba paranoico: Se traía la comida y la bebida en un taper y en un termo... desde su domicilio, despreciando la que servia el comedor ejecutivo de sede central en su piso 13.
Hay testimonios y fotos donde – paradójicamente -, estaba el cuadro del General Mosconi presidiendo los asados en el quincho del club. Ahora bien: ¿Puede entenderse que Ibáñez - preso junto a Carlos Menem en el buque Granaderos y en el penal de Magdalena -, junto a sus seguidores Antonio Cassia y Juan Carlos Crespi confraternizaran con Suárez Mason? ¿Qué relación era ésta? Ya lo veremos mas adelante. Un detalle que no es menor: En estas comilonas había un personaje que oficiaba de despertador mañanero, servidor de desayunos, atador de cordones de botines, “matraquero” en tiempos de elecciones sindicales, amanuense genuflexo y chofer de Ibáñez: “El Coco” Mauriño.
Defensor del suicidado Alfredo Yabrán en los programas de Mauro Viale, en la sede de la Federación del SUPE ubicada en el aristocrático Barrio Norte capitalino, Mauriño solía custodiar la puerta del comedor cuando allí almorzaban Ibáñez, Crespi, Cassia, Cesar Jaroslavsky y Yabrán. De hecho habría sido Mauriño quien ofició de Miguel Strogoff desde la Capital a Mar del Plata, portando un maletín con los dos millones de pesos que le habría prestado Yabrán a Ibáñez para pagar el secuestro de su hijo, que sin embargo luego apareció muerto y enterrado boca abajo casi con vida, una señal por demás mafiosa. Se dice que la causa se inscribe en el marco de un conflicto con los camioneros que trasportaban el pescado en “La Feliz”. Un dato para tener en cuenta: Mauriño siempre condujo el auto de Ibáñez, menos el día en que Don Diego volcó y murió manejando su 4 x 4 en la ruta que une Mar del Plata con Balcarce. El accidente fue en una recta, los neumáticos estaban intactos y en la cinta asfáltica no había signos de frenada súbita o cosa parecida ¿Se habrá dormido?

EL TIRO DEL FINAL

Volviendo al tema de YPF y ya en 1983, el presidente de la Nación doctor Raúl Alfonsín intenta poner “orden” y firma el primer paso de la entrega de la empresa: El Plan Houston donde se entregan concesiones a riesgo, que ya habían sido exploradas y explotadas por YPF. Eran concesiones a riesgo. A riesgo de encontrar oro negro. Se designa al frente de YPF al doctor Héctor Fiorioli - hombre de la empresa cesanteado durante el Proceso -, pero el SUPE le hace la vida imposible y se tiene que ir.
Diego Sebastián Ibáñez desde el SUPE, le ganaba la pulseada a Alfonsín al mejor estilo de Aldo Rico en el tristemente celebre episodio de “Felices Pascuas. La casa esta en orden”, claro que esta vez sin el felices Pascuas. Cosas de la política dijo Cesar Jaroslavsky amigo confeso de Ibáñez y de Yabrán. El desfile alfonsinista se completa con los ingenieros Rodolfo Otero y Jorge Edgardo Lapeña, el doctor Daniel Gustavo Montamat y el contador Alberto Luis Castagno, todos diseñadores de la entrega de YPF a la llegada del Lucifer Riojano.
En 1989 el presidente de la Nación doctor Carlos Saúl Menem coloca en YPF a Octavio Frigerio, de quien se dice habría estado demasiado dependiente de sectores “carapintadas” como los liderados en aquel tiempo por el mayor Barreiro y Antonio Villordo. La fiesta de negocios corruptos en YPF era total, y en ese marco es fusilado en la puerta de su casa con armas calibre 22 - las que usan los “killer” profesionales -, Carlos “Cuchillito” Silvero, hombre fuerte en la ibañista lista celeste del SUPE Capital Federal y Gerente de Ventas de YPF. Se dice que el funcionario pagó caro haber “mejicaneado” las ganancias de varios camiones de combustibles entregados a precio viejo un día antes de un aumento del 38 % en el costo de las naftas.
Ese tipo de negociado los días de aumento era bastante común. Se entregaba el combustibles a precio viejo después de la medianoche del día del aumento. La diferencia se repartía entre el estacionero y algunos ypefianos. Todos corruptos.
El caso es que Frigerio se cocinó en su propia salsa y voló de YPF. Es a partir de ese momento que Carlos Saúl Menem comenzó las estrategias para la entrega final de la empresa estatal (3). Tras el breve paso del ingeniero Carlos Osvaldo Pierro, asume en YPF José Alberto “Pepe” Estenssoro, un talentoso y exitoso hombre del área petrolera que tenía la intención de que YPF se convirtiera en una multinacional privada, pero sin dejar de ser Argentina. Particularmente creo que Estensoro no hubiera permitido que YPF se convirtiera en este actual engendro llamado REPSOL-YPF. El boliviano nacionalizado argentino y pariente cercano de un ex presidente del país que lo vio nacer, supermodernizó las estaciones y abrió bocas de expendio en Chile, Uruguay y Brasil. Compró una petrolera de EE.UU. - la Maxum -, que si bien estaba quebrada, la compra le permitiría a YPF convertirse en una multinacional sin perder su bandera. Claro que a la par e impiadosamente, aplicaba una ley de prescindibilidad precedida por el pase de obreros y empleados durante un año, al Centro de Capacitación Enrique Mosconi en la calle Acoyte de la Capital Federal, para preparar a ese personal para un futuro fuera de YPF.
Pero, en el viaje a Ecuador donde se cerraría el trato, el jet de ultima generación Gulf Stream II - calificado por su fabricante American Jet como el Rolls Royce del aire -, le “erró” 9 kilómetros a la pista de aterrizaje del aeropuerto de Quito, y se estrelló contra el cerro Sincholagua de 4.893 metros de altura. Allí murió Estenssoro y su principal asesor Ricardo Zinn portador del maletín con el proyecto Maxum, que jamás se supo que haya sido encontrado.
Cabe señalar – como detalle no menor -, que Estenssoro estaba señalado también como el sucesor de Domingo Cavallo al frente del Ministerio de Economía. Por supuesto que el caso fue cerrado por los expertos y la justicia, como accidente aéreo. Cualquier parecido a lo que le ocurrió al ingeniero Raúl Ondarts es pura casualidad.

LAS CONSECUENCIAS

El desguace de YPF dejó en la calle a miles de empleados “conformes” por las suculentas indemnizaciones denominadas “retiros voluntarios”, que sumaron cientos de millones de dólares provistos por el banco Mundial y cargados a nuestra interminable deuda externa. A los remisos en aceptar los retiros los “convenció” el SUPE. Los duros fueron directamente cesanteados por la empresa, o acusados de delitos que se armaban artificialmente. Un verdadero asco donde muchos ypefianos de ley cayeron para siempre victimas de infartos y graves enfermedades psicosomáticas.
Por supuesto que de poco les sirvió el dinero a los ex empleados. Sin obra social, desamparados y sin posibilidad de reinserción laboral, las indemnizaciones se volatilizaron y eso dio lugar a las explosiones de protesta social en Plaza Huincul, Cutralco, Pico Truncado y Salta por mencionar algunas.
El resto de la historia es conocido. Con la desaparición de YPF se perdió la industria petrolera nacional y también al ente regulador de precios de los combustibles ideado por Mosconi en 1921. Algo similar a lo sucedido con la industria química, la metalúrgica, la del acero, la del aluminio, la petroquímica y la de fabricaciones militares, creadas por el general Manuel Savio.
Detalle para no olvidar: YPF murió a los 71 años. Fabricaciones Militares a los 50. Menem le ganó la batalla al general Mosconi y su adlátere Erman González le ganó la batalla al general Savio. YPF creada en 1921 para custodiar ese tesoro nacional, cumpliría este año 85 años, pero es bueno reiterar que la asesinaron en 1992 Carlos Saúl Menem y el Sindicato Unidos Petroleros del Estado (SUPE), representado por Diego Sebastián Ibáñez & Cia.
Estos “combates” y sus circunstancias parecen extraídas de una novela de ciencia ficción, y - aunque parezca sórdido -, forman parte de las reglas de juego de la democracia. Además, cuando se desguazó YPF una enorme cantidad de argentinos – la de los imbéciles supremos -, aplaudió porque cayó en la trampa de que “la empresa era la única petrolera del mundo que perdía un millón de pesos diarios”.
Hoy, el Estado - compuesto por esos mismos imbéciles supremos y una sufriente mayoría de argentinos -, estaría subsidiando a Repsol-YPF con una cifra millonaria. Igual que los ferrocarriles. La diferencia es que estos hijos bobos por lo menos antes eran nuestros. Ahora bancamos los mismos hijos bobos pero ajenos. Detalle: Cuando se privatizo Gas del Estado se recurrió al voto de un diputado trucho. Para colmo hoy el actual presidente K – que oportunamente levantó su mano sin ponerse colorado y alejado de sus orígenes setentistas para votar la privatización de YPF -, crea ENARSA porque ahora “cae en cuenta” que necesita un ente regulador. K es el mismo presidente que hace poco mando “a estudiar” a los periodistas. Pero qué cosa ¿No?

LA UNICA VERDAD

La realidad es que un 13 de diciembre de 1907 - hace 99 años -, se descubrió el petróleo en Comodoro Rivadavia, provincia del Chubut, República Argentina. Primero se lo denominó “Día del Petróleo”, luego “Fiesta del Petróleo Nacional” y hasta tuvo varias reinas. Pero los que fuimos parte de la segunda petrolera estatal de Latinoamérica y la octava más importante del mundo, que gracias a ella criamos nuestros hijos y nietos la vamos a recordar y llevar en nuestro corazón, para guardarla en el cofre de las joyas más preciadas de la abuela estafada.
Hoy YPF y el Día del Petróleo no tienen aniversarios. No tienen fecha porque desapareció de los almanaques y de las efemérides. No tienen nombre... igual que cuando perdemos un hijo. Igual que los treinta mil desaparecidos ¿Se enseña esto hoy en las escuelas primarias y secundarias o en las universidades? Creo que no. Es mas: Estoy seguro que no. Así nos va.


(1) EL “DÉFICIT” DE YPF. Casi desde sus inicios, la empresa proveyó de combustibles a todos los organismos estatales. Ninguno de ellos le pagaba en moneda. El onganiato fue la época del “combustible dulce” y ese sistema perverso la terminó en convertir en deficitaria. Por ejemplo: YPF le vendía combustible al Correo y éste le pagaba con estampillas en tal cantidad, que muchas veces perdían vigencia y eran quemadas en Puerto Nuevo con escribano y todo. Aerolíneas Argentinas y Austral le compraban combustible y le pagaban con pasajes. Algún ypefiano y su familia, pudo viajar en avión por primera vez porque - cerca de fin de año y antes de que se vencieran -, se repartían los pasajes sobrantes entre el personal... de sede central obviamente. Otros se vendían casi en la puerta de Diagonal Norte o en la avenida Caseros. También Ferrocarriles del Estado pago el combustible con pasajes, pero le cobraba al contado y antes de partir, los vagones tanques cargados de producto. Agreguemos que donde llegaba YPF - en los puntos más recónditos del país -, se levantaba el campamento, y a la par el hospital, la escuela y la comisaría. En los hospitales de YPF se atendía a todo el mundo gratuitamente, fueran o no de YPF. La empresa llego a tener - en su momento -, mas médicos que geólogos. Un dato increíble: La Curia - la única empresa estatal que quedó tras el menemato -, recibió una vez y destinada a la parroquia de un importante yacimiento de YPF, una donación de caños nuevos para obras civiles. Se dice que el párroco del lugar los vendió y se quedo con el dinero hasta que intervino la justicia. Obviamente no paso nada.
El caso es que mientras YPF atendía necesidades comunitarias extra empresariales, se endeudaba externamente en divisas con sus proveedores de insumos. Se decía que tenía demasiados empleados, sin embargo la perdida no estaba en la cantidad de sueldos sino en los negociados del gobierno de turno a costillas de YPF. Hoy que no esta, los imbéciles supremos que apoyaron su venta, ahora saben que si pagan la nafta mas cara del mundo en un país productor de petróleo, es porque no esta el ente regulador de precios que se llamaba Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
(2) EL ACCIDENTE DE ONDARTS. El avión Araba que llevaba a Ondarts por el confín sureño de nuestro país, era ruso y el fabricante lo calificaba como inderribable. Anécdota: Se dice que en un viaje a un yacimiento, Ondarts se encontró estibada una significativa cantidad de elementos inherentes a la industria petrolera. Estos elementos cubrían una cierta cantidad de tiempo, transcurrido el cual los elementos se vencían. Estos eran vendidos entonces como chatarra. Luego los compradores los reciclaban y se los volvían a vender a YPF como nuevo. Ondarts dio orden de paralizar las compras. A su regreso a la Capital, lo convocan de la Secretaria de Energía donde le comunican que YPF no podía suspender esas compras, caso contrario Fabricaciones Militares y Somisa no tenían compradores de esos elementos que ellos fabricaban. En realidad ambos entes serían los que triangulaban lo que los compradores de chatarra reciclaban luego le vendían a YPF. Así fue que YPF siguió comprando y engrosando su déficit. El caso es que esa no fue la única vez Ondarts se retobó. Y tanto fue el cántaro a la fuente que el “inderribable” Araba se cayo. Que cosa ¿No?
(3) EL DIA QUE SE VENDIO YPF. Obra teatral dramática en varios actos: Fue un soleado domingo de 1992 en Olivos. Menem compartiría un asadito con los “compañeros”. Asistentes por orden de aparición: Diego Sebastián Ibáñez, Lorenzo Miguel y Juan Carlos Crespi. Saluda Menem: “Hola hermanos” (lo de compañeros se ve que era para la gilada). Luego ingresa José «Pepe» Estenssoro, sin compañía. Saludó de Menem: “Buen día, Pepe, hace rato que te esperábamos” contesto el riojano. Estenssoro correspondió el saludo de Menem, pero ignoró a los gremialistas. Primer acto: Cinco interlocutores. Tres muy serios (los gremialistas). Dos muy distendidos, Menem y Estenssoro. ¿Estaban realmente enfrentados Estenssoro e Ibáñez, o sólo se trataba de disimular ante Miguel? Segundo acto: Menem se disculpa ante los gremialistas para hablar a solas con Estenssoro. Cinco minutos alcanzaron. Tercer acto: Menem ahora se excusa ante Estenssoro para hablar a solas con Ibáñez. Fueron menos de cinco minutos. Cuarto acto: Menem e Ibáñez salen de platicar y todo parece menos tenso. ¿Cuánto se puede hacer y decir en menos de diez minutos? Quinto acto: Ahora sí, se mandan el asadito con vino fino de Bodegas Menem. Todos festejan algo, pero dos de ellos (Miguel y Crespi) no sabían que pasaba. Sexto acto: Taza, taza, cada uno para su casa, previo significativo e inesperado abrazo entre Estenssoro e Ibáñez. Menem sonreía de patilla a patilla. Comentarios: Quienes saben, dicen que Miguel se enojó por primera vez con Ibáñez, por utilizarlo como garante gremial por las 62 Organizaciones en una reunión “social” cuyas ocultas intenciones desconocía. Tal vez “El loro” Miguel no hubiera aprobado la entrega de YPF.
Hoy José “Pepe” Estenssoro, Lorenzo Miguel y Diego Sebastián Ibáñez están muertos. Carlos Saúl Menem vive – yerba mala... -, y se le ha permitido ser nuevamente senador nacional a pesar de la larga lista de ilícitos que adeuda ante la justicia de nuestro país. Juan Carlos Crespi, llegó a ser concejal del PJ en la vieja municipalidad capitalina, esta vivo y – además de dirigente de fútbol en el Club Boca Juniors -, donde es opositor al presidente de la entidad, el empresario y político Mauricio Macri -, sería el titular de una organización que regentea los hoteles de turismo del ahora SUPEH, que funcionan como pequeñas sociedades. Una de ellas esta en Mar del Plata y hasta hace poco mostraba una leyenda en la vidriera de la entrada: “Manca y Asociados”. Manca es el apellido del eterno encargado del Hotel “Diego Sebastián Ibáñez” de “La Feliz”, cuando YPF era estatal y el SUPE defendía a sus afiliados. Hay fotos de ese frente.
Como cierre me pregunto: Aquel abrazo entre Estenssoro e Ibáñez ¿Fue el abrazo del oso para YPF? Cierre con algo de humor: A la luz de lo que vemos en el presente, Dios y la Patria podrían iniciar un Tsunami de demandas basadas en juramentos incumplidos. No quedaría ni el loro libre.

FUENTES CONSULTADAS:

- “Comodoro 70”. Volumen especial editado por el diario El Patagónico de
Comodoro Rivadavia en 1971
- “El petróleo argentino”. Distintos volúmenes de Enrique Mosconi
- “La Historia de YPF”. Revista Humor, ediciones 519 y 520 de 1997
- “YPF una empresa al servicio del país”. Editada por el Departamento de Difusión
y Ceremonial de Yacimientos Petrolíferos Fiscales en 1972.
Registros de archivo y memoria propios.
Chinchorro: Índice de los articulos de Jorge Agnese
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Enviado a @DIN por Ofelia Rosales Giménez ofer_q@yahoo.com.ar