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miércoles, enero 03, 2007

Señales de la muerte silenciosa


Por: Patricia Luján
Diario El Cronista de Funes
http://elcronistadefunes.zoomblog.com/


En el año 2000, María Victoria cursaba el segundo año del bachillerato en la escuela José Manuel Estrada, ubicada en una pequeña localidad del norte de la provincia de Santa Fe: Las Toscas.

Siendo la mayor de dos hermanas y la más serena, soñaba con un futuro dedicado a la enseñanza viéndose a sí misma profesora de historia. Seguramente los genes de su madre dedicada a la pedagogía en la especialidad de las matemáticas y la sed de investigación de su padre -uno de los precursores del periodismo radial en la ciudad- influyeron en su proyecto de vida.

En junio cumplía 15 años, todo un acontecimiento para una población de tan sólo 12.000 habitantes. Una gran fiesta preparaban sus familiares -así se acostumbra en las provincias argentinas cuando las niñas emprenden el camino a la adolescencia.

Pero de un momento a otro los planes cambiaron repentinamente. María Victoria comenzó a sentirse débil, sin fuerzas desarrollando fiebre muy alta. En otras oportunidades había experimentado sangrado nasal.

Con este cuadro fue llevada por sus progenitores al hospital local para ser atendida por los profesionales de la salud; con urgencia fue derivada a un nosocomio de la provincia de Corrientes con un diagnóstico inesperado: leucemia.

En el término de un mes, el 17 de abril de 2000, los sueños de Maria Victoria se apagaron junto a su vida.

Numerosas muertes de niños y adultos con anterioridad y posteriormente al deceso de Maria Victoria; diferentes tipos de cáncer: en garganta, cabeza, mamas, hígado, riñón y colon estaban terminando con los pobladores sin diferenciar sexo o edad. También se producían abortos espontáneos y mal formaciones en los recién nacidos.

Los ciudadanos de Las Toscas comienzan entonces a realizarse análisis de sangre y orina por causa del padecimiento de diversas afecciones: alergias, vómitos, sangrado nasal, problemas de piel y ardor en los ojos, entre otros; en muchos de ellos se encontraron altísimos niveles de cromo y fenoles. Nahuel (1), tenía 13 años en junio de 2000, cuando le fueron detectados 134,5 micro gramos de cromo total en orina mediante una espectrofotometría de absorción atómica -los valores tolerables por el organismo son 5 micro gramos.

¿Qué estaba ocasionando tantas enfermedades y fallecimientos?

En el corazón de la ciudad parecía estar la respuesta.



Responsabilidades


Cerca de la Ruta 11 "en el centro y dentro" de la localidad de Las Toscas, se encuentra Arlei Sociedad Anónima, una de las principales industrias dedicada al tratamiento de cueros de Sudamérica. Es uno de los exportadores más grandes de cuero acabado y de la corteza, en el mundo. Millones de dólares anuales hacen que el movimiento económico de la región gire en torno a la curtiembre.

Sus tres plantas que ocupan mas de 100.000 metros cuadrados cubiertos cuentan con varios sectores de producción; uno en donde elaboran suelas para plantas de calzado, suelas cortadas y vaqueta para marroquinería, y otro en que confeccionan fundas para muebles "ready to use".

La compañía procesa tecnología para la producción de 9.000 cueros diarios, exportando la mayor parte de sus productos hacia los 5 continentes.

Esta curtiembre posee una red de lagunas en las cuales se descargan los residuos líquidos. Estos efluentes, luego de pasar por las lagunas, desembocan en el Arroyo Las Toscas, un afluente del Río Paraná (2).

Los vecinos comenzaron a relacionar sus enfermedades con las emanaciones contaminantes de la empresa afirmando que éstas "los estaba matando". "El olor a huevo podrido es muy fuerte y constante", expresaba una pobladora enfatizando que en las madrugadas pueden verse densas nubes blancas de gases saliendo de las chimeneas de Arlei.

En mayo y en agosto de 2000, la organización ambientalista Greenpeace tomó cinco muestras, que incluían efluentes industriales, sedimentos asociados y desechos sólidos provenientes de un sitio donde se habían depositado residuos de la curtiembre Arlei S.A. Los análisis de las muestras revelaron que los efluentes y lodos provenientes de las lagunas de la curtiembre Arlei S.A contenían una alta concentración de cromo. Los contaminantes orgánicos encontrados en estas muestras fueron predominantemente hidrocarburos alifáticos (tanto lineales como cíclicos) y alquil bencenos. El alto nivel de cromo encontrado en la muestra de desecho sólido (AM0044) proveniente del sitio donde se enterraban desechos de la curtiembre "Arlei S.A" indicaba la naturaleza altamente contaminada de los residuos allí arrojados e ilustraba la posibilidad de que exista una contaminación más extensa en el ambiente circundante. La mayoría de los contaminantes orgánicos detectados en esta muestra fueron hidrocarburos alifáticos e hidroxitolueno butilado (HTB).

Con posterioridad a la realización de análisis y frente al estado público que tomó la situación -por la amplia difusión mediática-, Arlei invirtió U$ 4 millones en la construcción de una planta para el tratamiento efluente en Las Toscas señalando este paso como parte de la "política ambiental de la compañía".

Al ser inaugurada la planta y puesta en funcionamiento, comenzaron los estudios "oficiales" por parte del Estado Provincial como así también los que fueron realizados por la propia Arlei; todos dieron negativos a excepción de uno que siendo difundido parcialmente por la firma está en la justicia; el informe -coincidente en muchos puntos con el de Greenpeace- manifiesta: ..."se detectó cromo trivalente en el agua, superior al límite normado para consumo humano fijado por Ley 24.051". El cromo se halló "en el ingreso de efluentes a la laguna de tratamiento de desechos, evidenciando contaminación del agua subterránea".

Más allá de todos estos estudios y múltiples investigaciones, que evidenciaban contaminación de agua, suelo y aire, la curtiembre podía funcionar porque le era legalmente permitido, con los ciudadanos de Las Toscas viviendo a escasos metros. Debió existir una Municipalidad que autorizara la instalación dentro del ejido urbano.

La Dirección Provincial de Medio Ambiente en 1994 constató que en Arlei se proyectaba una columna de absorción de dióxido de azufre en las etapas de blanqueo y secado. En 1997 la Subsecretaría de Medio Ambiente y Ecología de la Provincia le reclama evitar la disposición del cuero curtido al cromo en la vía pública. En 1998 informes oficiales hablaban de los efectos de la "lluvia ácida". En el mismo año la Subsecretaría aplicó dos multas a Arlei S.A. por transgredir el reglamento para el control del vertido de líquidos residuales. El 25 de mayo de 2000, 6 años después de la primer constatación, el entonces Gobernador de la provincia, Carlos Reutemann decía:"No hace 5 meses que estas curtiembres están trabajando en Las Toscas, sino 10 años. Nosotros no queremos que se contamine el ambiente y hemos dispuesto todos los controles necesarios para aclarar la situación ... Somos defensores del medio ambiente". Habían pasado seis años y muchas muertes para que el mandatario provincial realizara la primera "declaración oficial" sobre la situación en Las Toscas. El Estado provincial sabía lo que allí ocurría. Siempre lo supo.

El derecho a la salud es un Derecho Humano y es deber, obligación y responsabilidad de los Estados municipales, provinciales y nacionales garantizarlo.


Megacausa


Evidentemente el caso californiano reflejado en la película Erin Brockovich fue la fuente de inspiración para los pobladores de Las Toscas y sus representantes legales. Estos iniciaron en el 2001 un proceso judicial inédito en el Juzgado Civil y Comercial nº 89 de Capital Federal con aproximadamente 80 expedientes que ingresaron juntos reclamando a Arlei "Daños y Perjuicios" por aproximadamente U$S 10 millones. Muchos de los damnificados padecieron distintos perjuicios: muertes, contaminación con cromo, fenoles y problemas respiratorios.

La falta de confianza en la independencia que el poder judicial debe tener respecto al poder político en la provincia de Santa Fe, hizo que este proceso se iniciara en Buenos Aires. La compañía interpuso un Recurso de Incompetencia por sostener que estos juicios debían realizarse en los tribunales santafesinos de Reconquista, pero en 1ª y 2ª instancia, y luego en la Corte, este recurso fue rechazado dando la razón a los ciudadanos tosquenses.

Como medida cautelar los afectados interpusieron un embargo preventivo evitando que Arlei pudiera realizar algún traspaso de su patrimonio.

A cinco años del origen de esta "megacausa" se debe abrir aún la etapa probatoria donde se efectuarán audiencias en las que podrán declarar los testigos.

Mientras tanto en la población, lejos de las marchas y reclamos de antaño reina un gran hermetismo; este es "el tema del que no se habla".


1: El nombre se modificó para proteger la intimidad del damnificado.
2: El Rio Paraná es el principal río que comunica el sistema hidrico del Amazonas con el Rio de La Plata.