@DIN - Comentarios, entrevistas, reportajes: 10 problemas de la APPO

sábado, octubre 28, 2006

10 problemas de la APPO


Por Alberto Híjar
Esto Es
México

1. Para el Senado, los diputados y las radiotelevisoras, es mejor ignorar a los asesinados durante el conflicto de Oaxaca. Dos por mes, plantean los mercadotécnicos para orientar el desprecio político por los crímenes reducidos a incidentes casuales o puntadas de borrachos. Se calla así el problema paramilitar, orgánicamente necesario a los Estados antipopulares en tiempos en donde el neoliberalismo considera toda protesta popular, enemiga del progreso y la estabilidad. De aquí la razón de exigir la salida de Ulises Ruiz, síntesis del poder corrupto que no dudó en atacar por tierra y aire al plantón de maestros en el centro de Oaxaca.
Grupos de elite, llaman las fuerzas armadas y las policías a los adiestrados y equipados para atacar movilizaciones populares. De identidad abierta e intimidatoria, estos grupos se completan con los paramilitares que infiltran, secuestran, torturan, provocan y asesinan, según instrucciones superiores. Con alguna señal, solicitan la protección y complicidad de los grupos de elite, a su vez subordinados al mando central militar. Así fue con el Batallón Olimpia y sus guantes blancos en Tlatelolco 1968, con los Halcones en 1971 y así es en las incursiones de madrugada en alguna de las 3 mil barricadas de la APPO o en las veredas de pueblos y comunidades a las que hay que escarmentar con el típico mensaje para quien deba entenderlo. El asesinato más reciente del 21 de octubre, el de Alejandro López de Llano Palmar, fue en Los Loxicha, región en estado de sitio y hostigamiento militar y paramilitar desde que se sospecha que de ahí salieron combatientes del EPR a atacar el retén de La Crucecita. El anterior asesinado, Pánfilo Hernández, era de Zaachila, el primer municipio gobernado por la APPO, cuyo presidente municipal instaló solemnemente el plantón al lado del Senado. ¿Para qué encarcelar a Mendoza Nube con todo y su silla de ruedas?: para intimidar al FPR del que aún es dirigente. ¿Por qué Erangelio Mendoza?: porque fue colaborador de alguna organización guerrillera. ¿Por qué balacear la calle donde vive Francisco Toledo?: para avisar a intelectuales y artistas que no se metan. Los asesinatos en las barricadas tienen la obvia intención de mostrar las debilidades de la autodefensa popular y el peligro extremo de asumirla personalmente. El accidente que puede no serlo de los cinco caídos en Nochixtlan al regreso del D.F., se suma a una historia que cuenta con el trailer que arrolló al automóvil de Manuel Clouthier o la precipitación a un barranco del exgobernador de Yucatán, Carlos Loret de Mola. La certeza de esta historia de paramilitares y escuadrones de la muerte, aclara el poder del Estado contra los pueblos en lucha.

2. La lucha de clases también se aclara con los pronunciamientos de las organizaciones empresariales, el Obispo de Oaxaca y el que dice misa en la Catedral Metropolitana. (Una gran pinta en la Catedral de Oaxaca exige: defínete Botello) con el mismo cuento del Estado y la propaganda televisual: la unidad y concordia nacionales, como si fueran los pueblos los culpables de su inexistencia real. Ni los paramilitares y los cuerpos especiales, ni la guerra psicológica mediática es guerra sucia despreciable como excrecencia social, sino es parte orgánica del Estado.
Gracias a la impunidad clasista y racista, la red electrónica está llena de provocaciones intimidatorias acompañadas por amenazas telefónicas. Listas de víctimas caídas y aún en pie, aterran a los lectores que se encuentran en ellas. Oaxacaenpaz ha desaparecido de la red, pero otras la sustituyen invitando a la reproducción de las amenazas. El proceder falangista, clandestino y conspiratorio, es tan tradicional de la derecha fanática como las cadenas de rezos y los compromisos morales a los que incitan.

3. Racismo y clasismo construyen una red de complicidades clasemedieras de los que quieren ser como los más ricos y sienten el deber de estar contra los nacos, si no, hay que ver la repetida imagen de Flavio Sosa, el profesor mejor conocido como El Demonio de Tasmania, proclamado dirigente por las radiotelevisoras empresariales, como en su momento lo fue el Mosh y sus largas rastas en el Movimiento Estudiantil de principio de siglo. Esta posición contribuye a la descalificación social de los pueblos en lucha con el apoyo de atentados paramilitares que así quedan justificados. La bomba incendiaria contra el modesto automóvil del reportero de POR ESTO! y las granadas en sus oficinas de Cancún y Mérida, señalan al diario de la independencia y la soberanía que continúa la tradición de la revista del mismo nombre que sufrió agresiones hacendarias, boicots comerciales y exclusión de la distribuidora estatal de papel, pese a lo cual no renunció a decir la verdad, como antes lo hiciera POR QUE?, finalmente asaltada y con director y subdirector secuestrados y apresados para ser rescatados en el único canje revolucionario del México moderno realizado por la Asociación Cívica Revolucionaria de Genaro Vázquez. Intento de destrucción del obstáculo para el crimen organizado en Yucatán y el país entero agobiado por los denunciados fraudes de Martha Sahagún, los despojos contra los campesinos y otras trapacerías del góber Patrón Laviada, POR ESTO! es víctima de ataques paramilitares propiciados por la impunidad de la justicia estatal frente a alguno de los cárteles del narcotráfico. En la era de la mal llamada lucha antiterrorista del gobierno de Bush, todos los antiimperialistas resultamos sospechosos y más aún el periódico que denunció con fotografías probatorias el paso ilegal del terrorista Luis Posada Carriles por Quintana Roo, para ser conducido a la protección yanqui. Terror, asco contra los nacos, impunidad autoritaria, vuelos rasantes en Oaxaca, desembarco de marines en Huatulco, estado de sitio en la sierra, tiroteos nocturnos, ejecuciones impunes de mandos policíacos y hasta la arrogancia del vocero de la Presidencia y los secretarios de Gobernación, Relaciones Exteriores, del Trabajo y gobernadores tan cínicos como el del Estado de México multientrevistado y promocionado en costosos anuncios televisuales, orientan la superstición de que todos los males provienen de la naquería intransigente y violenta de los pueblos en lucha.

4. No hay un solo reportaje sobre el desarrollo de las asambleas de la APPO y la Sección 22 democrática de la CNTE. Los resultados se deforman en las primeras plantas y contribuye a la desorientación el que el menos derechista de los diarios, La Jornada, en una página publica reportajes desde el lugar de los hechos y en otras incluye campos pagados y notas sobre gloriosas inauguraciones de obras muy menores por Ulises Ruiz. El cuento de la neutralidad informativa es coartada también para las largas entrevistas de gobernadores criminales en radio y televisión. La APPO y la 22 responden con asambleas. La descalificación de la promesa de regreso a clases de Enrique Rueda, el secretario general, se ha sostenido por el ejercicio de la democracia directa con delegados auténticos en asambleas de la APPO para no hacer concesiones mientras el poder de Ulises Ruiz mantenga su amenazante presencia oficial. La amenaza de las divisiones, sin embargo, no ha desaparecido. El instinto de los pueblos opone a las falsas representaciones probadas en el Senado, con el recurso de la democracia extrema, intolerable para lo que los funcionarios llaman Estado de Derecho. El saber empresarial y radiotelevisual, asume sobre estas bases, el ocultamiento de las asambleas y por su parte, éstas ejercen el poder sin diputados, senadores, líderes, caudillos o partidos estatistas de por medio.

5. Las asambleas son presididas por una dirección insistentemente calificada como provisional. El orden respetado es informar, analizar y tomar decisiones. Los delegados de a de veras, de cada una de las siete regiones de Oaxaca, de los barrios, pueblos comunidades, parajes y ejidos, respetan el orden y arriban a consensos por una larga y penosa historia de usos y costumbres. Por esto, el odio estatal antipopular intenta y casi consigue sustituir la democracia extrema por los procederes parlamentaristas forzados por el diálogo y la negociación. Es impensable que Abascal o alguna de las comisiones de funcionarios de Gobernación o de senadores o diputados, participen en una asamblea ajena a la demagogia y los acuerdos cupulares. Muy incómodos estarían en una asamblea donde las tendencias remiten a prácticas concretas consensadas para su cumplimiento estricto. De aquí la repulsa del Estado antidemocrático al ejercicio de la democracia directa y extrema.

6. El diálogo y la negociación es desigual y combinado como todo proceso productivo en la periferia del capitalismo. Todo el poder del Estado con todo y los partidos políticos que financia generosamente y los medios de desinformación empresarial, contra una asamblea de los pueblos que a la fuerza mantiene la comunicación con Radio Plantón y la toma de La Ley (una radiodifusora con ese nombre). En el espacio del Estado, el tiempo y la forma procuran ultimátum contra el otro tiempo y el otro espacio de la APPO y no tanto la Sección 22, todo el tiempo negociando con el sindicalismo corrupto y charro. Lo desigual da lugar a una combinación de hegemonías evidentemente disparejas, aunque la APPO mantenga como máximo recurso el constructor del pueblo en lucha: asamblea-comisiones-tequio-topiles como garantía para cumplir los compromisos-comisiones de autodefensa y vigilancia-Mujeres 1º de agosto. El Estado sólo tiene frente a esto, el poder corrompido por la impunidad de los criminales de Estado y todavía la exclusividad en el uso de la violencia, necesaria como acción preventiva según dicen quienes quieren su orden y decoro ya. De aquí los débiles y la construcción de los traidores, como resultado del sometimiento en la negociación larga en tiempo y forma del Estado. La salida de Enrique Rueda disfrazado de la larga asamblea de 23 horas del viernes 20 de octubre, da a entender su lugar de dirigente construido como imagen televisual-empresarial de la APPO, Flavio Sosa, aclaró el domingo a Denise Maerker que no es dirigente sino parte de una dirección provisional. Algo es algo.

7. El veneno de la división se hace presente en todo diálogo y negociación de los pueblos en lucha y el Estado. No todos son Vietnam que en ningún momento paró los combates, ni Cuba indoblegable pese al bloqueo, la invasión derrotada y los boicots y campañas en contra. Especialmente en el sepelio de Fidencio Hernández, una terrible cartulina convocó a seguir la lucha sin ignorar a los caídos, como ocurre con el Estado, los curas sermoneantes y la radiotelevisión. Pero pesa el chantaje arzobispal y del otro monseñor a cargo de la Gobernación, sobre los niños desamparados luego de cinco meses de huelga magisterial. Además, dice la nota oficial, todas las demandas de la Sección 22 han sido aceptadas aunque la rezonificación lleva no menos de un año. Quitar banderas, vieja consigna contrainsurgente, pretende debilitar a los maestros insurgentes para separarlos de la APPO. Para que los insurgentes dejen de sentirse como peces en el agua del pueblo en lucha, nada mejor que envenenárselas y si se puede, quitárselas, dicen los manuales de contrainsurgencia a propósito de la caracterización de Mao Zedong sobre la guerra popular prolongada. El problema principal es que el Estado cumple con la conservación de sus instituciones con todos sus recursos y pese a la condena unánime en el Senado del gobierno de Ulises Ruiz. La negativa a declarar la desaparición de poderes ha probado los intereses en juego entre los senadores de espaldas a los pueblos en lucha. El tiempo de negociación cumple un plazo importante el 1º de diciembre, cuando el rechazo a Calderón y la presencia del lopezobradorismo, desvíen la atención hacia la APPO y faciliten cumplir los dos años legales a URO en Oaxaca para evitar elecciones y nombrar en cambio, gobernador sustituto que tendrá que ser del PRI. El PRIAN se consolida con esta cochinada legaloide combinada con el desvío de la atención pública.

8. La APPO debate sin permitir intrusiones. Desde su llegada al D.F. y la instalación del plantón junto al Senado, advirtió que sólo su asamblea acuerda las acciones de su lucha. Constantemente recibe solidaridades, pero impide algo más que los apoyos escritos y verbales. De aquí la marcha del sábado 22 de octubre desde la Escuela Nacional de Maestros a Gobernación, huelga de hambre en el Hemiciclo a Juárez y al final al Senado, donde hubo contingentes variados: lopezobradoristas, de los activos coyoacanenses de la Otra Campaña, de estudiantes politécnicos, de los proyectos de asambleas populares en Michoacán, Guerrero y Veracruz y por supuesto, del incómodo FPR que al final exhibió los retratos de sus fetiches Marx, Engels, Lenin y Stalin. La amplitud importa, es inclusiva, permite la diversidad, acepta al FPR participante en la APPO, en la Convención lopezobradorista, en la Otra Campaña si los dejan, con todo y Partido Marxista-Leninista.

9. Un fantasma recorre México: el del poder popular, no el del pueblo en busca de su soberanía incumplida y enajenada por el Estado, sino la de los pueblos que van descubriendo su dimensión nacional e internacionalista. Se va lento pero seguro y por esto, la convocatoria a la construcción de una Asamblea Nacional Popular de México discutida en el local del SITUAM la tarde el sábado encontró la negativa de los maestros de Guerrero a constituir la suya. Por respeto a la APPO, argumentaron, hay que ser rigurosos y auténticos. Esta negativa al membretismo, es una posición necesaria para responder a la peor posibilidad de aparente disolución de la APPO, de la desocupación y limpieza de la capital de Oaxaca, de la destrucción de las tres mil barricadas (¿cuántas habrá tenido la Comuna de París en 1871?), de la continuación de los asesinatos, de los presos sentenciados en rápido proceso o sometidos al largo plazo de los amparos, los recursos, los mil trámites contra la libertad.
La fortaleza y las revisiones aceptadas en el punto 17 de la oferta de Gobernación de la APPO tendría que imponerse a la negociación sindical orientada al economicismo por el Estado. Los profesores que ya probaron su capacidad de politizar a los lugares donde enseñan, de donde son sus familias, han aprendido a hermanarse con los trabajadores urbanos más humildes, con los pueblos y comunidades donde los indígenas los colman de solidaridad práctica, con los estudiantes universitarios que han encontrado un proyecto que puede ser nacional si se fortalece como poder nacional e internacionalista en esta hora de experiencias semejantes, por ejemplo, en Bolivia y de insurgencias nuevas como las del Colegio de Bachilleres en todo México menos el D.F., en negociación claro.

10. "Nos quieren obligar a gobernar. No caeremos en la provocación", plantea una pinta en Oaxaca. Si se va la APPO por la vía del anarquismo primitivo y nada magonista y con el utopismo de Jhon Holloway al afirmar que se puede "cambiar al mundo sin tomar el poder", se reducirá a la resistencia civil y pacífica tan rutinaria como la de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE. 26 años de movilizaciones culminan hoy. El de Zaachila no es el único Consejo Municipal dispuesto a gobernar y tiene que hacerlo ejemplarmente.
En la asamblea del sábado en SITUAM, Adalberto Ayala del Grupo Emiliano Zapata de Santo Tomás Ajusco, precisó no irse por los nombres señalados por una convocatoria, sino entrar a un "proceso de construcción organizativa" ya está visto: las convocatorias generan seguidismo, inhiben las iniciativas, alientan los lucimientos declamatorios. El punto de la construcción organizativa ya aprende cómo evitar caudillismos para lograr en cambio, representaciones reales opuestas al membretismo. Esto parece moción de procedimiento y lo es, pero remite al fondo de hacer de las movilizaciones contestatarias y de la autodefensa, el correlato práctico de un saber colectivo comunalista como lo llama un joven profesor oaxaqueño que no sabe del sueño de José Revueltas en la democracia cognoscitiva, ese saber encarnado en los activistas transformados en dirigentes por y en la lucha. Esta es la gran fortaleza de la APPO que pudiera vencer las divisiones promovidas por el Estado al que ya exhibió en toda su corrupción enderezada contra los pueblos en lucha organizada.