viernes, junio 01, 2007

Libertad de presión


(Más allá de las sectas)


Michel Balivo



El día llegó y en Venezuela la señal de un canal privado comercial fue sustituida por la de otro de propiedad y producción social. Se ha repetido hasta el cansancio que según las reglas de juego de la democracia eso es totalmente legal y hasta normal, pues esa señal es del estado, del pueblo.

Por tanto los que han ganado las elecciones 60 a 40% tienen todo el derecho a no renovar la concesión de tal frecuencia y a disponer de ella según las preferencias de la mayoría. Especialmente en el momento que se comienza a caer en cuenta de la función fundamental que tales medios juegan en la formación mental de la mente colectiva.

Pero resulta que ese 40 y 60% se realimentan, autoafirman y estimulan virtualmente de diferentes circuitos cerrados de información y cada uno interpreta los mismos hechos según su sistema de intereses, visiones, hábitos y creencias, temores y deseos, expectativas proyectadas sobre el paisaje.

Con lo cual se crea inevitablemente una creciente polarización que genera elevados niveles de tensión camino de explosiones violentas, ya que todos conocemos los fenómenos emocionales de masas que desbordan los umbrales de la vitalidad difusa y la razón habitual. Se ha llamado democracia a estas reglas de juego por las que nos regimos en nuestros tiempos "modernos" pese a que su concepción data de la Grecia milenaria.

Poniendo en evidencia como las ideologías a veces requieren miles de años para conductualizarse o implementarse en el mundo y terminar convirtiéndose en experiencia cotidiana en pueblos muy alejados de aquellos que las concibieron.

Pero en los hechos la democracia o poder del pueblo, si bien ha sido superadora de concepciones y organizaciones sociales anteriores, ha resultado imperfecta e insatisfactoria para lo que se proponía superar o lograr. Hoy decimos que el pueblo es sabio. Díganme por favor uds. quién es "el pueblo", ¿el cuarenta o el 60%? ¿Y qué es el resto?

Eso en una población altamente polarizada políticamente como es hoy en día la venezolana. Qué decir entonces de otros electorados donde los candidatos ganan con el 34% sobre e el 26, 22 y 18% por ejemplo. ¿Quién es allí el sabio pueblo? Se dice metafóricamente que se es el presidente de todos los venezolanos por ejemplo.

Pero tú ganas con un proyecto que has de ejecutar y no es el que votaron todos. Así que la dirección de tu gobierno necesariamente contrariará a un buen número de ciudadanos. Y si esos ciudadanos no aceptan ni respetan las reglas del juego democrático entonces el país resulta ingobernable.

Si además tomamos en cuenta que hoy los intereses económicos, la concentración de capitales es corporativa y global, que las instituciones que regulan tal juego son internacionales, queda en claro que existe un paragobierno que condiciona nuestro desempeño económico cotidiano desapercibidamente. Por lo cual si la dirección de tu plan de gobierno desafía esos lineamientos es inevitable la confrontación entre el viejo discurso inoperante de las soberanías nacionales o populares.

Hoy asistimos entonces a una creciente polarización de intereses para la cual toda explicación racional resulta inútil porque reaccionan visceralmente según programación. Si proyectamos esa polarización a nivel internacional llegamos a la paradoja de que el mundo o la sociedad humana, la conciencia colectiva se ha convertido en un enfrentamiento global sectario.

Que no es sino una magnificación del enfrentamiento entre tu y yo. Porque es el modelo mental que expresamos desapercibidamente en lo cotidiano, es la siquis escenificándose. La confrontación en este caso de rescindir un contrato a un medio privado de comunicación se combate con la idea de libertad de expresión violentada.

Pero solo es un enfrentamiento puntual del contexto o modelo mayor democrático que se muestra inoperante y que inevitablemente conllevará a un enfrentamiento planetario en todos los ámbitos. Los medios de comunicación masivos de propiedad privada, ¿representan la libertad de expresión?

Bueno hay que verlo, porque también pueden representar y efectivizar su secuestro puesto al servicio de la continuidad de los intereses de sus dueños. No está demás el dato de que este canal facturó en preventa publicitaria en el 2006 trescientos sesenta mil millones de bolívares y para este año se calculaban más de cuatrocientos mil, más de medio millón de dólares diarios.

En este caso se propuso la sustitución legal por un medio de propiedad, producción y comunicación social, que bien organizado debería representar lo más cercano a la verdadera libertad de expresión tal cual la concebimos para defender los intereses de todos.

Pero aún así hay que preguntar, ¿hay libertad de expresión cuando no podemos satisfacer nuestras necesidades? Es suficiente decir lo que quiero cuando no tengo alimento, atención sanitaria, derecho a estudio para desempeñarme en una sociedad de la información.

Porque hay que dejar en claro que la sofisticada tecnología y organización social son la resultante histórica de la acumulación de experiencia y conocimiento de todos los pueblos, razas y géneros. No estamos hablando de cosas azarosas sino de intencionalidades, de responsabilidades plenamente humanas, de las cuales la presente situación es la resultante inevitable.

Una transnacional concentra capitales mayores muchas veces que los PIB de varios países y puede por tanto teóricamente comprar tierras, empresas, servicios y medios de comunicación. Cuando ejerce libre e indiscriminadamente sus poderes sin ninguna responsabilidad social ni ambiental, ¿quién es entonces el pueblo, cuál es la libertad de expresión, quién hace respetar los derechos a satisfacer dignamente las necesidades?

Ahora se dice que en Venezuela se ha violentado la libre expresión y los nostálgicos lloran por una empresa que representa y divierte al pueblo venezolano hace cincuenta y tantos años, piden por favor a su presidente que respete la libertad de todos. Si, lo digo en serio, lloran ante las cámaras y suplican de rodillas levantando las manos en señal de sumisión no violenta.

Y luego van a casa a mirarse como salieron en TV, porque como dije unos ven y leen solo un tipo de noticias y los otros tienen sus propios medios de información y no se enteran si quiera lo que estimula y realimenta la otra mentalidad, festejando con bailes y cantos el nacimiento de una nueva televisión. Luego se eligen los capítulos a exportar al exterior.

Es una transición entre modelos de comunicación que es influenciada y observada por todo el mundo, porque si logra atravesar las alteraciones iniciales y generar un producto satisfactorio, abrirá toda una nueva e incontenible era.

¿Qué hace un gobierno que triunfa con un programa de producción y propiedad social con las corporaciones privadas y el porcentaje de la población que no está de acuerdo? Estos días escucho a los estudiantes decir que nadie los consultó sobre el cambio de canales y que ellos quieren ver el canal que les venga en gana.

Yo no me burlo porque fui estudiante, participé en manifestaciones e hice cosas propias de tal edad y no me las olvido para ponerme ahora en posturas solemnes. Pero hoy tengo que decir que no existe tal democracia que pueda hacerle el gusto a todos y cada ciudadano, aún no la hemos concebido, inventado, y no son esos los principios que nos rigen.

Sucede que ahora son las clases de mayores recursos que van a universidades privadas las que salen a manifestar y lanzar piedras, quemar cauchos bloqueando el tráfico de calles y autopistas, atentando contra la propiedad privada y derechos civiles por los que dicen luchar. Los padres, rectores de universidades y gobernadores dicen sentirse orgullosos de sus muchachos luchando por la libertad. Exigen su libertad inmediata y ponen abogados por doquier para defender a los detenidos.

Obviamente todo este tipo de manifestaciones no tiene más objetivo y posibilidad que alterar las rutinas diarias, y dados los intereses internacionales ya citados pueden esperarse diferentes variables para hacerlo sostenible. Ya que de otro modo decaería de naturalmente si no se lo estimula, si no se atiza y alimenta el fuego.

En unos días comienza en Venezuela la Copa América de fútbol sudamericano, y eso pone un buen escenario a exportar alteraciones del orden, para vender una imagen prefabricada, uno de tantos reality show.

Hay que comprender que en el momento que se patentan nuevas semillas, derechos intelectuales y se pretende privatizar el agua, declarar las frecuencias de los medios de comunicación un bien que administra el pueblo poniéndolo además realmente a su alcance y participación directa, sienta un precedente muy peligroso para ese tropismo de apropiación y concentración creciente de poder. Justamente por eso la batalla es global y en todos los frentes.

Comparto con uds. un chiste que termina de llegarme. Parece que hubo un error y un alto político llega al Cielo, San Pedro no tenía experiencias al respecto así que decidió ofrecerle un día en el infierno y otro en el Cielo para que ejerciera su libertad de expresión. Primero lo llevó al infierno donde fue recibido por el mismo diablo en persona.

Una agradable y simpática persona que lo llevó a un campo de golf donde todos sus antiguos amigos jugaban un partido. Todos se abrazaron alegres y luego se fueron a una comilona matizada con hermosas y liberales muchachas. Cuando quiso acordar ya el día había finalizado y San Pedro venía a guiarlo ahora hacia su experiencia celestial.

Allá paseó entre nubes y angelitos tocando el arpa hasta que nuevamente se agotó el tiempo. Entonces tuvo que hacer su libre elección. Pese a que había disfrutado mucho el Cielo prefirió quedarse en el infierno. Al llegar allá se encontró con un negro y autoritario diablo que lo condujo a un desierto donde todos sus amigos recogían excremento. Sorprendido preguntó qué había sucedido con el verdor y la alegría del día anterior. "Ayer era día de elecciones hermano, hoy ya votaste", fue la respuesta.

Escribo este artículo desde Venezuela. Aquí tengo amigos de toda la vida, de todos los colores, creencias, de ambos géneros. Aquí no me sirven las ideologías de lo que está bien y mal, no me sirve tener la razón. Porque aprecio y quiero a todos y mi corazón se estrella y parte ante la incomunicación e incomprensión de los bandos o sectas.

No tengo respuestas o ideologías hechas para compartir. Solo puede decir que mi corazón y mi pensamiento no se reducen a la inmediatez de los intereses cotidianos, a relatividades siempre cambiantes. Miro a la lejanía y me parece comprender que solo la generosa solidaridad puede abrirse camino y construir modos de vida amables, pacíficos, alegres, disfrutables, sostenibles.

La experiencia me ha enseñado a no creer en instituciones perfectas o verdaderas. Me da la impresión que ese es uno de los errores que se generan poniendo todas las referencias afuera, en las cosas. Olvidando que todo valor es y proviene de la conciencia.

Si tuviera que hablar de lo verdadero diría entonces que ha de ser resultado de la afirmación de lo mejor del ser humano en cada elección que ha de realizar. Porque humana es la intención, la elección, la decisión y la conciencia que ejerciendo, ejercitando esas cualidades se desarrolla.

Mientras que cuando decimos por ejemplo que siempre ha habido pobres, nos estamos desentendiendo de nuestras elecciones, de nuestra responsabilidad, de nuestra capacidad y poder para transformar el entorno, de los resultados de nuestras acciones. Nos estamos deshumanizando, cosificando nuestra conciencia y el mundo que concebimos y construimos.

Quiero sintetizar y terminar el artículo con las palabras de un insigne ser humano que hizo de sus palabras acción y forma de vida. No hay caminos a la paz, la paz es el camino. Ghandi.

domingo, mayo 20, 2007

La pesadilla de Darwin

Testimonio dramático de los desastres del capitalismo global


Agencia Terra

A 50 toneladas de filetes de blanco pescado por avión destino al Primer Mundo, casi nadie está libre de no haber comido alguna vez un pescado que se vende en las pescaderías como "mero". Los filetes de "mero" no son los de otra especie que la de la perca del Nilo protagonista de La pesadilla de Darwin. Cada uno de nosotros contribuimos comiendo filetes de "mero" a la realidad que se narra en esta paradoja mortal de la que somos responsables.

Este film, considerado el mejor documental europeo del 2004, empieza con la sombra de gigantescos aviones atravesando el lago Victoria, el lago tropical más grande del mundo, -de 68.000 km2, dos veces la superficie de Cataluña. El ruido ensordecedor de los motores de los aviones de carga acompaña a los centenares de miles de pescadores que diariamente faenan entre redes las aguas del lago a la caza de la inmensa perca del Nilo. En los años 50 y casi clandestinamente, un funcionario colonial relacionado con el departamento de pesca, introdujo esta especie en el lago Victoria que resultó ser un gigantesco y voraz depredador. A lo largo de miles de años, los diferentes géneros de peces de las más de 300 especies endémicas de cíclidos catalogadas, se habían especializado en los diferentes nichos ecológicos del inmenso lago, muchos de ellos ciclando los detritos manteniendo el equilibrio natural y la salud de las aguas.

Años después, la perca se ha multiplicado rápidamente, ha extinguido a más de 210 especies de cíclidos provocando la multiplicación de algas, la creciente eutrofización y la consiguiente anoxia en las profundidas del lago. Pero La pesadilla de Darwin no termina aquí; la perca se ha convertido en la especie más capturada, impulsando el florecimiento de una industria privada de procesado y comercialización de filetes destinados, exclusivamente, a la exportación hacia mercados extranjeros. En el año 1970 el volumen de pescado capturado de otras especies ascendía a 100.000 toneladas, veinte años después el volumen de perca capturada alcanzaba las 325.000 toneladas, representando el 65% del volumen total de pesca.

Hubert Saupert deja hablar a los protagonistas del film. A través de miradas tuertas de impotencia de secadores de cabezas de perca, canciones de jóvenes tanzanesas prostitutas de pilotos comerciales y gritos de peleas entre niños de la calle por algo de arroz o de cola, Saupert explica la desgarradora situación de 25 millones de personas que viven en los alrededores del lago, más de la mitad de las cuales se encuentra en situación de desnutrición. Mientras en un bar de pescadores la televisión recuenta los sacos de harina y arroz de donaciones de ayuda internacional que aterrizan para combatir las hambrunas que azotan el país, la exportación anual de perca entre los tres países que se reparten el lago Victoria (Uganda 43%, Tanzania 51% y Kenya 6%) asciende a los 72 millones de kg (datos del 2002). La comunidad local no se pueden permitir ni tan siquiera comprar el pescado que ellos mismos han pescado o que han ayudado procesar. Se limitan a consumir los desperdicios de la industria procesadora y las espinas.

En España el consumo semanal de perca se sitúa cerca de las 150 toneladas y, cada día, dos millones de personas del mundo rico comemos perca del Nilo probablemente sin saberlo, pensando que es filete de un pez inofensivo. Esta cantidad de pescado que comemos en el Primer Mundo cubriría las necesidades básicas de proteina de una tercera parte de la población desnutrida de los alrededores del lago. Un antiguo profesor de escuela reconvertido a pescador no duda en su respuesta enfrentado a la brutalidad con que el mundo desarrollado somete a estas comunidades: "es la ley de la selva, el más fuerte se queda con los recursos y, está claro, que el europeo es más fuerte que el africano".

No es hasta que el espectador está completamente inmerso en el brutal expolio de las comunidades a las orillas del lago Victoria que Sauper empieza a estirar el hilo de la sorpresa deplorable que nos depara la segunda mitad del film. Mientras un pescador mira a su hijo cómo con los brazos extendidos imita el ruido de un motor de avión, comenta que se sentiría orgulloso que su hijo fuera uno de esos pilotos que transportan pescado a Europa. "Y podría traer muchas cosas de Europa... Podría traer... cosas." La mirada perdida y el silencio interrogante a modo de respuesta. Las respuestas esquivas de los pilotos comerciales de la antigua Unión Soviética cuando se les pregunta qué mercancía descargan cuando aterrizan hace temer lo peor. Diariamente recogen los últimos cargamentos de filetes y, a cambio, descargan otras "mercancías" que pueden estar destinadas a las innumerables guerras del área central del continente africano.

El director argumenta que "es increible que allí donde un materia prima es descubierta, los habitantes de las comunidades locales mueren en la miseria, sus hijos se convierten en soldados y sus hijas en sirvientas o prostitutas. Escuchar y ver una y otra vez las mismas historias me pone enfermo. Después de centenares de años de esclavitud y colonialismo en África, la globalización de los mercados africanos es la tercera y más aniquiladora forma de humillación para la gente de este continente. La arrogancia de los países ricos hacia el Tercer mundo (que representan 3/4 partes de la humanidad) está creando incomnesurables peligros futuros para todos".

La pesadilla de Darwin es un film crudo, lleno de detalles y aderezado con una extraña mezcla de la resignación y la dignidad que destilan los protagonistas entrevistados, a los que el director consigue acercarse con asombrosa facilidad. Consigue estar lo suficientemente cerca de pilotos, políticos y propietarios de fábricas procesadoras de filetes para mostrarlos no como villanos sino simplemente como personas que intentan sobrevivir. Precisamente esto es lo que hace el visionado del film más revelador: permite experimentar la brutalidad de las injusticias desde múltiples ángulos con personas "normales", cercanas como protagonistas. Y revelador; después de la dureza de estos 107 minutos, difícilmente alguien puede quedarse sin reaccionar.

Con la excusa de la perca del Nilo, el director Hubert Sauper nos propone un documental sobre las miserias de la globalización. Sin embargo reconoce que La pesadilla de Darwin podría haberse realizado en Sierra Leona sólo sustituyendo los peces por diamantes, en Honduras con las bananas, o en Libia, Nigeria o Angola con el petróleo.

Hubert Sauper dedicó varios años a este trabajo para explicar cómo una parte de los seres humanos del planeta muere de hambre porque se les roba la riqueza. El rodaje de esta película duró unos 6 meses de rodaje en África y acumuló unas 200 horas de filmación. Una parte importante del presupuesto del rodaje se volatilizó pagando multas y fianzas.

Este documental no deja indiferente. En Francia hay una campaña de boicot contra la perca del Nilo procedente del Lago Victoria. En España, diversas entidades advierten de la pesadilla que supone la alimentación global con la campaña No te comas el mundo, una propuesta destinada a promover el reconocimiento de la deuda ecológica, la exigencia del derecho a la soberanía alimentaria de todos los ciudadanos y a desmontar los mitos creados sobre esta temática.

La versión en DVD de esta película incluye el escalofriante documental sobre el conflicto en el Zaire a cargo de Hubert Sauper titulado Los Diarios de Kisangani.

sábado, mayo 12, 2007

Las vaquitas son ajenas...



Por Osvaldo Bayer

No mandemos los garrotes de la Gendarmería para solucionar problemas sociales. Aprendamos de nuestros niños. Contra el hambre y la miseria vienen marchando desde Misiones. Y llegarán a Buenos Aires el viernes que viene, a las 15 a Plaza de Mayo. Allí estaremos todos esperándolos. Llevan adelante el lema: “Ni un pibe menos, el hambre es un crimen”. Una sociedad que se precie de decir que constituimos una democracia no puede seguir permitiendo que el cincuenta por ciento de nuestros niños esté viviendo bajo el nivel de pobreza. Cuántas veces lo seguiremos diciendo. Si es necesario lo repetiremos en cada una de nuestras contratapas. Que nuestros campos “ubérrimos”, como los calificaron tantos poetas, no sean capaces de alimentar a nuestros niños, no tiene disculpas. Que no haya las suficientes espigas de oro para elevarlos a la categoría de niños sanos, no tiene disculpas. Si revolvemos las cifras estadísticas que nos hablan de los niños anémicos y los que mueren diariamente porque viven en la miseria, tenemos la obligación de mirarnos al espejo. Obligación de cada ciudadano.

Argentina. Tierra y pan, techo y escuela. En cambio, villas miseria, violencia siempre en aumento. Rejas, rejas, rejas. Hasta en las plazas. “Ved en trono a la noble igualdad”, cantamos. El poder efectivo goza de su injusticia encerrándose en los countries. Más rejas ante más pobreza. A la violencia de la sociedad injusta se la trata de olvidar con más guardias personales, agencias de custodios. Pero allí también nace la corrupción. Más policía también es igual a más corrupción en las sociedades injustas. No es la solución, los garrotazos uniformados van a producir más violencia de abajo. Sin ninguna duda. El diálogo es lo único que ayuda. El saber repartir equitativamente. A cada cual lo suyo. Principalmente a cada niño, a esos que han cesado de sonreír apenas después de nacer. El papa Ratzinger, en vez de preocuparse tanto por el aborto tendría que hablar del hambre infantil. No enseñarle al ser humano a rezar al Altísimo, sino aconsejarle de salir a la calle con la sagrada palabra de la protesta contra la injusticia. La verdadera religión tendría que ser la que nos enseña la equidad, el derecho de todos a la vida. Enseñar el no al eructo del festín de los del poder efectivo y el sí a los ojos de alegría de los niños cuando se les entrega todos los días el pan fresco del derecho de vivir.

Por eso esperaremos el viernes a los niños misioneros organizados por Pelota de Trapo, en la que está el espíritu amplio y generoso de Alberto Morlachetti, el hombre de la mano y el espíritu abierto para quienes sí tienen el alma blanca, pero el estómago con el vacío que crean los injustos.

En Rosario se hizo un hermoso homenaje a aquel grande que se llamó Atahualpa Yupanqui. El hombre que en sus canciones trajo todo el dolor de los pueblos originarios de la tierra. Dolor, pero también su profundo lenguaje de la poesía del aire, los soles y el viento. “Las vaquitas son ajenas, las penas son de nosotros.” Así, en la canción la verdad y la protesta profunda y dolida. Parco, hondo. Sabía traducir las palabras de las piedras y el silencio del algarrobo. El dolor sin palabras de la madre kolla cuando partía su hijo para siempre. La ira en los ojos de esos hombres silenciosos cuando venían gobernadores, ministros y uniformados y se les quitaba la tierra de mil años con un papelito firmado por el juez de turno. Todo lo decía don Atahualpa con su guitarra, nunca guardó silencio. Y en las palabras con que, en ese acto, expresé mi admiración por el poeta de los cerros y el silencio recordé algo que la historia oficial ha callado. Que don Atahualpa sufrió prisión por decir la verdad y construir la protesta. Fue cuando expresó con toda la fuerza de su genio la demanda por la humillación que habían sufrido los kollas jujeños cuando en 1946 hicieron el llamado “Malón de la paz”, desde el norte de Jujuy hasta Buenos Aires en una numerosa columna que atravesó todo el territorio de la República hasta llegar a Buenos Aires. En la Plaza de Mayo los recibió Perón, pero pocas horas después se los llevó al Hotel de Inmigrantes –terrible ironía, a quienes vivían desde siglos atrás en tierra americana, en Buenos Aires, se los hospedó en ese lugar para extranjeros recién llegados– y sin pausa alguna se los desalojó días después de allí, se los cargó por la fuerza con la policía y la marina de guerra, se los metió en vagones de carga y fueron obligados a volver a su tierra de origen sin ver cumplido su sueño de que se les devolvieran las tierras para que la comunidad las trabajara. Todos los detalles de este comportamiento vergonzoso de las autoridades de esa época están reflejados en el libro Los indios invisibles del Malón de la Paz de Marcelo Valko, que acaba de publicar la editorial de las Madres de Plaza de Mayo. Ahí está la carta que les escribió Atahualpa Yupanqui a los maltratados kollas. Ahí les dice: “Hermano Kolla: te lo advertí, hermano Kolla. Recuerdas que te hablé de Condorcanqui, de Katari, de Pillipico? Ellos también como tú, se echaron el sol al hombro y caminaron senderos del Ande hasta las Pampas desiertas, con la ilusión que la vida prende en los seres humildes que creen que aquellos que viven bien piensan y sienten bien. Te vi pasar por los caminos del Tucumán, saludé tu esfuerzo con mi mayor alarido. Nuestros ponchos conversaron sobre cosas comunes. El mío, rojo y azul dijo las cosas del sueño alto y de la copla libre. El tuyo, castaño y pardo como tu vida y como la tierra que el rigor aconseja al corazón que sabe esperar siglos la aurora que libera de las sombras”. Y más adelante le señala: “Tú, indio del Ande, mestizo de la Puna, huésped de Buenos Aires, fuiste echado a patadas. Roto quedó tu erkencho. Destrozado tu bombo. Con las hilachas de tu pobre poncho enjugaste tu llanto. Tu llanto, hermano kolla. ¡Cómo me duele tu llanto que es el mío y el de todos los que animamos nuestro corazón para mostrar la injusticia de tu voz! Ahora marcharás camino del regreso, que son para tu pueblo caminos de derrota. Allá conversarás, superada tu angustia, con tono más altivo. ¡Supay Huarkanka Huachaska!”

Por publicar esa carta, Atahualpa Yupanqui fue detenido y pasó seis meses a disposición del Poder Ejecutivo en la cárcel de Devoto. ¿Cómo se puede enviar a la cárcel a un cantor del pueblo por defender a sus hermanos de sangre? Después de la cárcel, Atahualpa marchó al exilio.

Pero pasaron muchos años, estamos ya en la década del sesenta y Atahualpa dio un concierto de canciones en Madrid. Ahí estaba Perón, en el exilio, y concurrió al recital. Terminada la función el general Perón subió al camarín del cantor indio. Atahualpa relata que cuando lo vio a Perón, le dijo: “Qué feo es el desarraigo, ¿no?. Cuando usted me mandó al exilio, por defender yo a los kollas y por decirle que fue un latrocinio envagonarlos y mandarlos al norte... que era una vergüenza lo que se hacía con los hermanos... es feo el desarraigo...”

–Entiéndame –le respondió Perón–, lo que pasa es que fue un lobby que me hicieron la gente de Patrón Costas, el Ejército, la Gendarmería y el general Filomeno Velazco. Además, cuando uno está arriba hay que tomar medidas... si no los paraba a ustedes me pedían una reforma agraria de fondo, y no estábamos para una reforma agraria...

Los pueblos originarios siguen pidiendo con una extrema paciencia la devolución de sus tierras. Actualmente, por ejemplo, mapuches piden la devolución de 500 hectáreas en tierras de Leleque, las cuales hoy “pertenecen” al empresario italiano Benetton. Pero lo piden con dignidad. Como hay un pedido parlamentario que esa tierra se expropie al actual “propietario” y se dé a los legítimos pobladores, Nahuelquir y Curiñanco, los mapuches interesados, se oponen a que sean expropiadas, porque así va a ir ese dinero a Benetton. Y se preguntan: ¿por qué darle dinero por algo que no le pertenece?

Increíble. La dignidad por encima de todo.

Y por eso hemos saludado el proyecto del diputado patagónico Pablo Pascuriello por el cual propone el cambio de nombre de las plazas, calles y monumentos que lleven el nombre de teniente general Julio Argentino Roca, y que en el futuro pasen a llamarse “Pueblos originarios”. Esto, por respeto a la mayoría de los argentinos, ya que de acuerdo con los estudios antropológicos el 56 por ciento de nuestros habitantes lleva sangre de esos pueblos que habitaron desde siempre estas tierras. Es un verdadero insulto que ese general, autor de la llamada “campaña del desierto”, sea honorificado de esa manera. Sabemos que esos honores se lo dieron quienes se beneficiaron con las tierras ocupadas por el ejército de ese general. Y el ejemplo de la dignidad va cundiendo. Honor a la comisión municipal de la localidad de El Huecú, en Neuquén, que acaba de quitar el nombre de Roca a su avenida principal. De haber vivido don Atahualpa, hoy mismo hubiera viajado hasta El Huecú y en una esquina de la avenida recién bautizada con un nombre digno hubiera templado su guitarra y entonado Caminito del indio.

© Contratapa del diario Página 12, Buenos Aires, 12 de mayo de 2007.

jueves, mayo 10, 2007

Se intensifica el debate



Fidel Castro Ruz
9 de mayo del 2007. 5:47 p.m.
Foto: Prensa Latina.



Atilio Borón, un prestigioso pensador de izquierda que hasta hace poco dirigió el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), escribió un artículo para el VI Encuentro Hemisférico de Lucha contra los TLC y por la Integración de los Pueblos, recién concluido en La Habana, que tuvo la amabilidad de enviarme acompañado de una carta.

La esencia de lo que escribió y he sintetizado a partir de párrafos y frases textuales de su propio artículo, fue lo siguiente: Sociedades precapitalistas ya conocían el petróleo que afloraba en depósitos superficiales y lo utilizaban para fines no comerciales, como la impermeabilización de los cascos de madera de las embarcaciones o de productos textiles, o para la iluminación mediante antorchas. De ahí su nombre primitivo: "aceite de piedra".

A finales del siglo XIX -luego de los descubrimientos de grandes yacimientos en Pennsylvania, Estados Unidos, y de los desarrollos tecnológicos impulsados por la generalización del motor de combustión interna- el petróleo se transformó en el paradigma energético del siglo XX.

La energía es concebida como una mercancía más. Tal como lo advirtiera Marx, esto no ocurre debido a la perversidad o insensibilidad de este o aquel capitalista individual, sino que es consecuencia de la lógica del proceso de acumulación, que tiende a la incesante "mercantilización" de todos los componentes, materiales y simbólicos, de la vida social. El proceso de mercantilización no se detuvo en los humanos y simultáneamente se extendió a la naturaleza: la tierra y sus productos, los ríos y las montañas, las selvas y los bosques fueron objeto de su incontenible rapiña. Los alimentos, por supuesto, no escaparon de esta infernal dinámica. El capitalismo convierte en mercancía todo lo que se pone a su alcance.

Los alimentos son convertidos en energéticos para viabilizar la irracionalidad de una civilización que, para sostener la riqueza y los privilegios de unos pocos, incurre en un brutal ataque al medio ambiente y a las condiciones ecológicas que posibilitaron la aparición de vida en la Tierra.

La transformación de los alimentos en energéticos constituye un acto monstruoso.

El capitalismo se dispone a practicar una masiva eutanasia de los pobres, y muy especialmente de los pobres del Sur, pues es allí donde se encuentran las mayores reservas de la biomasa del planeta requerida para la fabricación de los biocombustibles." "Por más que los discursos oficiales aseguren que no se trata de optar entre alimentos y combustibles, la realidad demuestra que esa y no otra es precisamente la alternativa: o la tierra se destina a la producción de alimentos o a la fabricación de biocombustibles.

Las principales enseñanzas que dejan los datos que aporta la FAO sobre el tema de la superficie agrícola y el consumo de fertilizantes son las siguientes: . La superficie agrícola per cápita en el capitalismo desarrollado es casi el doble de la que existe en la periferia subdesarrollada: 1,36 hectáreas por persona en el Norte contra 0,67 en el Sur, lo que se explica por el simple hecho de que la periferia subdesarrollada cuenta con cerca del 80 por ciento de la población mundial.

. Brasil se encuentra muy levemente por encima de la tierra agrícola per cápita de los países desarrollados. Resulta evidente que este país deberá destinar ingentes extensiones de su enorme superficie para poder cumplir con las exigencias del nuevo paradigma energético.

. China y la India cuentan con 0,44 y 0,18 hectáreas por persona respectivamente.

. Las pequeñas naciones antillanas, tradicionalmente dedicadas al monocultivo de la caña de azúcar, muestran con elocuencia los efectos erosionantes de la misma, ejemplificados en el extraordinario consumo por hectárea de fertilizantes que se requiere para sostener la producción." "Si en los países de la periferia la cifra promedio es de 109 kilogramos de fertilizantes por hectárea (contra 84 en los capitalistas desarrollados), en Barbados es de 187,5, en Dominica 600, en Guadalupe 1,016, en Santa Lucía 1,325 y en Martinica 1,609." "Quien dice fertilizantes dice consumo intensivo de petróleo, de modo que la tan mentada ventaja de los agroenergéticos para reducir el consumo de hidrocarburos parece ser más ilusoria que real.

La totalidad de la superficie agrícola de la Unión Europea apenas alcanzaría a cubrir el 30 por ciento de las necesidades actuales -no las futuras, previsiblemente mayores- de combustibles. En Estados Unidos, para satisfacer la demanda actual de combustibles fósiles sería necesario destinar a la producción de agroenergéticos el 121 por ciento de toda la superficie agrícola de ese país.

En consecuencia, la oferta de agrocombustibles tendrá que proceder del Sur, de la periferia pobre y neocolonial del capitalismo. Las matemáticas no mienten: ni Estados Unidos ni la Unión Europea tienen tierras disponibles para sostener al mismo tiempo un aumento de la producción de alimentos y una expansión en la producción de agroenergéticos.

La deforestación del planeta podría ampliar (aunque sólo por un tiempo) la superficie apta para el cultivo. Pero eso sería tan sólo por unas pocas décadas, a lo sumo. Esas tierras luego se desertificarían y la situación quedaría peor que antes, exacerbando aún más el dilema que opone la producción de alimentos a la de etanol o biodiésel.

La lucha contra el hambre - y hay unos 2 mil millones de personas que padecen hambre en el mundo-s e verá seriamente perjudicada por la expansión de la superficie sembrada para la producción de agroenergéticos. Los países en donde el hambre es un flagelo universal atestiguarán la rápida reconversión de la agricultura tendiente a abastecer la insaciable demanda de energéticos que reclama una civilización montada sobre el uso irracional de los mismos. El resultado no puede ser otro que el encarecimiento de los alimentos y, por lo tanto, el agravamiento de la situación social de los países del Sur.

Además, cada año se agregan 76 millones de personas a la población mundial, y como es obvio demandarán alimentos, que serán cada vez más caros y estarán fuera de su alcance.

Lester Brown, en The Globalist Perspective, pronosticaba hace menos de un año que los automóviles absorberían la mayor parte del incremento en la producción mundial de granos en el 2006. De los 20 millones de toneladas sumadas a las existentes en el 2005, 14 millones se destinaron a la producción de combustibles, y solo 6 millones de toneladas para satisfacer la necesidad de los hambrientos. Este autor asegura que el apetito mundial por combustible para los automóviles es insaciable. Se prepara, concluía Brown, un escenario en el cual deberá necesariamente producirse un choque frontal entre los 800 millones de prósperos propietarios de automóviles y los consumidores de alimentos.

El demoledor impacto del encarecimiento de los alimentos, que se producirá inexorablemente en la medida en que la tierra pueda ser utilizada para producirlos o para producir carburante, fue demostrado en la obra de C. Ford Runge y Benjamin Senauer, dos distinguidos académicos de la Universidad de Minnesota, en un artículo publicado en la edición en lengua inglesa de la revista Foreign Affairs, cuyo título lo dice todo: "El modo en que los biocombustibles podrían matar por inanición a los pobres". Los autores sostienen que en Estados Unidos el crecimiento de la industria del agrocombustible ha dado lugar a incrementos no solo en los precios del maíz, las semillas oleaginosas y otros granos, sino también en los precios de los cultivos y productos que al parecer no guardan relación. El uso de la tierra para cultivar el maíz que alimente las fauces del etanol está reduciendo el área destinada a otros cultivos. Los procesadores de alimentos que utilizan cultivos como los guisantes y el maíz tierno se han visto obligados a pagar precios más altos para mantener los suministros seguros, costo que a la larga pasará a los consumidores. El aumento de los precios de los alimentos también está golpeando las industrias ganaderas y avícolas. Los costos más altos han provocado la caída abrupta de los ingresos, en especial en los sectores avícola y porcino. Si los ingresos continúan disminuyendo, la producción también lo hará y aumentarán los precios del pollo, pavo, cerdo, leche y huevos. Advierten que los efectos más devastadores de la subida del precio de los alimentos se sentirán especialmente en los países del Tercer Mundo.

Un estudio de la Oficina Belga de Asuntos Científicos demuestra que el biodiésel provoca más problemas de salud y de medio ambiente porque crea una polución más pulverizada y libera más contaminantes que destruyen la capa de ozono.

En relación con el argumento de la supuesta benignidad de los agrocombustibles, Víctor Bronstein, profesor de la Universidad de Buenos Aires, ha demostrado que:

. No es verdad que los biocombustibles sean una fuente de energía renovable y perenne, dado que el factor crucial en el crecimiento de las plantas no es la luz solar sino la disponibilidad de agua y las condiciones apropiadas del suelo. Si no fuera así, podría producirse maíz o caña de azúcar en el desierto de Sahara. Los efectos de la producción a gran escala de los biocombustibles serán devastadores.

. No es cierto que no contaminan. Si bien el etanol produce menos emisiones de carbono, el proceso de su obtención contamina la superficie y el agua con nitratos, herbicidas, pesticidas y desechos, y el aire, con aldehídos y alcoholes que son cancerígenos. El supuesto de un combustible "verde y limpio" es una falacia.

La propuesta de los agrocombustibles es inviable y, además, inaceptable ética y políticamente. Pero no basta con rechazarla. Estamos convocados a implementar una nueva revolución energética, pero al servicio de los pueblos y no de los monopolios y del imperialismo. Ese es, tal vez, el desafío más importante de la hora actual, concluye Atilio Borón.

Como pueden apreciar, la síntesis llevó espacio. Hace falta espacio y tiempo. Prácticamente un libro. Se afirma que la obra cumbre que hizo famoso al escritor Gabriel García Márquez, Cien Años de Soledad, exigió de él cincuenta cuartillas por cada cuartilla enviada a la imprenta." "¿Cuánto tiempo necesitaría mi pobre pluma para refutar a los defensores de la idea siniestra por interés material, por ignorancia, por indiferencia, o a veces por las tres cosas a la vez, y divulgar los sólidos y honestos argumentos de los que luchan por la vida de la especie?.

Hay opiniones y puntos de vista muy importantes que se vertieron en el Encuentro Hemisférico de La Habana. Habrá que hablar de los que trajeron la imagen real del corte manual de caña en un documental que parece reflejar el infierno de Dante. Un número creciente de opiniones se vierten todos los días por todos los medios en todas partes del mundo, desde instituciones como Naciones Unidas hasta las sociedades nacionales de científicos. Veo simplemente que se intensifica el debate. El hecho de que se discuta sobre el tema es ya un importante avance.

martes, mayo 01, 2007

Lo que se impone de inmediato es la Revolución Energética





Foto: Zoaria.

Por: Fidel Castro Ruz



30 de abril de 2007 6:34 pm.
@DIN - http://agenciadin.com.ar

Nada me anima contra Brasil. Para no pocos brasileños, sobre los que no cesan de martillar argumentos en un sentido u otro, capaces de confundir a personas tradicionalmente amigas de Cuba, pareceríamos aguafiestas a los que no les importa perjudicar el ingreso neto de moneda exterior de ese país. Guardar silencio sería para mí optar entre la idea de una tragedia mundial y un supuesto beneficio para el pueblo de esa gran nación.

No voy a culpar a Lula y a los brasileños de las leyes objetivas que han regido la historia de nuestra especie. Apenas han transcurrido siete mil años desde que el ser humano dejó huellas palpables de lo que llegó a ser una civilización inmensamente rica en cultura y conocimientos técnicos. Sus avances no se lograron al mismo tiempo ni en el mismo lugar de la geografía. Puede afirmarse, que debido a la inmensidad aparente de nuestro planeta, en muchos casos se desconocía la existencia de una u otra civilización. Jamás durante miles de años el ser humano vivió en ciudades de veinte millones de habitantes como Sao Paulo o Ciudad México, o en comunidades urbanas como París, Madrid, Berlín y otras que ven transitar trenes sobre rieles y colchones de aire, a velocidades de más de 400 kilómetros por hora.

En la época de Cristóbal Colón, hace apenas 500 años, algunas de esas ciudades no existían o no sobrepasaba su población la cifra de varias decenas de miles de habitantes. Ninguna gastaba un kiloWatt para iluminar sus hogares. Posiblemente la población del mundo no rebasaba entonces los 500 millones de habitantes. Se conoce que en 1830 alcanzó los primeros 1 000 millones, ciento treinta años después se multiplicó por tres, y cuarenta y seis años más tarde la suma de los habitantes del planeta se elevó a 6 500 millones, en su inmensa mayoría pobres, que deben compartir los productos alimenticios con los animales domésticos y de ahora en adelante con los biocombustibles.

La humanidad no contaba entonces con los avances de la computación y los medios de comunicación alcanzados en la actualidad, aunque sí habían estallado ya las primeras bombas atómicas sobre dos grandes comunidades humanas, en lo que constituyó un brutal acto de terrorismo contra población civil indefensa, por razones estrictamente políticas.

Hoy el mundo cuenta con decenas de miles de bombas nucleares cincuenta veces más poderosas, con portadores varias veces más veloces que el sonido y de una precisión absoluta, con las cuales nuestra sofisticada especie puede autodestruirse. A finales de la Segunda Guerra Mundial, que libraron los pueblos contra el fascismo, surgió un nuevo poder que se adueñó del mundo e impuso el actual orden absolutista y cruel.

Antes de viajar Bush a Brasil, el jefe del imperio estableció que el maíz y otros alimentos serían la materia prima adecuada para producir biocombustible. Lula por su parte declaró que, a partir de la caña de azúcar, Brasil podía suministrar el que fuese necesario; veía en esta fórmula un porvenir para el Tercer Mundo, y el único problema pendiente de solución sería mejorar las condiciones de vida de los trabajadores cañeros. Bien consciente estaba, y así lo declaró, que Estados Unidos por su parte debía suspender las barreras arancelarias y los subsidios que afectan la exportación del etanol a Estados Unidos.

Bush respondió que las tarifas y los subsidios a los agricultores eran intocables en un país como Estados Unidos, primer productor mundial de etanol a base de maíz.

Las grandes transnacionales norteamericanas productoras de ese biocombustible, que invierten aceleradamente decenas de miles de millones de dólares, le habían exigido al jefe del imperio la distribución en el mercado norteamericano de no menos de treinta y cinco mil millones (35 000 000 000) de galones de ese combustible cada año. Entre tarifas protectoras y subsidios reales la cifra por año ascenderá a casi cien mil millones de dólares.

Insaciable en su demanda, el imperio había lanzado al mundo la consigna de producir biocombustibles para liberar a Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de energía, de cualquier dependencia exterior en materia de hidrocarburos.

La historia demuestra que el monocultivo cañero estuvo asociado estrechamente a la esclavitud de los africanos, arrancados por la fuerza de sus comunidades naturales y trasladados a Cuba, Haití y otras islas del Caribe. En Brasil ocurrió exactamente igual con el cultivo de la caña.

Hoy en ese país, casi el 80 por ciento de la caña se corta manualmente. Fuentes y estudios aportados por investigadores brasileños afirman que un cortador de caña, trabajador a destajo, debe producir no menos de doce toneladas para satisfacer necesidades elementales. Ese trabajador necesita efectuar 36 630 flexiones de piernas, recorrer pequeños trayectos 800 veces cargando 15 kilos de caña en los brazos y caminar en su faena 8 800 metros. Pierde un promedio de 8 litros de agua cada día. Solo en caña quemada se puede alcanzar esa productividad por hombre. La caña de corte manual o mecanizado se suele quemar para proteger al personal de mordidas o picadas dañinas y sobre todo para elevar la productividad. Aunque exista una norma establecida de 8 de la mañana a 5 de la tarde para realizar su tarea, ese corte a destajo no escapa de las 12 horas de trabajo. La temperatura en ocasiones alcanza los 45 grados centígrados al mediodía.

Yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros muchos compañeros dirigentes del país. Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la Capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí. La caña no quemada era verde, de variedad temprana y alto rendimiento agrícola e industrial. No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas. Alguien se encargaba de afilar el machete. Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3,4 toneladas diarias. Luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo. Gané varios bonos por la famosa zafra del 70. Tenía entonces 44 años recién cumplidos. El resto del tiempo, hasta la hora de dormir, lo dedicaba a mis deberes revolucionarios. Detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora. La meta nacional era de 10 millones de toneladas de azúcar y 4 millones de toneladas de melaza aproximadamente, como subproducto. Nunca se alcanzó, aunque nos acercamos a ella.

La URSS no había desaparecido, parecía algo imposible. El período especial, que nos llevó a una lucha por la supervivencia y a las desigualdades económicas con sus elementos de corrupción inherentes, no había surgido. El imperialismo creyó que había llegado la hora de rematar a la Revolución. También es honesto reconocer que en los años de bonanza aprendimos a derrochar y no fue poco el grado de idealismo y de sueños que acompañaron a nuestro heroico proceso.

Los grandes rendimientos agrícolas de Estados Unidos se lograron mediante la rotación de las gramíneas (maíz, trigo, avena, mijo y otros granos similares) con las leguminosas (soja, alfalfa, frijoles, etcétera). Estas incorporan nitrógeno y materia orgánica a los suelos. El rendimiento del maíz en Estados Unidos en el año 2005, según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), alcanzó 9.3 toneladas por hectárea.

En Brasil solo se logran 3 toneladas de ese grano en la misma área de tierra. La producción total contabilizada de ese hermano país fue ese año treinta y cuatro millones seiscientas mil toneladas, consumido internamente como alimento. No puede aportar maíz al mercado mundial.

Los precios de ese grano, alimento principal de numerosos países del área, casi se han duplicado. ¿Qué ocurrirá cuando cientos de millones de toneladas de maíz se dediquen a la producción de biocombustible? Y no voy a mencionar las cantidades de trigo, mijo, avena, cebada, sorgo y otros cereales que los países industrializados utilizarán como fuente de combustible para sus motores.

A esto se añade que es muy difícil para Brasil llevar a cabo la rotación del maíz con leguminosas. De los estados brasileños que tradicionalmente lo producen, ocho de ellos son responsables del noventa por ciento de la producción: Paraná, Minas Gerais, Sao Paulo, Goias, Mato Grosso, Río Grande do Sul, Santa Catarina y Mato Grosso do Sul. Por otro lado, el 60% de la producción de caña de azúcar, una gramínea que no puede rotarse con otros cultivos, se lleva a cabo en cuatro Estados: Sao Paulo, Paraná, Pernambuco y Alagoas.

Los motores de tractores, máquinas cosechadoras y los medios pesados de transporte para mecanizar la cosecha, gastarían hidrocarburos en cantidades crecientes. El incremento de la mecanización nada ayudaría a evitar el calentamiento del planeta, algo que está probado por los especialistas que miden la temperatura anual desde hace más de 150 años.

Brasil sí produce un excelente alimento especialmente rico en proteína, la soja: cincuenta millones ciento quince mil (50 115 000) toneladas. Consume casi 23 millones de toneladas y exporta veintisiete millones trescientos mil (27 300 000). ¿Es que acaso una parte importante de esa soja se va a convertir en biocombustible?

En lo inmediato los productores de carne bovina comienzan a quejarse de que los terrenos sembrados de pastos se están transformando en cañaverales.

El antiguo Ministro de Agricultura de Brasil, Roberto Rodrigues, importante defensor de la actual línea gubernamental y hoy co-presidente del Consejo Interamericano de Etanol, creado en el 2006 a partir de un acuerdo con el Estado de Florida y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para promover el uso de biocombustible en el continente americano, declaró que el programa de mecanización de la cosecha cañera no genera más empleo, sino que por el contrario se produciría un excedente de personal no calificado.

Se conoce que los trabajadores más pobres procedentes de diversos estados son los que acuden al corte de la caña por imperiosa necesidad. En ocasiones, son personas que tienen que separarse muchos meses de sus familiares. Es lo que ocurría en Cuba hasta el triunfo de la Revolución, cuando el corte y alza de la caña era a mano y apenas existía el cultivo y transporte mecanizado. Al desaparecer el brutal sistema impuesto a nuestra sociedad, los cortadores, alfabetizados masivamente, abandonaron su peregrinar en muy pocos años y fue necesario sustituirlos con cientos de miles de trabajadores voluntarios.

A esto se añade el último informe de Naciones Unidas sobre el cambio climático, al afirmar lo que ocurrirá en Suramérica con el agua de los glaciares y la cuenca acuífera del Amazonas a medida que la temperatura de la atmósfera siga aumentando.

Nada impide que el capital norteamericano y europeo financie la producción de biocombustibles. Podrían incluso regalarles los fondos a Brasil y América Latina. Estados Unidos, Europa y demás países industrializados se ahorrarían más de ciento cuarenta mil millones de dólares cada año, sin preocuparse de las consecuencias climáticas y de hambre, que afectarían en primer lugar a los países del Tercer Mundo. Siempre les quedaría dinero para el biocombustible y adquirir a cualquier precio los pocos alimentos disponibles en el mercado mundial.

Lo que se impone de inmediato es una revolución energética que consiste no solo en la sustitución de todas las luminarias incandescentes, sino también en el reciclaje masivo de todos los equipos domésticos, comerciales, industriales, transporte y de uso social, que con las tecnologías anteriores requieren dos y tres veces más energía.

Duele pensar que se consumen anualmente 10 mil millones de toneladas de combustibles fósiles, lo cual significa que cada año se derrocha lo que la naturaleza tardó un millón de años en crear. Las industrias nacionales tienen por delante enormes tareas que realizar y con ello incrementar el empleo. Así podría ganarse un poco de tiempo.

Otro riesgo de carácter diferente que el mundo corre es el de una recesión económica en Estados Unidos. En los últimos días los dólares han roto récord de pérdida de valor. Con esa moneda de papel y los bonos norteamericanos están constituidas la mayor parte de las reservas en divisas convertibles de todos los países.

Mañana Primero de Mayo es un buen día para hacer llegar estas reflexiones a los trabajadores y a todos los pobres del mundo, junto a la protesta contra algo también increíble y humillante que ha ocurrido: la liberación de un monstruo del terrorismo, precisamente al cumplirse el 46 Aniversario de la Victoria Revolucionaria de Playa Girón.

¡Prisión para el verdugo!

¡Libertad para los Cinco Héroes!

sábado, abril 28, 2007

Preocupados por Cuba... ¡muy preocupados!



Por:
Miguel Ángel Llana
Rebelión
Revisado por Caty R.


Es sorprendente la preocupación que muestran los medios de comunicación, la gente, los amigos y todo el mundo por lo que pasa o deja de pasar en Cuba. Cualquier detalle adquiere vida propia y acaba en la primera plana de todos los periódicos y televisiones o en cualquier tertulia. No estamos hablando de EEUU ni de China o de la Unión Europea, no. No se trata de ningún país colosal por su población, extensión, riqueza o potencial económico; no hablamos de un estado que pueda romper el equilibrio mundial ni regional. Tampoco tiene yacimientos cuantiosos -de nada que valga la pena- que puedan satisfacer las necesidades crecientes e insaciables del mundo hegemónico Occidental que controla y domina el globo económica y militarmente.
¿Por qué entonces tanta preocupación? Cuba, para hacernos una idea de su potencial peligrosidad, con once millones de habitantes y 110.000 kilómetros cuadrados de superficie, es poco más grande que Portugal en población y extensión, y es uno más de tantos países de América, aunque por el bombo que le dan parece que ocupase toda América y fuera el amo del continente y del resto del mundo. Está claro: Cuba es un peligro, aunque no se sabe exactamente muy bien por qué; con lo poco que es y lo poco que significa, no se entiende a qué viene tanta preocupación. Seguramente, serán razones ocultas -que se escamotean- las que originan tanta preocupación, cuando Cuba ni siquiera tiene el control de su propio territorio. A los cubanos les está prohibido acercarse a una parte de su suelo soberano de Guantánamo y algo similar sucede con el espacio aéreo o marítimo, que se violan con frecuencia. Ante estas intimidaciones y provocaciones tiene que moverse con precaución conociendo y sufriendo a diario la política internacional del doble rasero. La isla es la más isla de todas las islas, la más asediada desde hace más tiempo.

Es de destacar que la Asamblea General A/53/293 de las Naciones Unidas de 1998, dedicada a "los Derechos Humanos y medidas coercitivas unilaterales" decía exactamente que "la promulgación y aplicación de la Ley Helms-Burton de sanciones contra Cuba es un ejemplo, el más despótico, del unilateralismo de Estados Unidos en las relaciones internacionales". El bloqueo y las sanciones de todo tipo, sin ninguna explicación de los motivos, se condenan incluso por las Naciones Unidas y han sido y siguen siendo el azote de la población cubana. Un bloqueo como ese durante un mes sobre cualquiera de los países de la Unión Europea provocaría su paralización y la hecatombe; y en EEUU bastaría con una semana, no sólo por la dependencia de aprovisionamiento de todo tipo de recursos y materias primas, sino porque la economía de mercado occidental funciona y vive de expectativas, es decir, es un puro negocio y como tal sólo las expectativas, favorables y a corto plazo, la mantienen; en caso contrario o de incertidumbre, el castillo se derrumba; sólo cuentan los beneficios, no las personas; el modelo carece de cualquier fin social.

¿Cómo ha podido Cuba resistir casi medio siglo de bloqueo, asedio y atentados? Sólo una sencilla fórmula que, como el agua, tiene dos únicos componentes: solidaridad y organización. Así de sencillo para los cubanos, aunque no tanto para sus enemigos que todavía no lo han entendido. Pero no son sólo palabras: en el año 2005 unos tremendos huracanes asolaron el Caribe y especialmente Cuba, pero gracias a la solidaridad y la organización (a pesar de la pobreza) todos se salvaron. Los mismos huracanes asolaron EEUU y la insolidaridad y la "organización" especulativa gubernamental provocaron en Nueva Orleans una catástrofe que afectó a los de siempre, a la población, que quedó reducida a la mitad en un año, por muertes o emigraciones como consecuencia del abandono de su gobierno. Ni siquiera por desidia, sino por no ser un objetivo estratégico (del Pentágono) al que le hubieran sobrado recursos. No parece que sea necesario dar más detalles de la actuación y respuesta dada por cada uno de los dos gobiernos y de su organización social y sus prioridades. Las consecuencias del huracán Katrina en Cuba y EEUU son elocuentes en sí mismas, pero se acentúan si se añaden las posibilidades económicas y materiales de cada país y la ausencia o presencia del binomio solidaridad y organización.

Pero a pesar de todo, siendo tan poca cosa y después de lo dicho, todos siguen muy preocupados por Cuba: se preocupan, dicen, porque no tiene libertades, porque no hay democracia, porque es pobre. Y no les falta razón, todo eso es verdad, pero nadie se plantea las mismas cuestiones sobre decenas de países del continente americano y del resto del mundo, cuando en Cuba hay menos mortalidad infantil que en cualquiera de esos países, incluido EEUU, menos analfabetismo y más desarrollo cultural, menos miseria y más solidaridad, menos "libre mercado" y más mercado social, equitativo. Y en esto está o no está la democracia, esos son los referentes, los que determinan sin dudas porqué hay más democracia y más participación democrática en Cuba que en EEUU o en cualquiera de los demás países americanos.

Aún hay más, Cuba no ha participado en los miles de vuelos secretos estadounidenses con la complicidad y participación de los países democráticos de la Unión Europea, ni tiene cárceles secretas en las que se tortura legalmente y se mantiene prisioneros durante años a los secuestrados, como ocurre en EEUU con cualquier sospechoso. En Cuba sólo hay un Guantánamo –no consentido por los cubanos- y desde luego no hay ningún Abu Graib ni ninguno de tantos otros infiernos estadounidenses, y de algún otro país, repartidos por el mundo.

Pero, ¿por qué tanta preocupación? Porque Cuba es un proyecto libre e independiente. Cuba es una idea en marcha consolidada. Y esta idea en marcha da mucho miedo: su proyecto y su "mal ejemplo" asustan. Y asustan más cuando a todo lo anterior se añade que Venezuela, Bolivia... y tantos otros que no quieren seguir siendo colonias también se convierten en una amenaza igual que Cuba, origen del foco contagioso.

Estas dos cuestiones arman el entramado conceptual de lo mediático: lo que es Cuba y, por otra parte, lo que puede significar en el contexto de la influencia mundial donde nunca tan poco –un pequeño e insignificante país- fue tanto en los quebraderos de cabeza de la Unión Europea y de su asustado imperio estadounidense, que ni duerme, obsesionado por la existencia de la isla. ¿Qué otra explicación tiene?

A pesar de todo, a pesar de tantas contradicciones, nunca se han visto tantas preguntas ni tanta preocupación por la democracia, elecciones, libertades, derechos…, la lista es interminable. Al mismo tiempo, ya que es un país que se visita tan frecuentemente, sobre todo por españoles que ni siquiera tienen la barrera del idioma para colarse en cualquiera de los ambientes de las ciudades, pueblos y barrios, dan ganas de preguntar a todos esos turistas que vuelven con tantas dudas a qué se ha dedicado allá si no se han enterado de dónde han estado. Por no hablar de los que no han ido y sin embargo lo saben todo sobre Cuba y están de vuelta.

En Cuba sigue habiendo menos analfabetos, pobres, delincuencia, presos, drogas, inseguridad ciudadana, racismo y hasta muchas más libertades, sí libertades, que en cualquier otro país del continente americano, incluido EEUU por supuesto, pero claro, con matizaciones. En determinados países, en determinados modelos de país, puede entrar todo el que tenga dinero en cantidad ya sea árabe, musulmán, cristiano, ateo, dictador o delincuente. Pero ninguno de estos delincuentes puede entrar en el otro modelo de país, Cuba, en el que sucede justamente lo contrario. No es necesario especificar a dónde van de compras y a veranear los mayores dictadores, las mayores fortunas, los mayores criminales y dónde tienen depositadas sus fortunas. Tampoco parece necesario decir lo queridos y populares que son semejantes personajes en sus propios países y menos cómo viven sus súbditos -miseria, paro, emigración- en lo material y en lo democrático. No hace falta decir dónde sucede todo esto y menos quiénes son los invitados permanentes y quiénes los anfitriones. Tampoco parece necesario insistir en que Cuba no es precisamente un paraíso para estos personajes, aunque sí lo era y mucho hace medio siglo; pero las cosas han cambiado y eso parece que es el origen y la causa de la preocupación de tantos.

En Cuba hay más estabilidad democrática que en cualquier otro país y así se demuestra que cuando Fidel Castro estuvo gravemente enfermo en la UVI, en plena "crisis" cubana nada menos que el Presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, dedicó casi una semana a participar en las jornadas "La Humanidad frente al Imperialismo" en Oviedo, junto con varias decenas de otros destacados conferenciantes, en octubre del año pasado, participando en mesas redondas, asistiendo desde el patio de butacas, como los demás, a las conferencias de otros ponentes o en el vestíbulo del Teatro Filarmónica compartiendo tertulia en los descansos, en las comidas y cenas, todo sin ningún problema y mezclándose con todos, conferenciantes y público asistente.

Esta multitud de dudas, interrogantes y certezas sobre Cuba se han estancado hace años y no evolucionan, ya se han convertido en tópicos. En vez de preguntar tan insistentemente si hay democracia, libertades y toda la letanía, ¿por qué no miran a su alrededor donde la respuesta está más que servida? No se trata de que la corrupción y el crimen generalizados eximan de nada, no es que el mal ajeno resuelva el propio, pero sí es necesario, como mínimo, relativizar las situaciones y sus causas. También convendría señalar y apuntar hacia el origen de lo que sucede y hacia los motivos y fines de los que promueven y mantienen la situación de tanta miseria y pobreza. Cada día mueren de hambre 36.000 personas en el mundo, pero me imagino que después de grandes sufrimientos, anemias, dolencias, dolores, asco o quién sabe qué tragedias, pero en todo caso ¿Es Cuba responsable de estas muertes? Da la impresión de que no, a juzgar por los millones y millones de dólares que otros –sus detractores, los que se preocupan- recaudan por la exportación de armas, patentes de medicamentos, alimentos, por lo que invierten en invasiones, guerras, bombardeos, ocupaciones y en las miles de bases militares equipadas hasta los topes con todo tipo de armas prohibidas -también nucleares- que poseen la mayoría de los países cuyos presidentes y sus gobiernos son tan bien recibidos y agasajados en los encuentros internacionales, siempre en los lugares de recreo y ocio, donde se celebran las reuniones de "trabajo".

Los partidos políticos, incondicionales administradores a sueldo -cómplices- del sistema y la presión mediática interesada, junto con la ausencia de espíritu crítico y de rebeldía ideológica, son la causa y están en el origen. Son los responsables de seguir el juego, de rechazar o aceptar –como está sucediendo- todo este montaje. Y así nos va.

domingo, abril 22, 2007

Como piel de cebolla…

Y la luz se hizo
(Como piel de cebolla… Sin corazón)

Por: Michel Balivo


Llevamos varias décadas comiendo cuentos, y por eso se viene apretando cada vez más el cinturón, porque lamentablemente los cuentos no engordan, no pueden sustituir a la comida. Los motivos por los que los países sudamericanos y del tercer mundo en general no crecen, son múltiples.
El más simple y evidente es que hemos sido reducidos a jornaleros y capataces en el mejor de los casos. Otros ponen el dinero o capital y cobran por tal riesgo. Es decir, arriesgan papelitos de colores que el viento se puede llevar o una llama accidental puede quemar, por lo cual han de cobrarnos un porcentaje adelantado, sin importar si hay pérdidas o ganancias.
Hay hechos concretos y hay mucho show, ruido, palabrería y prestidigitación o escamoteo en torno a tales hechos. Por ello creo que ahora más que nunca es bueno separar la dirección de los hechos concretos en pleno acontecimiento, poner de relieve aquellos que los medios de comunicación masiva esconden o disfrazan, clarificando el cúmulo de opiniones que circulan.
Hechos como los de Afganistán, Irak, Palestina, Líbano, hablan por si solos del trasfondo intencional que los impulsa así como de los métodos de violencia e irrespeto por la vida y su ecosistema. Tal vez uno no tenga claro del todo las intenciones que impulsan tales hechos y el alcance de los mismos.
Pero es evidente que lo que interesa no es la democracia, la paz ni el bienestar de los pueblos. Y si alguien ingenuamente creyera aún que todo esto interesa tendría cuando menos que admitir que los métodos o medios para llegar a tales fines son bastante extraños. Destruir infraestructuras y matar gente inocente difícilmente pueda conducir a los fines declamados.
Por otra parte tenemos las amenazas a Irán y Venezuela, todas ellas justificadas por diferentes motivos inventados para cada ocasión, que pueden ser o no en parte ciertos. Pero no son en todo caso diferentes ni mayores que los que suceden en todas partes, comenzando por los países que se declaran liberadores y pacificadores que exhiben los peores índices.
Si se mira debajo de las múltiples acusaciones siempre se encuentran los mismos motivos. Recursos naturales agotables imprescindibles para poder continuar con un modo de vida de despilfarro y consumo ya declarado hace décadas no viable. Geoestrategias de dominio planetario, métodos para volver ingobernables sociedades que plantean caminos alternativos al sistema depredador imperante.
Todo esto son los coletazos, los espasmos finales de un sistema que superpuso y confundió la representación abstracta, mental, con los hechos concretos. Por ejemplo le puso un impuesto a toda actividad productiva, tan simplemente como los señores feudales o los mafiosos cobran para proteger a la colectividad de si mismos.
Luego todo eso lo tradujo a dinero, y además toda transacción se debe realizar en dólares, y finalmente todo fluye y refluye ya a nivel de impulsos electrónicos, sin respaldo de oro, ni de tierras, productos. De ese modo en una bolsa de valores se puede especular con acciones y hacer quebrar en pocas horas un país que está en la otra esquina del mundo.
Nada ha sucedido en ese país, todo sigue normalmente, se produce, se trabaja, las viviendas están en pie. Pero las acciones infladas artificialmente cayeron y el país quebró. Ahora ese país es declarado inseguro y cualquier acreditación de capitales que sólo son impulsos electrónicos transferidos de una computadora a otra, para ellos vale el triple.
Por tanto se endeudan de por vida y quedan en manos de sus acreedores, vendieron el país y sus habitantes, hipotecaron para siempre su futuro. Todo ello porque construimos un mundo abstracto cuyos fines se alienaron y desviaron totalmente de su base orgánica, biológica.
El ser humano es, existe, satisface sus necesidades y se conoce a si mismo en su medio natural, en su ecosistema. Cuando concebimos el valor representativo del dinero, que es tan representativo como la democracia, y le damos una dirección no coherente con su entorno natural y humano, generamos un creciente sistema de tensiones que se manifiesta como conflicto social y existencial, estallando por acumulación en violencia.
Este sistema de representaciones abstractas, artificiales, ha reducido al ser humano a una función o apéndice económico al servicio de ciertos intereses e intenciones que también son acumulación y tropismo histórico social que evoluciona mecánicamente, es decir, sin conciencia de si mismo. A esto lo llamamos habitualmente ideologías separándolo netamente de la práctica o ejercicio socioeconómico, de lo que sí puede hacerse.
El resultado es que hoy en día un tercio de la humanidad ya no puede satisfacer sus necesidades y el resto lo hace cada vez con mayor esfuerzo y dificultad. Mientras que al intensificarse el saqueo del ecosistema en aras de un hedonismo consumista que no tiene finalidad ni conduce a parte alguna, agotamos los recursos no renovables de nuestro hábitat produciendo fuertes desajustes que amenazan la continuidad de la vida sobre el planeta Tierra.
De este modo cuando tú quieres “salir al mundo” para satisfacer tus necesidades te encuentras en “un mundo ajeno” en que todo tiene dueño. Y claro está los dueños son los herederos de aquellos que le pusieron impuestos a toda actividad, y acumularon ese diezmo por generaciones a costa de la mayoría que producía y había de aportar a unos pocos.
¿Cómo podía terminar un juego con tales reglas sino concentrando propiedades y poder de decisión en unas pocas manos? Así mismo como está terminando, con los productores viviendo como esclavos en un mundo que les resulta ajeno, con un ecosistema depredado y con unos explotadores en el paroxismo de su tropismo acumulado por centurias.
¿Cómo podría ser viable, sostenible un sistema donde tú sacas y sacas y sigues sacando sin reponer jamás nada? ¿Cómo podría una madre vivir si su hijo creciera y viviera pegado sólo de su seno? ¿Cómo sobreviviría un organismo con parásitos o cáncer? Simplemente llegaría como nosotros a un punto crítico donde eliminas el parasitismo o se desintegran ambos.
Así pues un medio u organización socioeconómica fuertemente represiva y enajenada de su entorno pone en evidencia la cara íntima del ser humano. Porque como dijimos somos, existimos, satisfacemos nuestras necesidades y nos conocemos a nosotros mismos en un medio natural e histórico, en un ejercicio económico direccionado por un conocimiento cultural.
Y cuando nuestra energía vital no tiene acceso ni punto de aplicación en su entorno se vuelve sobre si misma, se fija y experimenta como fuerte sistema de tensiones, al cual podemos llamarle genéricamente sufrimiento mental.
Eso por un lado se traduce a ensueño que no coincide para nada con la percepción y actividad práctica, vigílica del mundo. Y por otro se somatiza, se convierte en síntomas, en enfermedad, alteración de órganos, desintegración gradual de la siquis y el cuerpo. Por eso no tiene mayor sentido, o es sumamente limitado estudiar al ser humano como individuo o como familia.
Porque uno y otra se desenvuelven dentro de un entorno natural y un momento histórico particular, realizan un ejercicio económico y cultural heredado generacionalmente, mediante el cual satisfacen sus necesidades y aspiran a realizar sus anhelos o ensueños, sus sentidos de vida. Y cuando ese entorno se vuelve represivo la conciencia se sobrecarga, se sobretensa, se distancia del mundo percibido sumergiéndose en niveles penumbrales donde es tomada, sugestionada por ensueños, espejismos, alucinaciones que superpone a su percepción.
Entonces asistimos por ejemplo a un paisaje social erotizado donde las excesivas expectativas sexuales y afectivas hacen naufragar a la institución social del matrimonio y generan un abismo de género y generacional de incomunicación. Porque la energía que debería tener una dirección de acción transformadora de su entorno revierte sobre la misma siquis y el cuerpo.
Otra de las características de esta sobrecarga sexoafectiva es el mesianismo que tan claramente se expresa hoy en muchos líderes de las naciones en una época de supuesta racionalización. Así pues esta sobrecarga, este desequilibrio es justamente lo que pone en evidencia que hay un adentro y un afuera, una intimidad sicológica sentida y un mundo perceptual, visto, palpado, que la conciencia humana intenta mantener equilibrados.
Para comprender a un ser humano no alcanza observar a una persona intentando satisfacer sus necesidades. Para comprender a una pareja y familia no es suficiente interpretar sicológicamente sus relaciones.
Hay que reconocer que todas sus actividades y expectativas se desenvuelven en un medio histórico social heredado que las condiciona fuertemente. Toda la humana expresividad se realiza en un medio natural y es direccionada por un modelo mental de organización socioeconómica en continua y estructural interacción dinámica.
De este modo llegamos a la otra cara de los hechos que nos interesa separar de tanto ruido y show, que en gran parte como ya vimos se debe a la sobrecarga sexual y afectiva que sugestiona la conciencia enajenándola de su percepción y actividades vigílicas, erotizando todas sus expresiones en el mundo.
Nuestra prodigiosa capacidad de abstracción que nos ha permitido movernos en el horizonte temporal, anticiparnos a eventos, organizar y planificar nuestras actividades convenientemente dentro de los ciclos estacionales por ejemplo, debe ahora ajustar su mirada o modelo heredado a un futuro que responda a las necesidades humanas y a las exigencias y limitaciones ambientales que nuestras actividades ponen en evidencia en el ecosistema.
Nuestro modelo mental organizador socioeconómico debe crear una visión educadora de la conciencia en que somos y nos formamos como funciones vivientes que responden a necesidades biológicas y exigencias de un entorno natural e histórico social heredado. El desarrollo de la personalidad solo puede darse dentro del equilibrio de tal condición de la que depende para sobrevivir y crecer.
Todos los elementos de tal organización han de tener acceso garantizado a sus necesidades y derechos comprendiendo que de no resultar así se vuelve inviable, insostenible, porque en la vida todo es estructuralidad, todo es reciprocidad, flujo y reflujo equilibrado. Tanto tomas tanto das, tanto das tanto tomas. Trata a los demás como deseas ser tratado.
Todas las funciones de nuestro cuerpo lo evidencian, no puedes comer más de lo necesario porque deterioras tu salud, no puedes seguir comiendo sin eliminar los residuos de la anterior comida porque te intoxicas. No puedes inspirar sin expirar primero, no puedes agarrar nada más si no abres la mano y sueltas primero eso que aferras.
Esa es la educación bolivariana que se propone. El primer reconocimiento es que toda educación es intencional, tiene una finalidad. Educas para algo, educas con un modelo de vida en vista, educas apuntando a un futuro que visualizas. Y educas dentro de un plan estratégico de la nación, de la confederación de comunidades autogestionadas.
Por tanto a medida que educas propicias ámbitos donde tales conocimientos puedan ser puestos en práctica, interiorizados, integrados a la personalidad. Ya no se trata de conocimiento abstracto sin aplicación en ninguna parte, sino de conocimiento aplicado que desarrolla la conciencia en base a registros de acierto y error.
Cada grupo de estudiantes desarrolla un plan que ha de aplicar a su comunidad, pues crece dentro de ella, sintiéndose parte responsable y protagónica, sabiéndose cosechador de las semillas que siembra. Los registros de acierto o error en la aplicación del conocimiento no se refieren solo a realizar bien una tarea propuesta.
Cada pensamiento da dirección, guía la energía vital a la acción. Cada dirección de acción da registros de acierto o error a nivel de salud-enfermedad, es decir equilibrio o deterioro orgánico. Pero además cada dirección de acción genera diferenciación o complementación creciente con mi entorno natural y humano. Así por ejemplo van surgiendo sistemas de tensión que se traducen a imágenes de superioridad-inferioridad que justifican imponerle mis intenciones a mis semejantes y que por acumulación desembocan en violencia, conflicto social, guerra.
Cuando desarrollo esa dirección de acciones y ese tipo de imágenes me siento separado y diferente, enajenado de mi entorno, solo. Entonces lo compenso con ensueños de dinero, sexo y prestigio, que colectivamente van configurando un modelo mental de violencia que inevitablemente conduce a las circunstancias que hoy hacen crisis en nuestra sociedad.
No es extraño entonces que nos sintamos enajenados de nuestro entorno y que todas nuestras instituciones sociales naufraguen. Que cada vez se evidencien mayores sicosis y neurosis y que todo esto se somatice en extrañas enfermedades que dan cuenta de la desintegración sicobiológica creciente. A su vez todo esto evidencia la estructuralidad de la conciencia humana con su ecosistema que manifiesta los mismos síntomas de alteración.
Es dentro de este contexto que se puede diferenciar la dirección de los hechos integradores continentales del sur, de todas las habladurías bien o mal intencionadas que se hacen circular y se le superponen.
Esta semana en el Aló Presidente se inauguraron veinte empresas sociales de última tecnología para procesar leche, maíz y petroquímicas. Todo ello con transferencia tecnológica iraní. Irán y Venezuela crearon un Fondo de Inversiones mil millonario en dólares para el desarrollo de las naciones sudamericanas. Ya se está invirtiendo también en Nicaragua y Bolivia. Ahora se propone una empresa estatal entre Irán y Venezuela en principio, para importar-exportar entre Sudamérica y el Medio Oriente.
En esa misma dirección se realizó la Cumbre Energética de Margarita en estos días donde se acordó el nombre de Unasur a la naciente Unión de Naciones del Sur y una Secretaría permanente que se localizará en Quito, Ecuador, que necesariamente comenzará a defender los intereses reales del continente a los cuales la OEA solo es representativa.
También se creó un Consejo Energético como base de la estrategia para la integración. Dentro de las propuestas está el ahorro y la diversificación de matrices energéticas. Venezuela por ejemplo cambiando los motores de gasolina a gas producirá un ahorro anual de diez mil millones de dólares, mientras que con la sustitución ya realizada de bombillas incandescentes por las de luz fría ahorrará otros dos mil millones.
Como línea general Venezuela está planteando que todo esto que se realiza con Irán, por tomar sólo un ejemplo, se planifique para realizarlo simultáneamente en todo el continente acorde a las necesidades de cada nación y pueblo.
La misma dirección lleva la fundación del Banco del Sur a la que Brasil termina de declarar también su adhesión, así como el comenzar a comerciar en monedas locales sin cambio a dólares y en muchos casos como intercambio directo de productos y tecnologías.
Con lo cual necesariamente se amplia y abarata el acceso y los costos del dinero eliminando la intermediación del FMI y el BM y los intereses que representa, con todas sus imposiciones y chantajes. Con estas direcciones de acción concretas, que no son sino la expresión de intenciones, de un sistema de intereses copresente, me parece que se aclara bastante lo que es, de aquello que lo representa, la luna del dedo que la señala.
Quisiera terminar pintando de algún modo una cara de la revolución, de esta coyuntura histórica planetaria, que por lo general la descripción racional de hechos no pone en evidencia. Y en consecuencia nos pasa desapercibida, cuando en realidad es el verdadero motor y sentido de todo.
En Venezuela como en todas partes vivíamos sin esperanza, presas del escepticismo. Sobrevivíamos, durábamos, esperábamos que los días pasaran, que tal vez algún dios se apiadara y cambiara las cosas, que la lotería nos sonriera. En Venezuela como en todas partes éramos espectadores pasivos de las aventuras de galanes de telenovelas y héroes de películas hollywoodenses.
Hoy el ejército ya no reprime, se suma al pueblo, se sabe pueblo armado y recuerda la sentencia bolivariana: “Maldito aquél soldado que levante un fusil contra su pueblo.” Una nueva visión y dirección de acción estratégica imprescindible para que siga habiendo futuro comienza a hacerse gradualmente conciencia social.
Pero lo más hermoso y significativo de todo es que la sensibilidad esencial humana enajenada, ensimismada, comienza a abrirse paso lentamente hacia el mundo nuevamente. Volvemos a ser protagonistas de nuestras vidas, a reconocer nuestros propios sentimientos, a ejercer nuestro derecho natural de elegir como queremos vivir y morir si es necesario.
Las comunidades empiezan a tomar decisiones sobre sus espacios y modos de vida, vuelven a hacerse responsables de sus participantes. Los indigentes son recogidos de la calle y si así lo desean se les restablecen todos sus derechos, se les da todo lo necesario para que vuelvan a sentirse seres humanos creativos, productivos, útiles, valiosos. Para que renazcan de su condición enajenada de cosas motivada por un modelo social excluyente.
La alegría de vivir ha vuelto a las calles, al mundo, Venezuela comienza a verse humana y por ende bonita. No nos preguntamos si esto es o no perfecto, ideal. Solo sentimos nuevamente que la vida vale la pena vivirla, que juntos podemos construir un mañana más satisfactorio. Que no nos espera ninguna catástrofe paralizante de nuestras fuerzas creativas, sino el desarrollo creciente de nuestras capacidades. Y eso es todo cuanto necesitamos sentir y saber para avanzar con confianza en nuestras fuerzas a futuro.

La prensa partidaria en la Córdoba rebelde: La Revista Posición (1972-1974)

Por Diego Salerno *  El examen de la experiencia político-cultural de la revista Posición es el principal objetivo de nuestra investigación...