lunes, octubre 03, 2005

Terrorismo británico en Irak


Los dos espías británicos mientras permanecieron detenidos en una comisara iraquí. Foto: Essam al-Sudani/Vikrum.

Por el Dr. Elías Akleh
Uruknet Info
Traducción para @DIN, Susana Merino

Los iraquíes, los árabes y los musulmanes de los países vecinos saben bien que en Irak la mayoría de los ataques terroristas, especialmente los realizados con los coches-bomba son perpetrados por los británicos, los estadounidenses y los israelíes. Saben igualmente muy bien que el terrorista Abu Musab Al Zarqawi y su "Al-Qaeda en Iraq" son una invención de las fuerzas de la coalición para justificar su presencia. Innumerables evidencias confirman este hecho. El arresto de dos agentes británicos, disfrazados de árabes y tratando de estacionar un coche-bomba, la última semana, en el centro de Basora durante el festival Karbala y cuando se hallaban reunidos más de 3000 peregrinos, es la última de estas evidencias.
En un artículo anterior titulado "La estrategia americana del terror en Irak" relaté que la actividad terrorista norteamericana en Irak tiene por objetivo incitar a la guerra civil y alienar a la resistencia iraquí. Ni los buenos ciudadanos británicos y estadounidenses ni sus mismas tropas destacadas en Irak pueden comprender que sus gobiernos cometan acciones tan terribles. Después de todo estos dos países están sacrificando a sus jóvenes para liberar a los iraquíes y no para asesinarlos. El artículo fue duramente criticado por las tropas estadounidenses destacadas en Irak y declarando que están allí para ayudar a los iraquíes a reconstruir sus vidas. Muchos otros británicos, norteamericanos —tanto tropas como los reporteros independientes— comentan reiteradamente que muchos soldados, latinoamericanos, africanos y británicos son mercenarios pagados cientos de veces más que el resto para perpetrar ataques terroristas. Los líderes británicos y los norteamericanos han conducido a sus tropas a la guerra de Irak. Cuando uno recorre la historia descubre los extensos antecedentes de estos líderes que han decepcionado a su pueblo llevándolo a aterrorizar otros países.
Los dos operadores británicos arrestados por la policía de Basora y luego liberados mediante un operativo militar británico, fueron identificados por la BBC "como miembros de las fuerzas especiales de élite SAS" (http://news.bbc.co.uk/2/hi/middle_east/424614.stm). Estaban disfrazados con pelucas y ropas árabes. Fuentes iraquíes narran que la policía estaba observándolos y que cuando intentaron aproximárseles, dispararon a los dos policías y trataron de escapar de la escena. La policía iraquí los persiguió, los detuvo y encontró gran cantidad de explosivos en su auto, aparentemente preparado para estallar mediante el accionamiento de un control remoto, en el populoso mercado de Basora.
La presencia del SAS en Irak fue descubierta el 30 de enero del corriente año cuando un avión Hércules se precipitó cerca de Bagdad matando a algunos militares británicos luego de haber dejado unos 50 miembros del SAS, destinados a luchar contra las guerrillas iraquíes, en el norte de Bagdad.
El SAS (Servicio Aéreo Secreto) es un regimiento secreto del ejército británico. Fue creado en 1941 para llevar a cabo raids aéreos contra las líneas alemanas en el norte de África. Actualmente forma parte de las Fuerzas Especiales del Reino Unido junto al Servicio Especial de la Armada y al Regimiento Especial de Reconocimiento. Su papel incluye inteligencia detrás de las líneas de ataque enemigas, guerra contrarrevolucionaria, seguridad de los más importantes dignatarios británicos, conducción de misiones militares sin implicancia del gobierno británico, entrenamiento de fuerzas especiales de otras nacionalidades y operaciones de contra-terrorismo.
El SAS ha desarrollado muchas misiones militares a través del mundo. Entre 1958-59 combatió a los rebeldes contrarios al sultán Jebell —Akhdar en Omán. Actuaron también contra otra insurrección en Dhofar, Omán 1970-77. Lucharon contra la guerrilla en Borneo entre 1963 y 66 durante la confrontación entre Indonesia y Malasia. Operaron en Aden en 1964/67 antes de la retirada de las tropas británicas. Durante la guerra de las Malvinas en 1982, el SAS cubrió operaciones en San Carlos antes de la llegada de las tropas británicas. En la guerra del Golfo de 1991 penetraron profundamente en las líneas del ejército iraquí con el objeto de destruir los lanzadores de misiles Scud y realizar inteligencia. Se ha informado también que fueron ellos los que incendiaron los pozos de petróleo en Kuwait.
Algunos de los SAS han ayudado a los luchadores afganos durante la invasión soviética a Afganistán de 1980 Tienen también un campo especial en Escocia para entrenarse en el derribo de helicópteros rusos.
Los SAS estuvieron también muy comprometidos, desde sus comienzos en 1969, en el conflicto británico con Irlanda del Norte. Al principio operaban abiertamente con su propio uniforme pero luego infiltrados en el IRA en el que estuvieron involucrados en las bombas terroristas. El bien conocido ataque con bombas que mató a 29 civiles en 1998 en Omagh, fue ejecutado por un doble agente informó el Sunday Herald (http://www.sundayherald.com/17827). El diario incluyó también la confesión de otro miembro del SAS infiltrado en el IRA entre 1981 y 1994 pagado por las fuerzas armadas británicas. Este personaje ayudó a desarrollar un nuevo tipo de bomba activada mediante flashes fotográficos para neutralizar los dispositivos de control remoto activados mediante señales de radio del ejército. (http://www.sundayherald.com/print25646). Otro infiltrado conocido por su nombre clave "Stakeknife" se hallaba aun en actividad en diciembre de 2002. Su comandante le permitió realizar una gran cantidad de asesinatos terroristas con el objeto de protegerlo dentro del IRA. (http://www.sundayherald.com/29997). A fines de 2002 los diarios consignaron evidencias verificables de que el ejército británico había recurrido a sus infiltrados en las organizaciones terroristas para llevar a cabo asesinatos por encargo. Tal el caso del defensor de los derechos humanos Pat Finucane que fue asesinado en 1989 por la Asociación de Defensa del Ulster Protestante (UDA). El infiltrado proporcionó a la UDA la información que necesitaba la IDA para asesinar a Finucane. (http://sundayherald.com/29997).
La explosión de autos comenzó en Irak pocos meses después de la ocupación Los primeros ataques estuvieron dirigidos al cuartel general de la ONU en Irak que obligó a las naciones Unidas a retirar sus empleados La Cruz Roja y la embajada de Jordania fueron dos de los blancos inicialmente elegidos. Luego atacaron con coches-bomba varias mezquitas y líderes religiosos y finalmente la frágil policía iraquí se transformó en el blanco principal. El denominador común de estos ataques es curiosamente el estar dirigidos a blancos iraquíes más que a las fuerzas de ocupación. No tiene el menor sentido que Al-Qaeda y Al-Zarqawi, vengan supuestamente a Irak para luchar contra los americanos y ataquen en cambio a civiles y policías. Haciéndolo las fuerzas de ocupación encontrarían mayores excusas para quedarse. Mientras tanto Bush y Blair continúan diciendo que el ejército iraquí es muy débil y que por lo tanto no podría defender a los iraquíes de los terroristas. Por lo cual resulta imperioso que las tropas americanas y británicas se queden en Irak para luchar contra el terrorismo y ayudar a los iraquíes a defenderse.
Existe consenso en que estos coche-bomba se hallan diseminados por las Fuerzas armadas extranjeras (Americanas, Británicas e Israelíes) en Irak para sembrar el caos. El exilado médico iraquí Imad Khadduri, relató que los conductores árabes han encontrado bombas dentro de sus coches luego de haber sido detenidos e interrogados en algún puesto de control americano. El blog Bagdad Burning informó en Mayo de 2005 que testigos oculares vieron a patrullas americanas poner bombas en Ma’moun, un área ubicada al oeste de Bagdad. . Abdel Hadi Al-Daraji, un alto oficial de Al-Sadr’s en la ciudad de Sadr acusó a los británicos de incentivar una guerra étnica armando coches-bomba en dirección a los civiles chiitas para luego culpar del ataque a los árabes sunitas. "Todos conocemos la agenda de los ocupantes" dijo Ellos son cómplices del Mossad (el servicio secreto israelí) y su intención es transformar a Irak en un inestable campo de batalla para poder controlar sus intereses en Irak. El Sheik Hassan Al-Zarqani, el portavoz de la milicia armada Mahdi encontró armas, explosivos y detonadores de control remoto en su coche. Y explicó: "Creemos que estos soldados estaban planificando un ataque a un mercado o a algún otro blanco civil". La rápida acción del ejército británico para liberar a los dos operadores del SAS antes de que pudieran ser interrogados tiende a corroborar la idea de que este incidente tiene implicancias mucho más profundas que lo que aparece en la superficie.
La actitud generalizada de muchos iraquíes puede sintetizarse en la siguiente reflexión de un chiíta que dijo "Creo que son los americanos los que están haciendo esto, tratando de culpar a los sunitas, de modo de provocar una guerra civil y controlar nuestras riquezas" Los reporteros internacionales Dahr Jamail y Juan Cole comenzaron a ver el tema de los coche-bomba desde el punto de vista iraquí. Cuando nos preguntamos a quienes benefician estos coches-bomba descubrimos que los únicos beneficiarios son las fuerzas de ocupación. Culpando de los coches bomba a la resistencia iraquí los americanos tratan de abrir una brecha entre la resistencia y los iraquíes más apacibles. Poniendo un día bombas en las mezquitas Chiítas y otro en las Sunitas lo que hacen es incitar al odio entre los partidarios de ambas religiones. La guerra civil entre los iraquíes es el último objetivo de la ocupación Los discursos de Blair y de Bush se dirigen a plantar las semillas de un conflicto religioso. Los medios corporativos de ambos lados del Atlántico cultivan esas semillas e informan que los coches bombas que causan estragos entre los civiles iraníes están impulsando a Chiítas, Sunitas Y Kurdos a una guerra civil. Con el objeto de incitar más aun el odio entre los grupos los medios corporativos informan sobre la "alarmante limpieza étnica" de Chiítas en los suburbios predominantemente sunitas de Bagdad. Para exacerbar aún más esta situación el ejercito norteamericano ha desplegado tropas kurdas y milicias chiítas en sus ataques a ciudades iraquíes, últimamente en Tal Afar y Ramad, matando sunitas y destruyendo sus casas como una manera de inflamar aun más el odio étnico. La política es dividir para conquistar y el plan último es dividir a Irak en tres sectores étnicos, Sunita, Chiíta y Kurdo. Esta división incluye una guerra civil y una limpieza étnica a gran escala que debilitará cualquier emergente gobierno iraquí, el que en consecuencia no podrá pedir el retiro de las fuerzas de ocupación. La división de la Federación yugoslava en 1990 en estados débiles y pequeños sirve de modelo para dividir Irak Este plan encaja perfectamente con los objetivos estratégicos de Israel que en 1982 propuso dividir a Irak, el más pujante país árabe en tres estado étnicos. La misma política puede observarse en Israel incitando a los palestinos a la guerra civil.

miércoles, septiembre 21, 2005

Que la muerte no nos gobierne


El vocero de los comuneros opositores a La Parota, Marco Antonio Suástegui, acompaña a Eugenia Galeana, esposa de Tomás Cruz Zamora, en el Hospital General de Acapulco. Foto: Karina Tejada, El Sur.

Por: Julio Carreras (h)

Dos campesinos, Miguel Ángel Mesino y Tomás Cruz Zamora fueron asesinados en México este fin de semana. No fueron "actos pasionales" ni "estimulados por el alcohol", como groseramente declaró el gobernador del estado de Guerrero en una de sus pocas apariciones ante la prensa. Los crímenes se perpetran en un marco de violencia extrema, suscitado en México por las voraces apetencias de empresas multinacionales, con la complicidad asalariada de los corruptos políticos que gobiernan, junto a sus jueces y policías.
Los campesinos perversamente eliminados tenían mucho en común: ambos eran humildes, vivían de su trabajo, eran ecologistas, eran dignos, eran valientes. La humildad de quienes son honestos es una característica proverbial desde el nacimiento de la especie humana. Se sabe que las personas pacíficas, sinceras, inteligentes, sensibles, se conforman con lo que obtienen por sus propios talentos, sin perjudicar a nadie. Mientras que los peores no dudan en mentir, acechar, asesinar o robar para obtener una acumulación de objetos que casi siempre los termina sepultando. De esta progenie perversa surgieron los primeros "reyes" y la casta obscena que la mentira histórica presentó como "nobleza".
Miguel Ángel Mesino, de 34 años fue asesinado con rifles de alto poder en pleno centro de Atoyac.
La Policía Investigadora Ministerial (PIM) informó que le descerrajaron nueve balazos de AR-15 y 9 milímetros en la cabeza y el pecho. En el fusilamiento también resultó herido con balas perdidas Romel Jaime Chávez, hermano del dirigente de la Unión Nacional de Organizaciones Campesinas (Unorca), Zohelio Jaime. Miguel Ángel era a su vez hermano de la dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Rocío Mesino.
Por su parte, Tomás Cruz Zamora era miembro de los Comuneros Opositores a La Parota, como se llama a la organización espontánea de campesinos que se formó para resistir el desalojo forzoso y destrucción de miles de hectáreas por una presa hidroeléctrica impuesta a la población por el Tratado de Libre Comercio entre México y Estados Unidos. Lo baleó salvajemente uno de los campesinos sobornado por el gobierno, del mismo grupo que fuera acarreado en transportes públicos, agasajado con dádivas alimentarias y custodiado para dar quorum a una asamblea falsa donde se construiría la farsa de un supuesto "apoyo popular" al negociado del gobierno, algunos empresarios mexicanos, estadounidenses y el Banco Mundial.
Un mismo problema recorre hoy de Norte a Sur toda nuestra América Latina. Casi en cualquier parte donde uno mire, se presentan oscuros "fondos de inversión" camuflados bajo nombres diversos -La Parota, Majaz, Soja S.R.L, Barrik Gold, La Alumbrera-, cuya horrenda fachada mercenaria la dan policías enmascarados avanzando con armas de guerra. Tras ellos, en degradación creciente de valor*, una legión de contadores, abogados, jueces, señoritas que alguna vez mostraron sus cuerpos vendibles por las pasarelas, políticos de todos los partidos cuya única convicción es que en este mundo todo lo que importa se compra o se vende.
Del otro lado están los nobles, los dignos, los verdaderos dueños de la tierra, aquellos que fueron capaces de tomar en sus manos una herramienta para labrar la tierra, y obtener de ella los frutos sagrados con que supieron alimentar a sus niños y sus ancianos durante generaciones, sin quitarle nada a nadie. Los que no quieren que sus hermosos prados, montes o serranías se conviertan en lóbregos cementerios, impregnados por el cianuro, el glifosato, el negamón o la basura petrolífera. Se oponen a los planes de los Estados Unidos, el FMI, el Banco Mundial, el Club de Roma y la Trilateral, aquellos seres refinados y dignos que no desean para sus hijos un paisaje donde las aves más felices terminen siendo los cuervos.
Entonces si el mismo problema recorre de Norte a Sur nuestros países -y con particularidades diferentes también al mundo entero-, ¿qué hacer para evitar que nos gobierne, imponiéndonos su régimen de muerte? Unirnos, todos los humanos de cepa noble y buena, a lo largo y lo ancho del mundo, para ponerle freno a estas gavillas de inmorales asesinos, allí donde se presenten. Ya lo hicieron los primeros cristianos, después de la muerte de Jesús, derribando al imperio más poderoso del mundo.
Hoy tenemos una herramienta formidable: la tecnología. Hoy los criminales del mundo difícilmente quedan impunes: dondequiera que se presenten con sus almas perversas y sus armas cargadas por el demonio, hay una cámara digital, un teléfono celular, una laptop e internet. Por ello con toda humildad conmino, animo, recomiendo a mis hermanos campesinos, trabajadores, desposeídos de todo el mundo: procúrense cámaras digitales, aprendan a manejar internet, ejerciten sus mentes en la comunicación solidaria.
Si logramos que la inmensa mayoría de seres buenos e idealistas que habitan el mundo logre establecer una cadena de comunicación efectiva, instantánea, solidaria... la muerte no prevalecerá.

* En la ciencia de los colores, se llama "valor" o "tono" a la ausencia de matiz (es decir, todos los grises hasta el negro).

viernes, septiembre 16, 2005

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, HUGO CHÁVEZ FRÍAS, EN LA SEXAGÉSIMA ASAMBLEA DE LAS NACIONES UNIDAS



Cortesía de la Agencia Rodolfo Walsh
agenciawalsh@yahoo.com.ar


Excelencias, amigas y amigos, muy buenas tardes:
El propósito original de esta reunión ha sido desvirtuado totalmente. Se nos ha impuesto como centro del debate un mal llamado proceso de reformas, que relega a un segundo plano lo más urgente, lo que los pueblos del mundo reclaman con urgencia, como lo es la adopción de medidas para enfrentar los verdaderos problemas que obstaculizan e impiden los esfuerzos de nuestros países por el desarrollo y por la vida.
Cinco años después de la Cumbre del Milenio, la cruda realidad es que la gran mayoría de las metas diseñadas, pese a que eran ya de por sí modestísimas, no serán alcanzadas.
Pretendimos reducir a la mitad los 842 millones de hambrientos para el año 2015. Al ritmo actual la meta se lograría en el año 2215, ve a ver quién de nosotros estaríamos allí para celebrarlo, si es que la especie humana logra sobrevivir a la destrucción que amenaza nuestro medio ambiente.
Habíamos proclamado la aspiración de lograr en el 2015 la enseñanza primaria universal. Al ritmo actual la meta se alcanzará después del año 2100, preparémonos pues para celebrarlo.
Esto, amigas y amigos del mundo, nos lleva de manera irreversible a una amarga conclusión: las Naciones Unidas han agotado su modelo, y no se trata simplemente de proceder a una reforma, el siglo XXI reclama cambios profundos que sólo son posibles con una refundación de esta organización. Esto no sirve, hay que decirlo, es la pura verdad.
Esas transformaciones, a las que desde Venezuela nos referimos, al mundo, tienen para nosotros, desde nuestro punto de vista dos tiempos: el inmediato, el de ahora mismo, y el de los sueños, el de la utopía; el primero está marcado por los acuerdos lastrados por el viejo esquema, no le rehuimos, y traemos, incluso, propuestas concretas dentro de ese modelo en el corto plazo. Pero el sueño de esa paz mundial, el sueño de un nosotros que no avergüence por el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la necesidad extrema, necesita –además de raíces– alas para volar. Necesitamos alas para volar, sabemos que hay una globalización neoliberal aterradora, pero también existe la realidad de un mundo interconectado que tenemos que enfrentar no como un problema sino como un reto, podemos, sobre la base de las realidades nacionales, intercambiar conocimientos, complementarnos, integrar mercados, pero al tiempo debemos enten der que hay problemas que ya no tienen solución nacional, ni una nube radioactiva, ni los precios mundiales, ni una pandemia, ni el calentamiento del planeta o el agujero de la capa de ozono son problemas nacionales. Mientras avanzamos hacia un nuevo modelo de Naciones Unidas que haga cierto y suyo ese nosotros de los pueblos, hay cuatro reformas urgentes e irrenunciables que traemos a esta Asamblea, la primera, la expansión del Consejo de Seguridad tanto en sus categorías permanentes como en las no permanentes, dando entrada a nuevos países desarrollados y a países en desarrollo como nuevos miembros permanentes. La segunda, la necesaria mejora de los métodos de trabajo para aumentar la transparencia y no para disminuirla, para aumentar el respeto y no para disminuirlo, para aumentar la inclusión. La tercera, la supresión inmediata, seguimos diciéndolo desde hace seis años desde Venezuela, la supresión inmediata del veto en las decisiones del Consejo de Seguridad, ese vestigio elite sco es incompatible con la democracia, incompatible con la sola idea de igualdad y de democracia.
Y en cuarto lugar el fortalecimiento del papel del Secretario General, sus funciones políticas en el marco de la diplomacia preventiva, debe ser consolidado. La gravedad de los problemas convoca a transformaciones profundas, las meras reformas no bastan para recuperar el nosotros que esperan los pueblos del mundo, más allá de las reformas reclamamos desde Venezuela la refundación de Naciones Unidas, y como bien sabemos en Venezuela, por las palabras de Simón Rodríguez, el Robinson de Caracas: “O inventamos o erramos”.
En la reunión de enero pasado de este año 2005 estuvimos en el Foro Social Mundial en Porto Alegre, diferentes personalidades allí pidieron que la sede de Naciones Unidas saliera de Estados Unidos si es que continúan las violaciones a la legalidad internacional por parte de ese país. Hoy sabemos que nunca existieron armas de destrucción masiva en Iraq, el pueblo estadounidense siempre ha sido muy riguroso con la exigencia de la verdad a sus gobernantes, los pueblos del mundo también: nunca hubo armas de destrucción masiva y sin embargo, y por encima de Naciones Unidas, Iraq fue bombardeado, ocupado y continúa ocupado. Por eso proponemos a esta Asamblea que Naciones Unidas salga de un país que no es respetuoso con las propias resoluciones de esta Asamblea. Algunas propuestas han señalado a una Jerusalén convertida en ciudad internacional como una alternativa. La propuesta tiene la generosidad de proponer una res puesta al conflicto que vive Palestina, pero quizás tenga aristas que hagan difícil llevarlo a cabo. Por eso traemos aquí otra propuesta, anclada en la Carta de Jamaica, que escribió Simón Bolívar, el gran Libertador del Sur, en Jamaica, en 1815, hace 190 años. Ahí propuso Bolívar la creación de una ciudad internacional que sirviera de sede a la idea de unidad que planteaba. Bolívar era un soñador que soñó lo que son hoy nuestras realidades.
Creemos que ya es hora de pensar en la creación de una ciudad internacional ajena a la soberanía de ningún Estado, con la fuerza propia de la moralidad de representar a las Naciones del mundo, pero esa ciudad internacional tiene que reequilibrar cinco siglos de desequilibrio. La nueva sede de Naciones Unidas tiene que estar en el Sur, “¡El Sur también existe!”, dijo Mario Benedetti. Esa ciudad que puede existir ya, o podemos inventarla, puede estar donde se crucen varias fronteras o en un territorio que simbolice al mundo, nuestro Continente está en disposición de ofrecer ese suelo sobre el que edificar el equilibrio del universo del que habló Bolívar en 1825.
Señoras, señores, enfrentamos hoy una crisis energética sin precedentes, en el mundo, en la que se combinan peligrosamente un imparable incremento del consumo energético, la incapacidad de aumentar la oferta de hidrocarburos y la perspectiva de una declinación en las reservas probadas de combustibles fósiles. Comienza a agotarse el petróleo.
Para el 2020 la demanda diaria de petróleo será de 120 millones de barriles, con lo cual, incluso sin tener en cuenta futuros crecimientos, se consumiría en 20 años una cifra similar a todo el petróleo que ha gastado la humanidad hasta el momento, lo cual significará, inevitablemente, un aumento en las emisiones de dióxido de carbono que, como se sabe incrementa cada día la temperatura de nuestro planeta.
Katrina ha sido un doloroso ejemplo de las consecuencias que puede traer al hombre ignorar estas realidades. El calentamiento de los océanos es, a su vez, el factor fundamental detrás del demoledor incremento en la fuerza de los huracanes que hemos visto en los últimos años. Valga la ocasión para transmitir una vez más nuestro dolor y nuestro pesar al pueblo de Estados Unidos, que es un pueblo hermano de los pueblos de América también, y de los pueblos del mundo.
Es práctica y éticamente inadmisible sacrificar a la especie humana invocando de manera demencial la vigencia de un modelo socioeconómico con una galopante capacidad destructiva. Es suicida insistir en diseminarlo e imponerlo como remedio infalible para los males de los cuales es, precisamente, el principal causante.
Hace poco el señor Presidente de Estados Unidos asistió a una reunión de la Organización de Estados Americanos, a proponerle a la América Latina y al Caribe incrementar las políticas de mercado, la apertura de mercado, es decir, el neoliberalismo, cuando esa es precisamente la causa fundamental de los grandes males y las grandes tragedias que viven nuestros pueblos: el capitalismo neoliberal, el Consenso de Washington lo que ha generado es mayor grado de miseria, de desigualdad y una tragedia infinita a los pueblos de este continente.
Ahora más que nunca necesitamos, señor Presidente, un nuevo orden internacional, recordemos que la Asamblea General de las Naciones Unidas en su sexto período extraordinario de sesiones, celebrado en 1974, algunos de quienes están aquí no habían nacido, seguramente, o estaban muy pequeños.
En 1974, hace 31 años adoptó la declaración y el programa de acción sobre un nuevo Orden Económico Internacional, junto con el plan de acción la Asamblea General adoptó el 14 de diciembre de aquel año 1974 la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados que concretó el Nuevo Orden Económico Internacional, siendo aprobada por mayoría aplastante de 120 votos a favor, 6 en contra y 10 abstenciones –esto era cuando se votaba en Naciones Unidas–, porque ahora aquí no se vota, ahora aquí se aprueban documentos como este documento que yo denuncio a nombre de Venezuela, como irrito, nulo e ilegal, se aprobó violando la normativa de las Naciones Unidas, ¡no es válido este documento!, habrá que discutir este documento, el Gobierno de Venezuela lo va a hacer conocer al mundo, pero nosotros no podemos aceptar la dictadura abierta y descarada en Naciones Unidas, estas cosas son para discutirlas y para eso hago un l lamado muy respetuoso, a mis colegas los Jefes de Estado y los Jefes de Gobierno.
Ahora me reunía con el presidente Néstor Kirchner y bueno, yo sacaba el documento, este documento fue entregado cinco minutos antes, ¡sólo en inglés!, a nuestros delegados y se aprobó con un martillazo dictatorial, que denuncio ante el mundo como ilegal, irrito, nulo e ilegítimo.
Oíganme una cosa, señor Presidente, si nosotros vamos a aceptar esto, es que estamos perdidos, ¡apaguemos la luz y cerremos las puertas y cerremos las ventanas! Sería lo último: que aceptemos la dictadura aquí en este salón.
Ahora más que nunca –decíamos– requerimos retomar, retomar cosas que se quedaron en el camino, como la propuesta aprobada en esta Asamblea en 1974 de un Nuevo Orden Económico Internacional, para recordar algo, digamos lo siguiente, el Artículo 2 del texto de aquella carta, confirma el derecho de los estados de nacionalizar las propiedades y los recursos naturales que se encontraban en manos de inversores extranjeros, proponiendo igualmente la creación de carteles de productores de materias primas. En su Resolución 3.201 de mayo de 1974, expresó la determinación de trabajar con urgencia para establecer un Nuevo Orden Económico Internacional basado –oiganme bien, os ruego– “en la equidad, la igualdad soberana, la interdependencia, el interés común y la cooperación entre todos los estados cualesquiera que sean sus sistemas económicos y sociales, que corrija las desigualdades y repare las injusticias entre los país es desarrollados y los países en desarrollo, y asegure a las generaciones presentes y futuras, la paz, la justicia y un desarrollo económico y social que se acelere a ritmo sostenido”, cierro comillas, estaba leyendo parte de aquella Resolución histórica de 1974.
El objetivo del Nuevo Orden Económico Internacional era modificar el viejo orden económico concebido en Breton Woods.
Creo que el Presidente de Estados Unidos habló aquí durante unos 20 minutos el día de ayer, según me han informado, yo pido permiso, Excelencia, para terminar mi alocución.
El objetivo del Nuevo Orden Económico Internacional era modificar el viejo orden económico concebido en Breton Woods en 1944, y que tendría una vigencia hasta 1971, con el derrumbamiento del sistema monetario internacional: sólo buenas intenciones, ninguna voluntad para avanzar por ese camino, y nosotros creemos que ese era, y ese sigue siendo el camino.
Hoy reclamamos desde los pueblos, en este caso el pueblo de Venezuela, un nuevo orden económico internacional, pero también resulta imprescindible un nuevo orden político internacional, no permitamos que un puñado de países intente reinterpretar impunemente los principios del Derecho Internacional para dar cabida a doctrinas como la “Guerra Preventiva”, ¡vaya que nos amenazan con la guerra preventiva!, y la llamada ahora “Responsabilidad de Proteger”, pero hay que preguntarse quién nos va a proteger, cómo nos van a proteger.
Yo creo que uno de los pueblos que requiere protección es el pueblo de Estados Unidos, demostrado ahora dolorosamente con la tragedia de Katrina: no tiene gobierno que lo proteja de los desastres anunciados de la naturaleza, si es que vamos a hablar de protegernos los unos a los otros; estos son conceptos muy peligrosos que van delineando el imperialismo, van delineando el intervencionismo y tratan de legalizar el irrespeto a la soberanía de los pueblos, el respeto pleno a los principios del Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones Unidas deben constituir, señor Presidente, la piedra angular de las relaciones internacionales en el mundo de hoy, y la base del nuevo orden que propugnamos.
Permítanme una vez más, para ir concluyendo, citar a Simón Bolívar, nuestro Libertador, cuando habla de la integración del mundo, del Parlamento Mundial, de un Congreso de parlamentarios, hace falta retomar muchas propuestas como la bolivariana. Decía Bolívar en Jamaica, en 1815, ya lo citaba, leo una frase de su Carta de Jamaica: “Qué bello sería que el istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos, ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, de los reinos, a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras tres partes del mundo. Esta especie de corporación podrá tener lugar en alguna época dichosa de nuestra regeneración.” Urge enfrentar de manera eficaz, ciertamente, al terrorismo internacional, pero no usándolo como pretexto para desatar agresiones militare s injustificadas y violatorias del Derecho Internacional, que se han entronizado como doctrina después del 11 de septiembre. Sólo una estrecha y verdadera cooperación, y el fin de los dobles raseros que algunos países del Norte aplican al tema del terrorismo, podrán acabar con este horrible flagelo.

Señor Presidente:
En apenas 7 años de Revolución Bolivariana, el pueblo venezolano puede exhibir importantes conquistas sociales y económicas.
Un millón 406 mil venezolanos aprendieron a leer y a escribir en año y medio, nosotros somos 25 millones aproximadamente y, en escasas semanas el país, dentro de pocos días, podrá declararse libre de analfabetismo, y tres millones de venezolanos antes excluidos por causa de la pobreza, fueron incorporados a la educación primaria, secundaria y universitaria.
Diecisiete millones de venezolanos y venezolanas –casi el 70% de la población- reciben, por primera vez en la historia, asistencia médica gratuita, incluidos los medicamentos y, en unos pocos años, todos los venezolanos tendrán acceso gratuito a una atención médica por excelencia.
Se suministran hoy más de 1 millón 700 mil toneladas de alimentos a precios módicos a 12 millones de personas, casi la mitad de los venezolanos, un millón de ellos lo reciben gratuitamente, de manera transitoria. Estas medidas han generado un alto nivel de seguridad alimentaria a los más necesitados.
Señor Presidente, se han creado más de 700 mil puestos de trabajo, reduciéndose el desempleo en 9 puntos porcentuales, todo esto en medio de agresiones internas y externas, que incluyeron un golpe militar facturado en Washington, y un golpe petrolero facturado también en Washington, pese a las conspiraciones, a las calumnias del poder mediático, y la permanente amenaza del imperio y sus aliados, que hasta estimula el magnicidio. El único país donde una persona se puede dar el lujo de pedir el magnicidio de un Jefe de Estado, es Estados Unidos, como ocurrió hace poco con un reverendo llamado, Patt Robertson muy amigo de la Casa Blanca: pidió públicamente ante el mundo mi asesinato y anda libre, ¡ese es un delito internacional!, ¡terrorismo internacional!
Pues bien, nosotros lucharemos por Venezuela, por la integración latinoamericana y por el mundo.
Reafirmamos aquí en este salón nuestra infinita fe en el hombre, hoy sediento de paz y de justicia para sobrevivir como especie. Simón Bolívar, padre de nuestra Patria y guía de nuestra Revolución, juró no dar descanso a su brazo, ni reposo a su alma, hasta ver a la América libre. No demos nosotros descanso a nuestros brazos, ni reposo a nuestras almas hasta salvar la humanidad.

Señores, muchísimas gracias.

martes, septiembre 13, 2005

Carta de Michael Moore

Traducción para @DIN, Susana Merino

A todos mis compatriotas que votaron por George W. Bush


Estoy intrigado por saber cómo se siente usted en este cuarto aniversario del 9/11.
¿Como se siente al saber que el hombre que usted eligió para guiarnos cuando fuimos atacados siguió adelante y puso al frente del FEMA (N. de T. : Agencia Federal de Manejo de Emergencias) a un hombre cuyo mayor mérito era ser entrenador de caballos?
Así es. Entrenador de caballos.
Quisiera saber realmente – y se lo pregunto sinceramente y con todo respeto – ¿cómo se siente ante el total desprecio del Sr Bush por su seguridad? Vamos, otórgueme un rayito de honestidad. No comience a despotricar diciendo que el desastre ocurrido en Nueva Orleáns fue culpa de ser una de las ciudades más pobres de los EEUU. Deje de lado su odio a los demócratas y a los liberales y a cualquiera con el apellido Clinton. Sólo míreme a los ojos y dígame si nuestro presidente hizo lo correcto después del 9/11 nombrando a un entrenador de caballos como el mayor responsable de nuestra protección en caso de emergencias o catástrofes.
Quiero que deje de lado su propio rótulo de Republicano/conservador/renacido/ capitalista/de extrema derecha y hábleme solo como americano en el sentido en que ambos llamamos América a esta tierra.
¿Estamos ahora más seguros que antes del 9/11? Cuando nos enteramos que detrás del entrenador de caballos los responsables número 2 y número 3 de las emergencias no tienen ninguna preparación para afrontarlas, ¿cree usted que estamos seguros?
Cuando usted ve a Michael Chertoff, el Jefe de la Seguridad Nacional, un hombre con apenas experiencia en seguridad nacional, ¿se siente seguro?
Cuando un hombre nunca fue militar ni vio jamás a los jóvenes, enviados a la guerra, morir en los combates, ¿cree usted que sabe como conducir una guerra? ¿Puede entender qué significa la amenaza de quedarse sin piernas si nunca estuvo allí?
¿Cree usted realmente que transfiriendo a las corporaciones privadas los importantes servicios que debiera prestar el gobierno, se consiguen mejores servicios para la población?
¿Por qué odia tanto a nuestro gobierno federal? Usted ha votado durante 25 años a políticos cuyo principal objetivo ha sido desfondar al gobierno federal. ¿Cree usted que recortar programas federales como el FEMA y el Cuerpo de Ingenieros del ejército ha sido bueno o malo para América? ¿BUENO O MALO?
¿Con la nación siempre altamente endeudada, cree usted que reducirle los impuestos a los ricos es todavía una buena idea? ¿Le dará usted la espalda a cientos de miles de personas sin techo que necesitan vivienda en Nueva Orleáns?
¿Cree usted en Jesús? ¿Realmente? ¿Acaso no dijo que seremos juzgados por cómo tratamos al último de entre nosotros? El huracán Katrina llegó y se llevó la fachada de que eramos una nación con libertad y justicia para todos. El viento aulló y el agua creció y dejó al descubierto cómo los pobres de América son abandonados al sufrimiento mientras el Presidente de los EEUU los defrauda y les recomienda comer pasteles.
Esto no es una broma. El día que golpeó el huracán y rompió los diques, el Sr Bush, John Mc Cain y sus ricos amigos estaban atiborrándose con pasteles. Todo un día luego de que se rompieron los diques (los mismos diques cuyo presupuesto para repararlos usted había cortado) el señor Bush estuvo tocando la guitarra que algún cantor le había facilitado. Todo esto sucedía mientras Nueva Orleáns se hundía en el agua.
Fue necesario que pasara otro día antes de que el Presidente echara un vistazo desde la ventanilla de su jet jumbo sobrevolando la miseria que se extendía 2500 pies más abajo mientras regresaba a su segunda casa en Washington DC. Y DOS DIAS MÁS aún antes de que llegara un hilito de soldados y de ayuda federal. No fueron los siete minutos en trance mientras un alumno le leía “Mi cabrita” ( N. de T. Referencia al momento en que le informaron sobre el impacto en las torres el 9/11) Fueron CUATRO DIAS sin hacer nada más que decirle a Brownie (el director Michael Brown del FEMA ) “caramba debes hacer tu trabajo”.
Mis amigos republicanos ¿lo estarán molestando por que somos el hazmerreír del mundo?
Y en este sagrado día de la memoria, ¿piensa usted honorablemente o con vergüenza en los que murieron el 9/11/01?. Si no aprendimos nada y nos encontramos hoy en día más vulnerables y menos preparados que en aquella brillante y soleada mañana, entonces ¿los tres mil muertos lo fueron en vano?
Nuestra vulnerabilidad no tiene sólo que ver con el terrorismo o los desastres naturales. Somos vulnerables y estamos inseguros porque permitimos que uno de cada ocho americanos sea horriblemente pobre. Porque aceptamos que el sistema educativo impida graduarse a uno de cada seis chicos y muchos de los que pueden son incapaces de hilvanar una frase coherente entre todos. La clase media no puede pagar la hipoteca o las cuentas del hospital y 45 millones de personas no tienen ninguna cobertura de salud.
¿Estamos seguros? ¿se siente usted realmente seguro? Usted solo puede mudarse lejos y construir numerosas comunidades antes de que el fruto de lo que ha sembrado se estrelle contra sus paredes exigiendo justo castigo. ¿Quiere usted que esto suceda realmente? O ¿tiene usted la esperanza de que si usted las deja que se ensucien solas y se maten entre ellas y se hundan en la mugre que inunda las calles, puede ser que el problema desaparezca?
Yo sé que usted lo sabe bien. Usted entregó al país y al mundo a un hombre que no estaba capacitado para esa tarea y que lo que hizo fue contratar gente que tampoco estaba capacitada. Usted nos hizo esto, se lo hizo al mundo, al pueblo de Nueva Orleáns. Por favor piénselo. Bush es de ustedes. Y usted sabe que por nuestra paz y nuestra seguridad debemos reflexionar ¿Qué es lo que usted propone?
Tengo una idea -y no es una demostración ecuestre.

Suyo

Michael Moore

La matanza y el chivo expiatorio



Leonardo Boff*

La actual crisis brasileña es más política que moral. Es una crisis de representación. El pueblo no se siente representado por quienes están en el congreso. El problema es que, omitiendo la corrupción 210 congresales de 513 , tanto hombres como mujeres, han cambiado de partido político.

Antes que nada es importante reconocer la precariedad de nuestra democracia. Parece una farsa, porque no puede haber democracia digna de este nombre en donde un tercio de la población está excluida, donde el ocho por ciento de las familias gana alrededor de 700 mil millones de reales** (290 mil millones de dólares), los bien conocidos propietarios que proveen financiación a los gobiernos a cambio de suculentas tasas de interés. Si promovemos los valores de la democracia como lo expresa la retórica política – libertad, igualdad, justicia social, participación, desarrollo social con distribución del ingreso y seguridad social – nuestra democracia actual podría ser su caricatura o aún mejor directamente su negación.
Y no hablemos de los políticos. El sociólogo brasileño Pedro Demo es para mí une los más finos pensadores del país. El me dijo lo siguiente: “ La mayoría de los políticos se caracteriza por ser gente que gana mucho, trabaja demasiado poco, realiza grandes negocios, emplea a sus parientes y amigos, se enriquece a expensas de los dineros públicos y entra al mercado por la puerta grande. Hay excepciones que confirman la regla. No tienen otra vocación que mantenerse en el poder. Para ellos la única inmoralidad es perder las elecciones. Ganar lo es todo” (“Introducción a la sociología, pag. 330) Esta si es una descripción realista, no una caricatura.
Este “ethos” político es sistémico e histórico. Ha sido practicado por los partidos conservadores y liberales, por el elitista PSDB, por el oligarca PFL, por el economicista PTB y otros, mucho antes que el PT. La investigación lo puso en evidencia a partir de 1998, durante la reelección del candidato a gobernador del PSBD en Minas Gerais, donde el programa de Marcos Valerio estaba en marcha y funcionaba. Siguiendo el sistema de nuestra democracia de “baja intensidad” y una mezcla de intereses públicos y privados, esta clandestina contabilidad ha contaminado todos los procesos electoral
¿Cuál ha sido el error del mayor dirigente del PT? Es no haber tenido alternativa y el haberse adaptado rápidamente a estas costumbres antirrepublicanas. Ahora vemos con indignación que los “bandidos” de ayer apuntan su dedo acusador al PT, como si el PT hubiera sido el iniciador de esta sistémica corrupción. Si se realizara una seria investigación orientada hacia una profunda reforma política. Los “puristas” partidos políticos actuales y los pomposamente “impolutos” políticos difícilmente escaparían a la vindicta. El problema de los dirigentes del PT fue su falta de “profesionalismo” Dejaron huellas y estas se convirtieron en chivos expiatorios en el que todos pueden ahora descargar sus propios pecados y sentirse redimidos. ¡Hipócritas! Y como lo demostró, René Girard, el más famoso erudito del mundo en la materia, ( “El chivo expiatorio”) la redención solo se produce cuando el cordero es sacrificado. Esto es lo que le ha sucedido al presidente.
De otro modo, la expiación colectiva no tiene valor purificador, y los “dueños del poder” volverán libremente a detentarlo, para continuar el despilfarro de privilegios establecidos y consagrados como de derecho propio. Podría llegar a pasar, existe una profunda división en la sociedad porque millones de personas defenderán el término presidencial del mandato popular mientras que otros, aunque en menor cantidad, tratarán de derrocarlo.
La nación solo crece –decía Celso Furtado – cuando atraviesa pruebas cruciales. Estamos atravesando una de esas pruebas. O realizamos los cambios necesarios o condenaremos a nuestra democracia a seguir siendo de baja intensidad que no le sirve al pueblo.
Basta de desaprovechar oportunidades.

*Teologo
**Real. Moneda brasileña
Traducción para @DIN, Susana Merino.

domingo, septiembre 11, 2005

Las doce líneas del editor

Los hombres no lloran

¿Cuándo empecé a contrariar esa norma? No estoy demasiado seguro, pero creo que fue ya avanzando en mi juventud. Sí recuerdo con seguridad una de las veces que lloré, con sacudones que me obligaron a descargar puñetazos sobre la pared de mi habitación. Fue cuando me enteré del asesinato de Víctor Jara.
Era el año 1973. Yo tenía 23 años, trabajaba en una revista de Córdoba, una de las ciudades más cosmopolitas de la Argentina. Nuestra Redacción se había llenado por esos infaustos días de exiliados chilenos. Nos contaban que los criminales de uniforme habían tomado las calles y atrapaban millares de chilenos por el "delito" de soñar una sociedad mejor para su patria. No les alcanzó con los cuarteles y cárceles: debieron habilitar un estadio de fútbol para encerrar los prisioneros.
Hasta allí llegó Víctor Jara. Maniatado, golpeado, humillado. Víctor Jara. Poeta sensible y refinadísimo, cantor de paz y vida, amigo de Violeta Parra. Lo amarraron de rodillas contra un caballete de hierro, en el centro del estadio, para que los 20.000 chilenos, hombres y mujeres, prisioneros allí, vieran la monstruosidad que iban a cometer con él. Varios oficiales tomaron a culatazos las manos del músico, hasta convertirlas en guiñapos sanguinolentos. Después de ese horror miserable, lo mataron.
Hoy, 32 años después, contrarío nuevamente el precepto machista. Pues en el momento mismo en que escribo estas líneas, no puedo evitar el llorar, otra vez, por Víctor Jara.

Julio Carreras (h)

martes, septiembre 06, 2005

Un paraíso neoliberal siniestro


La secuencia empieza así: tan pronto el avión empieza a descender, ya no puedes despegar tus ojos de la ventanilla. Lo que se ve allí abajo es impresionante: un archipiélago de 24 millas cuadradas de islas coralinas de vivos colores que forman un rompecabezas del mundo casi completo. En las verdes aguas someras que separan los continentes se divisan con claridad las pirámides de Gizeh y el Coliseo romano.

Mike Davis *

En la lejanía aparecen tres grandes archipiélagos de islas dibujando palmeras en forma de medialuna en las que hay edificios de apartamentos, parques de recreo y miles de mansiones, todo construido sobre postes hundidos en el mar. Las "Palmeras" están conectadas por calzadas elevadas a playas idénticas a las de Miami, abarrotadas de hoteles gigantescos, edificios de apartamentos de varias plantas y puertos deportivos repletos de yates.
Justo cuando el avión vira lentamente hacia tierra firme te quedas boquiabierto ante lo que aparece delante de tus narices. De entre una selva de rascacielos (debe haber casi una docena que miden más de 1000 pies) sobresale una nueva Torre de Babel. Tiene una altura imposible de media milla, como si el Empire State Building tuviera otro igual encima.
Te estás frotando los ojos entre maravillado e incrédulo cuando el aparato aterriza y te dan la bienvenida en un aeropuerto en cuya zona comercial encuentras cientos de tiendas que tratan de seducirte con bolsas de Gucci, relojes Cartier y lingotes de oro de un kilo. Y te dices: sí, claro, cuando regrese debo acordarme de llevarme algún lingote del duty free.
El chofer del hotel está esperándote en un Rolls Royce Silver Serpa. Unos amigos te han recomendado el Armani Hotel en la torre de 160 pisos y el hotel de siete estrellas con un atrio tan grande que podría albergar la Estatua de la Libertad, pero en lugar de eso eliges satisfacer una fantasía infantil. Siempre habías deseado ser el Capitán Nemo de Veinte mil leguas de viaje submarino.
El hotel en forma de medusa en el que te alojas está exactamente a 66 pies bajo la superficie del mar. Cada una de las 220 lujosas suites tiene paredes de plexiglás que ofrecen una vista espectacular tanto del desfile de sirenas como de los "fuegos de artificio submarinos" que han dado fama al hotel: una exhibición alucinante de "burbujas de agua, remolinos de arena y delicados juegos de luces". Un risueño conserje se encarga de disipar toda tu preocupación por las medidas de seguridad que puede ofrecer tu lugar de descanso instalado en el fondo marino. Te asegura que la estructura tiene un complejo sistema de seguridad en cada planta que incluye protección tanto contra ataques terroristas submarinos como contra ataques lanzados con misiles y aviones.
Tienes una importante reunión con clientes de Hyderabad y Taipei en la zona de negocios de la Ciudad de Internet, pero has llegado un día antes para regalarte una de las famosas aventuras en el parque temático dedicado a los dinosaurios llamado "Restless Planet". Efectivamente, después de una noche de sueño relajante bajo el mar, ahora te encuentras subido en un monorraíl que te guía por una jungla jurásica. La expedición tropieza con unos pacíficos apatosauros, pero de repente es atacada por una desagradable banda de velocirraptores. Las bestias creadas mediante animación electrónica son tan condenadamente realistas –de hecho han sido diseñadas por expertos del Museo Británico de Historia Natural– que no puedes evitar dar gritos de miedo y placer.
Aún con el subidón de adrenalina puedes rematar la tarde en una emocionante sesión de snowboard en la pista de esquí local. La siguiente parada es el centro comercial Arabia, el mercado más grande del mundo –el altar ceremonial urbano del conocido "Shopping Festival" que cada mes de Enero atrae a cinco millones de frenéticos consumidores–, pero decides posponer caer en la tentación.
En lugar de eso te das el capricho de probar la cara fusión culinaria Thai en un restaurante cercano a las Elite Towers que te recomendó el chofer del hotel. Mientras la rubia despampanante del bar sigue mirándote fijamente cual vampiro sediento, no puedes evitar pensar que la pecaminosa escena del local en realidad guarda un gran parecido con la extravagancia del centro comercial...

¿La secuela de Blade Runner?

Bienvenido al paraíso. ¿Pero dónde demonios has ido a parar? ¿Se tratará de una nueva novela de ciencia ficción de Margaret Atwood, la secuela de Blade Runner, o es una colgadura de Donald Trump después de haberse metido un tripi?
No, se trata de la ciudad de Dubai, en el Golfo Pérsico, en el año 2010.
Después de Shanghai (población actual: 15 millones de habitantes), Dubai (población actual: 1,5 millones) es el complejo urbano más grande del mundo, un universo de ensueño del consumo ostentoso, lo que en la jerga local llaman "estilos de vida supremos".
Docenas de proyectos extravagantes están actualmente en construcción o lo estarán en breve. Destacan: "The World" (un archipiélago artificial); Burj Dubai (el edificio más alto de la Tierra); el Hydropolis (el hotel de lujo submarino antes mencionado); el parque temático Restless Planet; una cúpula acondicionada para la práctica del esquí mantenida permanentemente a bajas temperaturas a pesar de los 40ºC del exterior, y el centro comercial Arabia, un hipermercado gigantesco.
Bajo el despotismo ilustrado de su Príncipe Real y Jefe de Gobierno, el jeque Mohammed Bin Rashid al-Maktoum, de 56 años, el Emirato de Dubai –de una extensión parecida a la de Rhode Island– se ha convertido en el nuevo icono global del urbanismo de diseño creativo. Aunque a menudo es comparado con Las Vegas, Orlando, Hong Kong o Singapur, el Emirato más bien es una combinación de todas ellas: un pastiche que aúna lo grande, lo malo y lo feo. No es un híbrido, sino una quimera: es el fruto de la unión de las fantasías ciclópeas de Barnum [creador del megacirco], Eiffel, Disney, Spielberg, Jerde [fundador de una empresa dedicada a la arquitectura visionaria y al planeamiento urbano], Wynn [promotores de hoteles de gran lujo] y de Skidmore, Owings y Merrill [constructores de rascacielos].

El multimillonario jeque Mo –como lo conocen cariñosamente los residentes extranjeros en Dubai– no sólo colecciona purasangres (tiene el establo más grande del mundo) y yates enormes (el Project Platinum de 525 pies dispone de su propio submarino y de una cubierta de vuelo), sino que parece saberse tan al dedillo el libro de culto de Robert Venturi Learning from Las Vegas como los más píos musulmanes se saben el Corán. (Uno de los logros de los que el jeque se siente más orgulloso, dicho sea de paso, es el de haber introducido en Arabia las comunidades residenciales de entrada restringida).
Bajo su mandato, el desierto costero se ha convertido en una inmensa placa base a la que se invita a conectarse en clusters de alta tecnología tanto a la elite de la ingeniería transnacional como a los promotores de desarrollo tecnológico de nivel medio, así como a instalar zonas de entretenimiento, construir islas artificiales, edificar "ciudades dentro de ciudades" y cualquier cosa que sea el último grito en capitalismo urbano. Ni que decir tiene que esta especie de edificios Lego fantasmagóricos y nada singulares pueden encontrarse hoy en decenas de ciudades que ambicionan una dinámica parecida, pero el jeque Mo tiene un criterio distintivo e inviolable: todo tiene que ser de "nivel mundial", lo que para él significa figurar en el primer lugar en el Libro Guinness de los Récords. Por esto Dubai está construyendo el parque temático más grande, el mayor centro comercial, el edificio más alto y el primer hotel sumergido, entre muchas otras primeras cosas.
La megalomanía arquitectónica del jeque Mo remite algo a Albert Speer y su patrón, pero no es irracional. A partir de lo que ha "aprendido de Las Vegas", ha comprendido que si Dubai quiere convertirse en el paraíso del consumo de lujo de Oriente Medio y África del Sur (su oficialmente denominado "mercado doméstico" de 1.600 millones de compradores), debe esforzarse en el cultivo incesante del exceso.
Desde este punto de vista, la caricatura monstruosa de la ciudad futurista no es más que una astuta estrategia comercial. Sus dueños están encantados de la vida cuando diseñadores y urbanistas ungen esta caricatura designándola punta de lanza. El arquitecto George Katodrytis escribió: "Dubai puede considerarse el prototipo emergente del siglo XXI: oasis protéticos y nómadas presentados como ciudades aisladas que se extienden sobre tierra y mar".
Además, para financiar los costes de estas hipérboles Dubai cuenta con la buena situación por la que pasa hoy el negocio petrolífero. Cada vez que usted pone 40 dólares de gasolina en el depósito de su coche está ayudando a irrigar el oasis del jeque Mo.
Precisamente porque Dubai está apurando sus reservas naturales de petróleo, ha optado por convertirse en la postmoderna "ciudad de redes" –como Bertold Brecht llamó a Mahagonny, la floreciente ciudad de ficción–, en la cual los descomunales beneficios del petróleo deben reinvertirse en el único recurso realmente inagotable de Arabia: la arena. (De hecho los megaproyectos de Dubai a menudo se miden por el volumen de arena removido: cien mil millones de pies cúbicos en el caso de "The World").
Al-Qaeda y la guerra contra el terrorismo tienen mucho que ver con este crecimiento. Desde el 11 de Septiembre, muchos de los inversores de Oriente Medio, temiendo demandas o sanciones, se han retirado de los países occidentales. Según Salman bin Dasmal de Dubai Holdings, sólo los saudíes han repatriado ya un tercio de sus billonarias inversiones en cartera en el extranjero. Los jeques están reintegrando el dinero y se cree que sólo en el último año los saudíes han invertido al menos 7.000 millones de dólares en los castillos de arena de Dubai.
Otro acueducto de abundante petróleo fluye desde el vecino Emirato de Abu Dhabi. Los dos pequeños estados tienen el dominio de los Emiratos Árabes Unidos, un engendro de nación promovido por el padre del jeque Mo y el regente de Abu Dhabi en el año 1971 para conjurar, primero, las amenazas de los marxistas de Omán y, después, las de los islamistas iraníes.
Hoy la seguridad de Dubai está garantizada por las fragatas estadounidenses equipadas con misiles que suelen estar atracadas en el puerto de Jebel Ali. De hecho, la ciudad-estado se esfuerza mucho en difundir la imagen de ser la última "zona franca" para la elite internacional en una región crecientemente turbulenta y peligrosa.
Mientras tanto, cuando cada vez más expertos advierten de que la época del petróleo barato es cosa del pasado, el clan de los al-Maktoum puede contar con un torrente de capital procedente del petróleo que busca en el Emirato un refugio estable y amistoso. Cuando desde fuera se pregunta si el auge actual es sostenible, los funcionarios de Dubai responden que su nueva Meca se está edificando sobre la igualdad, no sobre el endeudamiento.
Desde que en el año 2003 se tomó la decisión de permitir a los extranjeros la tenencia ilimitada y vitalicia de propiedades, los europeos y asiáticos ricos se han apresurado a tomar su cuota-parte en la burbuja de Dubai. Un frente de playa en una de las "Palmeras" o, mejor aún, una islita privada en "The World" tienen hoy el caché de Saint Tropez o Gran Caimán. Los antiguos dueños coloniales han empezado a liderar la manada desde que los residentes e inversores británicos se han convertido en los mayores animadores del reino de ensueño del jeque Mo: David Beckham posee una playa y Rod Steward una isla (se rumorea que es la que lleva por nombre "Gran Bretaña").

La mayoría invisible de trabajadores esclavizados

El carácter utópico de Dubai, permítaseme que insista, no es un espejismo. Más aún que Singapur o Texas, la ciudad-estado es de hecho la apoteosis de los valores neoliberales.
Por un lado, ofrece a los inversores un régimen de propiedad privada confortable y al estilo occidental, incluyendo el derecho de tenencia ilimitada y vitalicia de propiedades, algo absolutamente singular en la región. En el paquete de privilegios van incluidos la tolerancia de bebidas alcohólicas, las drogas para consumo propio y otros vicios extranjeros expresamente prohibidos por la ley islámica. (Cuando los residentes extranjeros alaban la "apertura" insólita de Dubai lo que están ensalzando es sólo la libertad de hacer lo que les venga en gana, no la libertad sindical o la libertad de expresión).
Por otro lado, Dubai, conjuntamente con sus Emiratos vecinos, ha alcanzado el paroxismo en la prohibición de los derechos de los trabajadores inmigrados. Los sindicatos, las huelgas y los agitadores son ilegales, y el 99% de la fuerza de trabajo del sector privado son trabajadores sin derecho de ciudadanía fácilmente deportables. Seguro que los sesudos sacristanes de los institutos American Enterprise y Cato deben salivar cuando contemplan el sistema de clases sociales y la distribución de la propiedad y los derechos en Dubai.
En la cúspide de la pirámide social, naturalmente, se encuentran los al-Maktoum y sus primos, los cuales poseen todo grano de arena potencialmente lucrativo del Emirato. Después, el 15% de población nativa –cuyo ropaje distintivo es el vestido tradicional árabe de color blanco– constituye una clase ociosa que rinde pleitesía a la dinastía a cambio de suculentas transferencias de dinero, educación gratuita y trabajos en la administración pública. Un escalón más abajo están los mercenarios llevados en volandas: nada menos que unos 150.000 residentes británicos, junto con otros empresarios y profesionales europeos, libaneses e indios, los cuales cada verano sacan provecho de su acomodada situación pasando dos meses de vacaciones en el extranjero viviendo a cuerpo de rey.
Sin embargo, los trabajadores contratados del Sur de Asia, legalmente atados a un único empleador y sujetos a controles sociales totalitarios, conforman la mayoría de la población. El estándar de vida de Dubai es mantenido por una legión de criadas procedentes de Filipinas, Sri Lanka e India, a la vez que la burbuja constructora recae sobre los hombros de un ejército de paquistaníes e indios que reciben sueldos míseros por trabajar doce horas al día, seis días y medio a la semana, en ese horno de calor que es el desierto.
Dubai, como sus vecinos, se burla de las regulaciones laborales de la OIT y rechaza suscribir la Convención Internacional de Protección de los Derechos de Todos losTrabajadores Migratorios. En el año 2003, Human Rights Watch acusó a los Emiratos de edificar su prosperidad sobre el "trabajo forzado". De hecho, como el periódico británico Independent ha señalado recientemente en un reportaje sobre Dubai, "el mercado de trabajo se parece muchísimo al sistema de contratación cautiva que exportaron a Dubai sus antiguos colonizadores, los británicos".
"Como sus empobrecidos antepasados", continúa el periódico, "en cuanto llegan a los Emiratos Árabes Unidos, los trabajadores asiáticos se ven forzados a contratarse durante años en un sistema que en la práctica es de esclavitud. Los derechos se esfuman en el aeropuerto en el instante en que los sicarios de sus empleadores les confiscan sus pasaportes y visas para tenerlos controlados".
Además de estar sobreexplotados, se espera que los hilotas de Dubai también sean invisibles la mayor parte del tiempo. Los desérticos campos de trabajo de las afueras de la ciudad, en los que los trabajadores son hacinados en habitaciones de seis, ocho o doce personas, no forman parte de la imagen turística oficial de una urbe lujosa en la que no existe pobreza ni barrios degradados. Se difundió que en una visita reciente el Ministro de Trabajo de los Emiratos Árabes Unidos quedó muy impresionado por las condiciones de vida míseras, casi insoportables, de los trabajadores de un campo de trabajo remoto mantenido por un importante contratista. Pero cuando los trabajadores trataron de formar un sindicato para reclamar mejores salarios y mejores condiciones de vida fueron inmediatamente arrestados.

Sin embargo, el paraíso tiene zonas acaso más oscuras que los campos de trabajo forzado. Las jóvenes rusas del elegante bar del hotel no son más que una fachada glamurosa que esconde tras de sí un siniestro comercio sexual basado en el secuestro, la esclavitud y el sadismo. Dubai –como advierten las guías turísticas especializadas– es el "Bangkok de Oriente Medio", una ciudad poblada por miles de prostitutas rusas, armenias, indias e iraníes controladas por unas pocas bandas y mafias transnacionales. (La ciudad es, para que nada falte, un centro mundial de lavado de dinero en el que se calcula que alrededor de un 10% del valor de las transacciones inmobiliarias se realiza con dinero en efectivo).
Por supuesto, el jeque Mo y su régimen ultramoderno rechazan tener vínculo alguno con la floreciente industria de la luz roja, aunque todo el mundo sabe que las putas son esenciales para poder tener todos esos hoteles de cinco estrellas llenos de hombres de negocio europeos y árabes. Sin embargo, el propio jeque ha sido relacionado personalmente con el vicio más vergonzoso de Dubai: la esclavitud infantil.
Las carreras de camellos son una auténtica pasión en los Emiratos. En Junio de 2004 la Internacional Contra la Esclavitud difundió fotos en las que aparecían jinetes en edad preescolar en Dubai. Simultáneamente, la HBO Real Sports informó que los jinetes, "algunos de tres años de edad, son secuestrados o vendidos como esclavos, están desnutridos, y son maltratados y violados". Algunos de los pequeños jinetes tomaron parte en una carrera de camellos en un recinto de Dubai propiedad de los al-Maktoum.
El Lexington Herald-Leader –un periódico de Kentucky, donde el jeque Mo tiene dos grandes cuadras de purasangres– confirmó partes de la historia de la HBO en una entrevista con un herrero local que había trabajado para el príncipe real de Dubai. Dijo haber visto a "pequeños escuchimizados" que no debían tener más de cuatro años montando a horcajadas en carreras de camellos. Los adiestradores de camellos aseguran que los chillidos de terror de los niños hacen que los animales se esfuercen en correr más rápidamente.
El jeque Mo, que se considera a sí mismo profeta de la modernidad, gusta de impresionar a los visitantes con sabios proverbios y profundos aforismos. Uno de sus favoritos es: "Aquel que no trate de cambiar el futuro permanecerá prisionero del pasado".
Pero el futuro que él está construyendo en Dubai –con el aplauso entusiasta de multimillonarios y de corporaciones transnacionales de todo el mundo– no es más que una pesadilla del pasado: un remedo de Walt Disney y Albert Speer en las playas de Arabia.

* Sinpermiso - Kaos. Opinión. Mike Davis, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es autor de Dead Cities. Acaba de publicarse su Último libro: Monster at the Door: the Global Threat of Avian Influenza (New Press, 2005). Traducción: Jordi Mundó.

La prensa partidaria en la Córdoba rebelde: La Revista Posición (1972-1974)

Por Diego Salerno *  El examen de la experiencia político-cultural de la revista Posición es el principal objetivo de nuestra investigación...